Dos confluencias para seguir Por la ruta del agua

Dos confluencias para seguir Por la ruta del agua

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Escritores, trabajo comunitario, Centro Cultural Cubapoesía
  • Proyecto Barco Antillano en su encuentro del 13 de mayo en Altahabana. Fotos del autor
    Proyecto Barco Antillano en su encuentro del 13 de mayo en Altahabana. Fotos del autor
  • Proyecto Barco Antillano en su encuentro del 13 de mayo en Altahabana. Fotos del autor
    Proyecto Barco Antillano en su encuentro del 13 de mayo en Altahabana. Fotos del autor
  • Proyecto Barco Antillano en su encuentro del 13 de mayo en Altahabana. Fotos del autor
    Proyecto Barco Antillano en su encuentro del 13 de mayo en Altahabana. Fotos del autor
  • Quinta edición del proyecto La ruta del agua. Fotos del autor
    Quinta edición del proyecto La ruta del agua. Fotos del autor

Este sábado, mientras la isla se movía en los preparativos del Día de las Madres, el Barco Antillano, proyecto dirigido por el actor, director y dramaturgo Julio Cordero y Cubapoesía Itinerante, unieron sus acciones en la quinta edición de La ruta del agua. Evento socio-comunitario que acoge el Centro de Teatro de La Habana, la Oficina de Proyectos Comunitarios de la UNEAC y la Dirección de Cultura del municipio Boyeros. Así que a las orillas del Río San Miguel, en Alta Habana, se reencontraron dos de los proyectos que, desde la Isla, denuncian la realidad y necesidad de cuidar las cuencas hidrográficas de nuestro país y del mundo. Día especial de itinerancia que acompañó a proyectos de arte, protagonizados por los más jóvenes representantes del hacer escénico en esa región de la ciudad, con la conducción de la actriz Rigel González con su personaje Jácara.

Destaque especial para el grupo teatral Gesto de Boyeros con su obra La guerra de las aguas y para la compañía de títeres colombiana La Comunidad, con un espectáculo musical para clausurar redondeado de magia a orillas de esta riada capitalina.

La ruta del agua, hermanada en espíritu con los cónclaves que sobre el agua, se organizan en cada convocatoria del Festival Internacional de Poesía, pone en práctica la sentencia martiana de que no hay mejor modo de decir que hacer, y mediante una sostenida labor, han logrado que espacios como el Río Cristal, abandonado a la desidia ciudadana, empiecen a recuperar su esplendor. Con tristeza observamos los participantes como el bosque de la Tricontinental, sembrado hace más de 40 años bajo la mirada atenta de Melba Hernández y con la complicidad de presidentes y líderes del tercer mundo, sea en la actualidad un basurero, bajo la sombra de los impresionantes árboles que allí continúan creciendo y recordando que su presencia es un llamado a la conciencia universal. Este es otro de los espacios que se planea recuperar por el Barco antillano, pero hace falta un apoyo mayor para evitar estas indisciplinas.

Las voces de los poetas Alex Pausides, Kety Blanco, Amelia Biart, Ediel González, Sinecio Verdecia, junto a los textos de Eliseo Diego, Eugenio de Andrade, Agustino Neto, Marcelino Dos Santos, Josefina de Diego y Abel Guerrero, fueron el aporte que el Centro Cultural Cubapoesía llevó hasta Altahabana, este 13 de mayo a la sombra de ceibas, jacarandas y caobos casi centenarios, que custodian el pequeño parque José Martí, en uno de los accesos del puente que une las dos orillas del río San Miguel. Un puente que, por esta vez, trajo a decenas de niños y padres a disfrutar de un sábado de lujo, seguramente inolvidable para quienes desde ese día, se comprometieron, en el cuidado de la naturaleza, junto al creador del Camino de los Juglares y sus invitados; defender la naturaleza con toda la conciencia y el amor posible. Gracias Julio Cordero por este abrazo que ofreces y complementamos todos los amigos que has sumado al sueño de tu barco.