El arte de la radio

El arte de la radio

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Concurso Caracol 2017
  • El arte de la radio, integrado por la M.Sc. Orieta Cordeiro Fernández Ferregut, vicepresidenta de la asociación anfitriona (moderadora), el M.Sc. Daer Pozo y el Lic. Ismael Rensoly. Foto: Rubén Ricardo Infante
    El arte de la radio, integrado por la M.Sc. Orieta Cordeiro Fernández Ferregut, vicepresidenta de la asociación anfitriona (moderadora), el M.Sc. Daer Pozo y el Lic. Ismael Rensoly. Foto: Rubén Ricardo Infante

La radio es sonido para ver

Manolo Ortega

 

“La radio cubana se sustenta en sólidas concepciones ideo-estético-artísticas y ético-humanistas para alcanzar los objetivos perseguidos por nuestro medio masivo de comunicación: educar entreteniendo y entretener educando […]”.

Con esas puntuales palabras, la locutora y periodista Rosalía Arnáez, presidenta de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), declaró abierta la segunda sesión de trabajo del evento teórico Caracol 2017, que tiene lugar del 1 al 3 de noviembre en la remozada sala Martínez Villena de la cincuentenaria institución cultural.

Dicha sesión se estructuró en dos paneles:

El arte de la radio, integrado por la M.Sc. Orieta Cordeiro Fernández Ferregut, vicepresidenta de la asociación anfitriona (moderadora), el M.Sc. Daer Pozo y el Lic. Ismael Rensoly

El documental radial, configurado por el M.Sc. Adrián Quintero (moderador), el Dr. Misael García y la M.Sc. Bárbara Sánchez Novoa

En el primer panel, los ponentes describieron el arte como el reflejo de la realidad objetivo-subjetiva en el cerebro del oyente, mientras la radio es el medio de comunicación que, a través de las voces de los locutores, conductores, artistas o periodistas que desarrollan sus actividades habituales en el medio, debe transmitir —con un empaque estético-artístico inobjetable—  un noticiero, un espacio musical o una radionovela, ya que los profesionales de la palabra hablada que ejercen en nuestra plataforma insular poseen un elevado nivel cultural y educacional que les facilita alcanzar dicho propósito.      

Con posterioridad, se hizo una reseña histórica de la radio cubana, que acaba de cumplir 95 años en el aire, y cuyo fin fundamental debe ser convencer y no imponer.

Los principios básicos indispensables en que se estructura la radio son, en esencia, los mismos que le dieron origen en las primeras décadas de la pasada centuria. La radio es magia; por ello, debe facilitar el desarrollo de la imaginación y la fantasía en los receptores, quienes desempeñan una función activa en el proceso de alimentación-retroalimentación que debe caracterizar — por su dinamismo— a este medio de comunicación que, según el Comandante Fidel Castro Ruz, “llega a todos los rincones de nuestro país”; por consiguiente, debe generar alegría o tristeza en quienes reciben el mensaje radiofónico, signado por la veracidad, la objetividad y la belleza; esta última —por cierto— no está reñida, en modo alguno, con las dos primeras.

En opinión de los disertantes, hacer radio es hipnotizar, cautivar al oyente con lo que se le dice. Ahora bien, precisaron, la tecnología por muy avanzada que sea no puede sustituir la preciosa imagen que este medio irradia… con arte, por supuesto.

Los contenidos y su selección deben estar en función de lo que se denomina informatización de la sociedad. No obstante, la radio no sucumbe, no  desaparece, sino cambia de formato, porque el talento y el arte de quienes la llevan a la praxis siempre permanecerán, y esas virtudes no solo son aplicables a los espacios dramatizados, sino también a los programas informativos y musicales. De ahí, que tan artística puede y debe ser una radionovela como un noticiero.

Los profesionales del sector deben vivir para la radio y no vivir de la radio, acotaron.

Por otra parte, insistieron en la acuciosa necesidad de acercar mucho más la radio a la Cuba profunda, a la realidad cotidiana, a los desastres naturales que azotan a la mayor isla de las Antillas: tormentas tropicales, penetraciones marítimas, sismos. Al respecto, relataron anécdotas, recogidas por la radio, y relacionadas con la presencia del líder histórico de la Revolución Cubana en los lugares donde se producían esos fenómenos atmosféricos, que ponen en peligro la integridad física de las personas y afectan la economía nacional.

Por lo tanto, la radio debe ir adonde no llegan los demás medios de comunicación e insertarse en la vida diaria de quienes aman, crean y sueñan en la Perla del Caribe para reflejar —desde una óptica objetivo-subjetiva por excelencia— todo lo que acontece en las zonas más apartadas de la República de Cuba.  

El segundo panel estuvo dedicado a los documentales radiales; género que, según los expositores, es capaz de llegar al corazón de la audiencia, y por ende, tocar —con la suavidad de la seda— las fibras íntimas del radioescucha.

Ulteriormente, reseñaron las características generales y específicas del radiodocumental, así como los fundamentos conceptuales, teórico-metodológicos y prácticos en que se estructura dicho género narrativo, que —lamentablemente— no se cultiva con la frecuencia requerida en las emisoras nacionales, provinciales y municipales, pero sí fuera de nuestras fronteras geográficas, donde —incluso— tienen lugar eventos de carácter internacional, en los cuales esa manifestación radiofónica desempeña una función de primera línea.

Con apoyo en los resultados de la investigación llevada a cabo al respecto, los radiodocumentales se sustentan —básicamente— en tres pilares fundamentales: sonoros, narrativos y dramatizados, sin subestimar, desde luego, la función primordial que desempeña la técnica en su elaboración y realización.

Según la apreciación de los panelistas, deviene un requisito indispensable realizar una exhaustiva indagación acerca del tema que se va a tratar en el contexto radiofónico, y en consecuencia, analizar —con profundidad— los hallazgos de dicha pesquisa sin ideas o conceptos pre-concebidos.

Entre otras cosas, habría que tener muy en cuenta la calidad vocal del narrador que relata los sucesos o acontecimientos que forman parte de la acción dramática, así como la concepción estético-artística en que descansa este tipo de creación radial.

Por último, evocaron a los maestros y cultivadores del género en la Isla: Santiago Álvarez, Julio Batista y Gladys Pérez, entre otros que han transmitido sus conocimientos teórico-prácticos a los “pinos nuevos” que incursionan en el ámbito radial, así como en la pantalla grande. Finalmente, se proyectó un radiodocumental para ilustrar los planteamientos de los disertantes. 

Una vez finalizadas las exposiciones, se generó un fluido intercambio de preguntas y respuestas entre los participantes y los panelistas en torno a los vigentes temas desarrollados en esa sesión de trabajo; fructífero diálogo que enriqueció —con creces— el contenido de las interesantes líneas temáticas objeto de discusión y debate en el segundo encuentro del evento teórico Caracol 2017.           

En la actividad, participaron el escritor Luis Morlote y Pedro de la Hoz, vicepresidente primero y vicepresidente de la UNEAC, respectivamente, la poetisa y ensayista Georgina Herrera, Premio Nacional de Radio, la doctora Nisia Agüero, actores, críticos, realizadores, periodistas radiales y representantes de la prensa local.