Doribal Enríquez: lamentable pérdida para las letras insulares e hispanoamericanas

Doribal Enríquez: lamentable pérdida para las letras insulares e hispanoamericanas

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Escritores, reseña
  • Doribal Enríquez, llegue a sus familiares y amigos el sentido pésame de la UNEAC.
    Doribal Enríquez, llegue a sus familiares y amigos el sentido pésame de la UNEAC.

El poeta y ensayista Doribal Enríquez Enríquez (1948-2017), Premio Internacional de Poesía Latin Heritage Foundation (2011), ya duerme el sueño eterno en los amantísimos brazos del Espíritu Universal; leitmotiv en la obra poético-literaria y periodística de José Martí.

Doribal Enríquez era licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad de La Habana. Trabajó hasta su jubilación por vejez en la Casa de Cultura del municipio Plaza; labor que alternaba con la de miembro del Comité Editorial de la revista Vivarium, medio de prensa del desaparecido Centro de Estudios de la Arquidiócesis de La Habana (CEAH). 

Al también miembro de la Asociación de Escritores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), me unían sólidos vínculos profesionales y afectivo-espirituales, que solo Tanatos (la muerte) pudo interrumpir, pero no destruir, porque las buenas amistades resisten esa dura prueba y se encuentran en el espacio infinito, adonde van los hombres buenos como él que, al decir de José Martí, “aman y crean”.

Nos conocimos hace casi dos décadas, en las reuniones convocadas por el CEAH, devenido cátedra de Estudios Culturales Vivarium, adscrita al Centro de Estudios Culturales Padre Félix Varela, que funciona en el antiguo Seminario de San Carlos y San Ambrosio.

En esta evocación literaria al amigo que se nos fue, recuerdo su cultura ancha y lejana, como la pampa argentina, la ética y el sentido de la responsabilidad que lo caracterizaran, su buen carácter y sentido del humor, no obstante las limitaciones físicas que arrastrara como secuela de una enfermedad que le obstaculizaba la locomoción.

A cada presentación de un poemario o ensayo que publicara Ediciones Vivarium u otra editorial nacional, me pedía que participara para que escribiera la reseña correspondiente para la prensa local; algo que siempre hice con el mayor placer, porque el deseo de un amigo deviene una orden que yo cumplo con entera satisfacción.

Doribal dio a la estampa varios poemarios, ensayos y artículos que aparecen en varias publicaciones periódicas nacionales y foráneas. Ejerció el periodismo cultural, tanto en la revista Vivarium, como en otros medios de comunicación.

Mi archivo mnémico registra la reseña “Adagios danzarios”, que le dedicara a la presentación de mi libro La danza vista por un psicólogo (título incluido en el programa del XIX Festival Internacional de Ballet de La Habana, así como en la Biblioteca Virtual del Consejo Internacional de la Danza), y que viera la luz en la revista Palabra Nueva.

Podría relatar muchas anécdotas más, pero prefiero hacer respetuoso silencio para que el ánima noble y buena de Doribal Enríquez Enríquez pueda descansar en paz, en ese mundo de poesía, música, luz y color, a donde van los buenos como él.