Cuestionamiento y proposición entre los artistas villaclareños

Cuestionamiento y proposición entre los artistas villaclareños

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UNEAC, UNEAC de Villa Clara
  • Jorge Gómez, realizador de la radio. Fotos: Eridanio Sacramento
    Jorge Gómez, realizador de la radio. Fotos: Eridanio Sacramento
  • Intervención del escritor Arístides Vega Chapú. Fotos: Eridanio Sacramento
    Intervención del escritor Arístides Vega Chapú. Fotos: Eridanio Sacramento

Como una muestra más del carácter vanguardista de los creadores de la UNEAC en Villa Clara puede catalogarse lo ocurrido en la Asamblea de Balance de esa organización correspondiente al 2016.

Las críticas vertidas, las alertas enunciadas y las propuestas de soluciones demostraron el alto compromiso artístico y social de los miembros de la UNEAC en Villa Clara con la política cultural de la revolución cubana y con los cambios que necesita nuestra sociedad.

El tema de las jerarquías artísticas y culturales estuvo otra vez en el vórtice de las intervenciones. El escritor y editor Ricardo Riverón dijo que “la UNEAC tiene el deber de dirigir su mirada no solo a la cultura sino a todo el tejido social y alertó sobre los patrones de persona exitosa que se están imponiendo en Cuba y que nada tienen que ver con el aporte y los valores que debemos defender”.

“Es un fenómeno  que también habita en el mundo de la cultura” amplió Riverón quien puso como ejemplo las enormes diferencias entre la remuneraciones adjudicadas a unas manifestaciones del arte con respecto a otras y donde la literatura es una hija menor”.

Por su parte el director de orquesta y profesor Alejandro Sánchez denunció una vez más las altas erogaciones que hacen los gobiernos territoriales cuando se trata de una agrupación musical de las llamadas “nacionales” a quienes se les paga mucho y rápido mientras que el talento local languidece carente de trabajo y con grandes deudas.

Según el realizador radial Jorge Gómez “ese fenómeno también tiene su expresión en los medios de comunicación masiva donde pululan los mismos grupos y solistas tanto en la promoción personal como en la difusión de su obra”.

“El asunto también ha llegado al mundo danzario” se quejó el reconocido coreógrafo y maestro Ernesto Alejo. “Todos los años organizo la Temporada Para Bailar en Casa del Trompo y cada vez es más difícil traer un grupo de la Habana porque es mucho el dinero que piden, además las llamadas giras nacionales solo existen para los grupos que radican en la capital como si el talento artístico tuviera una cerca perimetral y no existiera por toda la geografía cubana”.

“Debemos trabajar en el consenso y la unidad porque nuestra mayor y mejor contribución es preservar, crecer y promover nuestra cultura, el arte y los valores de nuestra sociedad pero para eso antes de tomar una decisión deben escucharse la mayor cantidad posible de criterios” —reclamó el dramaturgo Joel Sáez Carvajal— quien fue uno de los que se refirió a la proliferación de expresiones banales y seudoculturales que se imponen por ahí.

En esa cuerda estuvo la intervención del escritor Arístides Vega Chapú quien alertó contra la validación oficial y en los medios de comunicación de muchas expresiones de baja cultura y puso de ejemplo los altos pagos a espectáculos de dudosa calidad. “Aquí hay gente que gana en una noche lo que a un escritor le lleva no menos de cinco años escribiendo libros”.

“ Considero que la Uneac, como espacio aglutinador de la vanguardia artística y literaria, está llamada a constituirse en espacio de resistencia a esto y todo lo demás que afectan el sostenimiento y desarrollo de la cultura. La idiotización y vulgaridad, el descompromiso, el apego a consumir en términos culturales lo peor de una subcultura que florece y aparece con saña, la falta y desconocimiento de valores que fueron estandartes defendidos en todos estos años, y una escasa visión de lo que es aportador o no, avisan del peligro que corremos”.

La mala imagen y deterioro del centro histórico de Santa Clara también fue referido y en ese sentido Ernesto Alejo denunció el mal estado del Teatro La Caridad y el desorden que se ocasiona cada noche en el llamado “malecón del teatro” donde el relajo y hasta el vandalismo afectan a tan prestigiosa institución.

Otros temas planteados fueron la necesidad de fortalecer los claustros y los métodos en las Escuelas de Arte, las malas opciones de empleo para los egresados y el peligro que se corre con el ejemplo que para los jóvenes damos con las deformaciones culturales que se observan y se permiten.

También hubo propuestas por parte de algunos presentes en la Asamblea de Balance como la realizada por el realizar radial Julio César Alonso quien promueva la creación en esa ciudad de una Casa de la trova, tomando el legado de Manuel Corona, y de lo que se podría llamar Muelle del Arte, utilizando en ambos casos edificaciones de la zona portuaria en desuso.

Lourdes Rey Veitía volvió a enunciar su propuesta de crear una Filial de las Universidad de las Artes en Villa Clara, pues en su opinión hay talento para integrar el claustro.

En las conclusiones de la Asamblea el Presidente de la UNEAC, Miguel Barnet, calificó el informe presentado y las intervenciones realizadas como un ejercicio profundo y coherente de reflexión cultural como lo necesita nuestro país en este momento ratificando a la organización como un sitio de resistencia contra la banalidad y los venenos culturales que nos quieren vender.

“Nuestra principal misión es defender y enriquecer la política cultural de la revolución y el legado de Fidel que ya desde Palabras a los Intelectuales nos trazó el camino y pautas para una relación coherente entre los artistas y el proyecto social revolucionario”.