El Ballet Nacional de Cuba evoca los 95 años de la FEU

El Ballet Nacional de Cuba evoca los 95 años de la FEU

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Ballet Nacional de Cuba, FEU
  • Durante los ensayos para las presentaciones por los 95 años de la creación de la histórica Federación Estudiantil Universitaria. Foto: Nancy Reyes
    Durante los ensayos para las presentaciones por los 95 años de la creación de la histórica Federación Estudiantil Universitaria. Foto: Nancy Reyes

El Ballet Nacional de Cuba (BNC) y la “prima ballerina assoluta” Alicia Alonso, miembro de honor del Consejo Internacional de la Danza, celebran los 95 años de la creación de la histórica Federación Estudiantil Universitaria (FEU), con dos funciones especiales en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

El programa seleccionado para festejar dicha efeméride incluye: En las sombras de un vals, con coreografía de Alonso y música del maestro Josef Strauss; Anyali, con coreografía y vestuario de Ely Regina Hernández y música del maestro Ezio Bosso; obra estrenada —en fecha reciente— en el Coliseo de La Habana Vieja, y que fuera muy bien acogida por el público y la prensa especializada.

Cierra esas funciones, el ovacionado ballet Carmen, con coreografía y libreto del maestro Alberto Alonso  (1917-2007), sobre la novela del escritor francés Prosper Mérimée y el libreto de los narradores Henry Meilhac y Ludovic Halevy, para la ópera homónima del maestro Georges Bizet, y música del maestro Rodion Schedrin, sobre la original de Bizet.

El estreno mundial de esa gema del arte danzario universal tuvo lugar en el moscovita Teatro Bolchoi en 1967; y el primero de agosto de ese mismo año, se presentó en el Gran Teatro de La Habana, con Alicia Alonso como su excepcional intérprete.

Los papeles protagónicos fueron interpretados por las primeras bailarinas Viengsay Valdés, Anette Delgado y Ginett Moncho, el bailarín principal Luis Valle, así como los talentosos danzarines Rafael Quenedit, Patricio Revé, Ariel Martínez y Adrián Sánchez, muy bien secundados —¿cuándo no?— por solistas y el cuerpo de baile de la emblemática compañía.

Ese elenco de lujo demostró la excelencia artístico-profesional que identifica a los integrantes del BNC en cualquier escenario nacional o foráneo, ya que dominan —con precisión y exactitud— los conocimientos teórico-prácticos en que se estructura el ballet clásico y contemporáneo: la técnica académica, la interpretación teatral, el respeto absoluto al estilo de las obras llevadas al proscenio, así como la intelectualización y espiritualización que, según el maestro Fernando Alonso (1914-2013), deben signar esos recursos técnico-expresivos en que se sustenta el arte de las puntas.

Tanto las figuras insignia, como los más jóvenes miembros de la agrupación, hicieron vibrar de emoción a un auditorio culto y exigente, que ama la danza con todas las fuerzas de su ser, y que sabe apreciar la entrega en cuerpo, mente y alma de esos bailarines al ballet clásico y contemporáneo, al que cada uno le aporta —en dependencia de sus posibilidades reales— lo mejor de su yo artístico  

Por otra parte, habría que destacar el virtuosismo técnico-interpretativo que caracteriza a Viengsay Valdés, Anette Delgado y Ginett Moncho, quienes desempeñan los papeles principales en las obras llevadas a las tablas por el BNC para evocar el aniversario 95 de la fundación de la FEU.

Virtuosismo que —entre otros indicadores no menos importantes— descansa en la sensualidad, sobre todo cuando encarnan a la seductora gitana, en el ballet Carmen, en la seguridad, naturalidad y elegancia que mediatizan los movimientos corporales magistralmente ejecutados por los danzantes, en dicho contexto coreográfico-dramatúrgico, así como en la raigal cubanía; características identitarias que singularizan a los consagrados y noveles bailarines de una de las mejores compañías del orbe.