El apellido de Nicolás Guillén

El apellido de Nicolás Guillén

Etiquetas: 
Escritores, Nicolás Guillén, UNEAC, poesía cubana
  • Nicolás Guillén fundó el 22 de agosto de 1961 la UNEAC que por estos días arriba a su aniversario 55.
    Nicolás Guillén fundó el 22 de agosto de 1961 la UNEAC que por estos días arriba a su aniversario 55.

El apellido,1 de Nicolás Guillén, es uno de los poemas más misteriosos que jamás leí y que, por eso mismo, me haya impresionado más en mi inalienable condición de lectora. Siempre lo elegí entre las grandes obras de la poesía cubana porque, a cada lectura, se revelaban para mí nuevas impresiones, cada una de ellas con su correspondiente surtidor de una experiencia histórica común.

Da fe de esta elección todo un capítulo que le dedicara en un libro de ensayos.2 Sin embargo, no es el espíritu de ese texto el que me acompaña ahora para trasmitir, quizás, mi acercamiento actual a una pieza absolutamente imperecedera. Ese acercamiento todavía hoy estrena su azoro ante la maestría y la magia que se desprenden de esos versos.

Considerada por el propio Guillén como una elegía —e incluida por su autor junto al resto de sus famosas contribuciones al género—, es El apellido un ave rara entre todas cuyo esplendor nos ilumina y nos enseña a reconocer el origen de nuestras culturas, su diverso impacto entre unas y otras, en muchos casos asentado en una violencia que, desgraciadamente, se disfraza y cambia de máscara para situar al género humano al borde de un holocausto irreversible como el que comenzamos a presenciar.

Las culturas americanas son un espejo, un dinámico tesoro de tradiciones y rupturas que son el resultado de infinitas migraciones provenientes de Europa, África y Asia. El apellido expresa en carne propia la experiencia histórica común que hemos vivido desde el establecimiento, durante la Edad Media, del tráfico de esclavos africanos hacia el hemisferio occidental y su patética consecuencia ulterior. Siempre que leo en la prensa noticias acerca de las pateras, cundidas de africanos, que encallan o naufragan frente a Gibraltar, “¡qué enigma entre las aguas!”, aparece la lección moral del apellido. ¿Quién podría negar su vigente dolor? Son hechos tristes, rosas de elegía, ya vislumbrados en una de las grandes elegías de nuestra época.

Fue el argentino Don Ezequiel Martínez Estrada quien, entre otros, subrayara la trascendencia de la veta elegíaca en la producción del gran poeta camagüeyano, cantor de las gracias y desgracias de Cuba. Para Don Ezequiel, “Guillén será siempre un mambí de las letras… un cubano de las tropas de Maceo, y su actitud altiva tiene mucho de la protesta de Baraguá”. 3

A lo largo de toda una vida dedicada al estudio sistemático de esta obra, llegada a este punto, encuentro y afirmo de nuevo que la poesía de Nicolás Guillén es una flor del trópico; su relevancia para la lengua española así como para la historia cultural de Cuba y el Caribe son hechos que todavía hoy inspiran a muchos estudiosos y despiertan la curiosidad de innumerables lectores en diversas lenguas y en todo el orbe.

Por ello, es imprescindible volver a visitar la obra de Guillén y, muy particularmente, la elegía El apellido en donde he visto fluir, como un río subterráneo, un libre manifiesto en favor de la preservación de la naturaleza y el medio ambiente.

Uno de los horrores de nuestro tiempo es comprobar la ruptura que, en África, han debido padecer esos seres humanos entre su biología y el entorno ambiental. Las africanas y los africanos, como otras muchas zonas de la llamada periferia, forjaron su riqueza espiritual y cultural al amparo de sus grandes selvas, de sus inmensos ríos, de su potencia mineral hoy devastada por la desertificación y la sequía. A estos fenómenos alude también, con ojo zahorí, El apellido de Nicolás Guillén que nunca podré borrar ni de mi memoria ni de mi historia familiar. Un aniversario más de su muerte, durante el mes de julio de 1989, nos lo trae en su más profunda dimensión.

 

Notas:

1 Nicolás Guillén: Obra poética. To­mo I. Compilación, introducción, prólogo, cronología, bibliografía y notas de Ángel Augier. Ilustraciones del autor.  La Habana, ed. Letras Cubanas, col. Centenario, 2002,  p. 249-53
2 Véase Lectura de El apellido, en Nancy Morejón: Nación y mestizaje en Nicolás Guillén (Premio Nacional de Ensayo “Enrique José Varona” 1980), La Habana, ed. Unión, col. Premio, 1982, p. 223-68
3 Véase Ezequiel Martínez Estrada: La poesía afrocubana de Nicolás Gui­llén, La Habana, ed. Unión, col. Cuadernos, 1967, p.39

 

Tomado de Granma