El Conde Negro cumple cien años

El Conde Negro cumple cien años

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Músicos, La trova sin traba, Benny Moré
  • Enrique Benítez Mora, conocido por todos como el Conde Negro.
    Enrique Benítez Mora, conocido por todos como el Conde Negro.
  • El Conde en el Hurón Azul, de la UNEAC. Foto del autor.
    El Conde en el Hurón Azul, de la UNEAC. Foto del autor.

Al filo de las cinco de la tarde de este 6 de julio, se reunieron los amigos entrañables y la familia del Conde Negro, en el Hurón Azul de la UNEAC para celebrar el centenario de este gran hombre, uno de los grandes artistas cubanos.

El habitual espacio La Trova sin traba que el maestro Andrés Pedroso coordina mes tras mes en la sede nacional acogió este homenaje que contó además con la conducción de Rosalía Arnaez, Presidenta de la Asociación de Cine Radio y Televisión, y el apoyo de la empresa musical Ignacio Piñeiro.

En la barriada habanera de la Lisa, vive Enrique Benítez Mora, quien sigue siendo para esta isla y el mundo “El Conde Negro”, por obra y gracia de nuestro inolvidable Benny Moré. Formó parte de la orquesta del Bárbaro del Ritmo, en la cual hace más de 60 años se le bautizara con el sobrenombre que lo ha hecho famoso a nivel mundial. Tiene el orgullo de ser además la persona que enseñó a Benny a tocar guitarra, en el conjunto Vertientino, de la ciudad de Vertiente en la antigua provincia de Camagüey.

Creador de temas antológicos en la memoria de bailador cubano como “Vertiente, Camagüey, Florida y Morón”, “Castellano que bueno baila usted”, y “El cañonero de la fiesta”, este hombre afable entre otros tantos temas, sostiene la elegancia de antaño cuando acompañó al Bárbaro del Ritmo en múltiples presentaciones dentro y fuera de Cuba.

Reside en el oeste de la capital cubana,  rodeado de su numerosa familia y con el orgullo de ser parte de la nación musical que se extiende cada día por el mundo a través de la radio, la web y la memoria de los cubanos y también de los amantes de este archipiélago en cualquier lugar que se encuentren.

¡Felicidades Conde, gracias por tu música y tu vida!