El arte teatral es el arte del espectador

El arte teatral es el arte del espectador

Etiquetas: 
Teatro El Sótano, Escénicos, teatro cubano
  •  “Cámara Lenta” de Maikel Paneque, involucró y sensibilizó con temas de actualidad al público asistente. Fotos del autor
    “Cámara Lenta” de Maikel Paneque, involucró y sensibilizó con temas de actualidad al público asistente. Fotos del autor
  •  “Cámara Lenta” de Maikel Paneque, involucró y sensibilizó con temas de actualidad al público asistente. Fotos del autor
    “Cámara Lenta” de Maikel Paneque, involucró y sensibilizó con temas de actualidad al público asistente. Fotos del autor

Una de las premisas del arte teatral es propiciar la participación de los individuos y grupos sociales. Esta regla de oro la tiene presente la Compañía teatral Rita Montaner en su más reciente entrega escénica titulada “Cámara Lenta” de Maikel Paneque, premio de la ciudad de Matanzas. La puesta en escena contó con la dramaturgia, dirección artística y general de Fernando Quiñones Posada, quien dentro de este contexto celebró el 55 aniversario de la compañía. Las funciones tuvieron lugar en la Sala Teatro El Sótano ubicada en el Vedado, en horarios habituales. El elenco estuvo conformado por: Yanell Gómez, Maibis Madero, Lavinia Ascue y Jorge Mederos.  

El arte teatral es el arte del espectador. El creador y su público se retroalimentan mutuamente. Basta recordar que ambos individuos comparten una realidad concreta y una cultura específica, para que respaldemos la anterior afirmación. El público como parte integrante del proceso artístico impone al teatrista un ritmo de creación, quiere decir, que lo que recepcionan los públicos debe responder a las necesidades de estos últimos. Además, los espectadores frente a las imágenes artísticas reproducen las sensaciones experimentadas por su autor. En este sentido ambos individuos transitan el mismo camino.

Los que asistimos a las funciones de esta obra, pudimos apreciar que todo lo dicho hasta aquí, constituyen principios rectores en la trayectoria artística de Quiñones Posada. Debemos señalar que lo hemos presenciado durante varias semanas, ello es muestra del dominio pleno del oficio de hacer teatro, y por consecuencia una vida dedicada al arte teatral. De modo que para referirnos al actual director artístico y general de la Compañía Rita Montaner es absolutamente legítimo emplear el término de maestro.

Adentrarnos en las particularidades de la obra teatral implica resaltar las impecables actuaciones de los intérpretes. Tales interpretaciones resultan orgánicas, es decir, que funcionan como un sistema en el que cada uno de los actores, en cuanto elementos del sistema, están debidamente integrados y sincronizados con respecto a las acciones físicas y reacciones emocionales. En esta ocasión se observó un excelente uso de las pausas, transiciones y desplazamiento escénico, por parte de los intérpretes. El diseño de iluminación, con aplicación del contraste entre luces y sombras ofreció una caracterización de los personajes más acabada. La utilización de la música, además de responder a lo que dijimos, refuerza la acción dramática. El maquillaje, peluquería, y vestuario resultan acertados y tienen su expresión concreta en el resultado final.

Justamente entre los logros se encuentran, el haber involucrado y sensibilizado al público asistente con la narración. Las temáticas abordadas poseen actualidad, y por consiguiente son de gran interés para los espectadores, entre estas están: los conflictos intergeneracionales, la influencia del aspecto económico en las otras áreas de la vida cotidiana y los conflictos interpersonales en el marco de los procesos grupales, como por ejemplo la familia.

Damos gracias entonces a la Compañía Rita Montaner, al autor de la obra y director artístico de esta entrega teatral haber hecho de este espectáculo artístico una valiosa lección que revela un teatro comprometido con una filosofía, una generación, una época, un proyecto de nación. Felicitamos a la Compañía por su nuevo aniversario. Los artistas escénicos muchas veces toman como punto de partida impresiones visuales, ideas y conceptos. Existen muchas posibilidades de que lo que resulta familiar al teatrista, aquello con lo que se identifica, sea un impulso primario. Todo esto es cierto. En el caso que nos ocupa debemos mencionar la activa participación del público que colma con su presencia las salas de teatro. En resumen, el maestro Quiñones junto a la Compañía que dirige, siempre tienen presente a su público. Esto sucede porque conocen que el arte teatral es el arte del espectador.

  ¡Larga vida para la Compañía Rita Montaner!