Décimo Evento Teórico Charangueando

Décimo Evento Teórico Charangueando

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  • La Orquesta Sublime arriba a sesenta años de vida.
    La Orquesta Sublime arriba a sesenta años de vida.

La charanga es el sonido emblemático de la música cubana

José Loyola

El Décimo Evento Teórico Charangueando tuvo como sede principal el capitalino Palacio de la Rumba, donde se les rindió homenaje a la Orquesta Sublime por los sesenta años de vida en el pentagrama sonoro caribeño y universal, así como a los maestros Enrique Jorrín, creador del chachachá, y Félix Reyna, director fundador de la Orquesta Estrellas Cubanas, por el aniversario 95 de su natalicio.

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del maestro Rafael Lay Bravo, director de la legendaria Orquesta Aragón, mientras el programa académico se estructuró en forma de panel, moderado por la M.Sc. Alicia Valdés Cantero, vicepresidenta de la Asociación de Música de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, e integrado por los doctores Ricardo Oropesa y José Loyola, el profesor Jorge Machado Durán, y la M.Sc. Liliana Casanella Cue, autora del libro Orquesta Aragón: más allá de la música.

Las ponencias presentadas en ese evento, cuya línea temática central se enfocara en las orquestas charangas que oscilan entre la tradición y la contemporaneidad, giraron alrededor de figuras y agrupaciones estelares de la música popular cubana: los maestros Melquiades Fundora, Félix Reyna y la Orquesta Sublime, la Pachanguera de Cuba. Los orígenes del danzón, los cambios tímbricos que tuvieron lugar en el formato melódico de nuestro baile nacional, y que condicionaron la aparición del danzonete, el chachachá y otros ritmos genuinamente cubanos.

Además, se esbozó la fecunda trayectoria profesional de los hermanos Odilio y Orestes Urfé, fundadores de la Charanga Nacional de Conciertos; para ejemplificar los cambios acaecidos en el formato charanguero, se proyectó un audiovisual donde dicho colectivo, jerarquizado por el maestro Odilio Urfé interpreta el danzón de su autoría, Fefita, uno de los clásicos de ese género musical, tan cubano como las palmas.

Entre otros temas de puntual interés, se precisó que las orquestas típicas se caracterizan, fundamentalmente, por la mayor elaboración tímbrica como expresión genuina de la música culta o de concierto; que la revolución armónica generada en el formato charanguero surgió con la Orquesta Arcaño y sus Maravillas, continuó con la Orquesta América y se consolidó con las orquestas Aragón y Fajardo y sus Estrellas, por citar solo las más representativas; y que el maestro Antonio María Romeu incluyó el piano en las agrupaciones charangueras, lo cual enriqueció —y de qué manera— la sonoridad de esas agrupaciones.

Por otra parte, se explicó, in extenso, la función clave desempeñada en ese contexto melódico por los instrumentos de cuerda (piano, violines, bajo), viento (flauta), y percusión (tumbadora, paila y güiro), que configuran las orquestas típicas, así como el giro de l80 grados que el maestro Richard Egües le imprimió al sonido inconfundible de la flauta en el contexto instrumental de las charangas. A propósito de los grandes flautistas, se evocó a los maestros Melquiades Fundora, el sinsonte de Nueva Paz, y al maestro Efraín Loyola, el sinsonte cienfueguero, quienes jamás renunciaron a tocar sus respectivas flautas de madera, porque, según afirmaran, es la que expresa —con mayor fidelidad— la esencia de la música charanguera tradicional.

Una vez finalizadas las intervenciones de los panelistas, se suscitó un fluido intercambio de opiniones y puntos de vista, que contribuyeron a dinamizar el desarrollo de esa sesión de trabajo.

Por último, se presentó el libro Orquesta Aragón. Más allá de la música, de la M.Sc. Liliana Casanella Cue, quien ofreciera los pormenores acerca de cómo concibió y llevó a la letra impresa ese texto que recoge —desde un punto de vista eminentemente objetivo-subjetivo— cómo los actuales integrantes de la madre de las charangas cubanas, al decir del maestro Adalberto Álvarez, conjugan el estilo que distingue a esa orquesta típica por excelencia con las nuevas tendencias rítmicas prevalecientes en la Isla de la Música.