David Cronenberg, Atom Egoyan y Wes Anderson en la programación televisiva de la semana

David Cronenberg, Atom Egoyan y Wes Anderson en la programación televisiva de la semana

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Medios audiovisuales y radio, televisión cubana

Una de las entregas más interesantes de esta semana es La zona muerta (The dead zone, 1983), del conocido cineasta canadiense David Cronenberg, basado en la novela homónima de Stephen King e interpretada por Christopher Walken y Martin Sheen, nos trae a un individuo con poderes paranormales (muy al estilo de King), que podía obtener información del futuro y trata de evitar que se produzcan ciertos crímenes. En medio de una trama con salpicaduras políticas (mucho más extendidas en la novela), este vidente interpretado por el joven Walken, se replantea su papel bajo un halo de melancolía y meditación, que hará más heroico el desenlace de la cinta, que podrá verse en la madrugada del sábado por Cubavisión. La otra cinta que guarda parentesco con las anteriores es Atormentado (Take Shelter, 2011) dirigida por Jeff Nichols, la joven promesa del cine norteamericano. Catalogada de drama psicológico, lo cierto es que Nichols se adentra en la vertiente que se ha dado en llamar pos-apocalíptico. Sin embargo, el comedimiento del director, la ambigüedad del guion y el extraordinario desempeño de Michael Shannon hacen que el espectador dude en sus clasificaciones. Lo cierto es que, si somos rigurosos, debemos tomar la cinta como cine indie, remozado con un espléndido trabajo fotográfico el cual ofrece ese tono enrarecido que sospechamos precederá al fin del mundo. Sin embargo, este joven atormentado trata de prevenir a los habitantes de su pueblo del advenimiento de esta horrible tormenta, tiene antecedentes de esquizofrenia en la familia y más allá de la confusión o certeza de los pueblerinos, lo que se pone en entredicho es nuestro propio punto de vista. Se trata de una película excepcional que podrá apreciarse este domingo, en Grandes éxitos de la Séptima puerta, a las 10:12 p.m. de la noche por el canal Multivisión.

Fuera de esa tónica, el jueves en la mañana en Cine del recuerdo, por Cubavisión, se exhibe una historia de viejos amores dirigida por Nick Cassavetes. El diario de Noah (The Notebook, 2004) es un melodrama que asume lo mejor de la tradición clásica de Hollywood, esa que tiene en su trono a nombres como los de Billy Wilder o Robert Aldrich. Amor interrumpido, recuento, guerra mundial son los ingredientes de esta cinta interpretada por Ryan Gosling, Rachel McAdams y los veteranos James Garner y Gena Rowlands.

Acostumbrados a su marca insólita y peculiar, el mundo de Wes Anderson permanece expuesto al asombro de los que lo revisitan. Es lo que propone La Séptima puerta, este viernes en la noche, con la exhibición de La Vida Acuática (The Life Aquatic With Steve Zissou, 2004), filme escrito por el director y otro conocido, Noah Baumbach. Se trata de la vida de un señor, encarnado por Bill Murray, que desde su condición de oceanógrafo deviene documentalista y se empeña, como recuerda la vieja historia de Moby Dick, en hallar a un monstruo marino para saldar una cuenta del pasado. En este caso, se trata del mítico “tiburón jaguar”, quien unos años atrás le arrebatara la vida de un allegado amigo. Sin embargo, ese argumento pierde y gana peso en la película, debido a las constantes intromisiones de un grupo de situaciones y personajes que convertirán el filme en una confabulación nada pintoresca, dicho sea de paso, contiene diferentes géneros cinematográficos. Junto a Murray desfila una larga serie de primeros actores que agregan “picante” a esta fábula acuática.

Comentaré, para cerrar este texto, la nueva propuesta del espacio nocturno La película del sábado. Se trata de la más reciente cinta del veterano Atom Egoyan, para la cual ha convocado a dos pesos pesados de la actuación de todos los tiempos: Bruno Ganz y Christopher Plummer. No se trata, como ya nos ha demostrado su director desde hace unos 15 años, de lo mejor de su filmografía. Egoyan está lejos de aquellas cintas de raras atmósferas, personajes parcos, y narraciones arrevesadas. En esta última época el director ha experimentado un giro a lo convencional, con obras cerradas y conflictos marcados. Esta cinta tiene como telón de fondo al holocausto, llevada de la mano de un sobreviviente de los campos de exterminio en busca del nazi que asesinó a toda su familia. Recuerdos mortales (Remember, 2015), se afirma como una película de tensiones, que sin la decisiva actuación de Plummer no hubiera podido cuajar, pero, es necesario mencionarlo, aunque no tenga el aliento de sus obras maestras, es una de las más logradas de su segunda época como director.