Destaca Barnet papel de la rumba en la cultura cubana

Destaca Barnet papel de la rumba en la cultura cubana

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Escritores, Miguel Barnet, Nicolás Guillén, Teatro Mella
  • Miguel Barnet se refirió a la complejidad musical que identifica la rumba cubana. Foto: Pepe Cárdenas
    Miguel Barnet se refirió a la complejidad musical que identifica la rumba cubana. Foto: Pepe Cárdenas

Presencia de la diáspora africana en la literatura caribeña

Apuntes desde el plenario

El escritor Miguel Barnet alabó el papel de la rumba y de la cultura negra en general durante la gala cultural de clausura del X Coloquio Internacional de Música y Poesía Nicolás Guillén, acontecida en el Teatro Mella.

El también presidente de la UNEAC, destacó, especialmente, su mirada sobre el complejo musical de la rumba —yambú, columbia y guaguancó—, declarada Patrimonio Cultural de la Nación y ligada indisolublemente a la esencia de nuestra identidad, lugar cimero dentro del panteón cultural del país.

Refirió el origen humilde de la misma y sus cultores, la mayoría estibadores de los puertos de La Habana y Matanzas, así el cómo estuvieron liados a lo social, medidor que se refleja en los textos de sus canciones.  

Tío Tom, Saldiguera, Chano Pozo, entre otros intérpretes reconocidos de la rumba, fueron aludidos en sus palabras por el autor de Biografía de un cimarrón, texto que, por los 50 años de publicación, el evento dedicó honores.

Numerosos grupos de rumba, entre ellos, la novel y virtuosa agrupación Timbalaye, hicieron muestra del arraigo de ese género en lo popular, liado a la huella indeleble del legado africano —transcultural pero vigente y referencial— en nuestra cultura.  

Después de tres días de intensas jornadas académicas y artísticas, el coloquio —dedicado al llamado continente negro y su diáspora— concluyó sus actividades con un balance positivo en su concepción, resultado del trabajo, seriedad y amor que por la cultura cubana, profesaron sus organizadores, según comentó Nicolás Hernández Guillén, presidente de la Fundación que lleva el nombre del Poeta Nacional.

Miradas entre África y América Latina

Varias comisiones seccionaron en la última jornada, entre ellas, la dedicada a las relaciones históricas culturales entre África y América Latina, sección que celebró importantes intervenciones.

La doctora Marlen Domínguez, profesora de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, demostró con su intervención Conciencia y evaluación del aporte subsahariano en el español de Cuba según el Diccionario de Esteban Pichardo, lo referencial que constituye este documento, “es un diccionario de referencia por muchas razones, históricas y etimológicas; todos los que tratan el tema hispanohablante tienen que acudir a Pichardo, no hay otro diccionario anterior a este que hable del tema lingüístico”.

Afirma la también especialista en Lingüística, que la novedad en Pichardo es la vinculación con lo subsahariano, “se realizó cotejo con otros textos y en el de Pichardo aparece génesis sobre estos estudios, demuestran la comprensión que tenía el estudioso sobre el componente negro en el léxico”. Rasgos físicos, aspectos de la naturaleza, objetos comunes, ente otros, aparecen relacionados en el diccionario.

Sobre el cómo introducir multiculturalmente a los estudiantes extranjeros —la mayoría africanos— en el programa de Español de la Universidad de Pinar del Río, versó el trabajo de Valodia Pacheco y Martha Quintero, profesores de ese recinto universitario.

Una de las intervenciones más aludidas en esta última jornada fue la titulada Herencia africana en el deporte, de la profesora Irene Esther Ruiz., investigación que parte del estudio de la movilidad de los primeros habitantes africanos, raíz actual de la capacidad aeróbica que tiene estos en el deporte, “estos primeros habitantes tuvieron que caminar y trasladarse hacia otras zonas en busca de comida”, dijo. El punto de vista de Irene Esther ofrece una perspectiva antropológica y de género; según comentó, restos de mujeres negras hallados en Etiopía, dan muestra que las féminas también caminaron con esos primeros hombres de África. Valora lo nefasto que resulte en la contemporaneidad el aumento de la presencia de la mujer negra en el deporte pero representando a otros países y no su terruño natal, “la población negra, sobre todo la mujer, está ocupando un lugar en el deporte, dado las condiciones que lo propician”, concluyó.

Del reencuentro con varios de sus alumnos angolanos en ese hermano país luego de 20 años, habló María Borges, profesora de la Facultad de Español para no hablantes. De sobremanera, su testimonio gráfico —varias fotos de su visita— reflejó la asimilación de lo cubano en estas personas, en franco proceso de transculturación.

De colofón se presento el libro Presencia negra en la cultura cubana (Editorial Sensemayá, 2015), primer volumen que publica dicho sello, representación oficial de la Fundación Nicolás Guillén. El texto es fruto de las diversas intervenciones (46 conferencias y dos paneles) impartidas por 36 especialistas (ente ellos varios premios nacionales) en el programa de nombre homónimo que preparó la fundación en el espacio televiso Universidad para todos.