El difícil arte de la restauración cinematográfica

El difícil arte de la restauración cinematográfica

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restauración cinematográfica, Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, cine cubano, Gustavo Gorzalczany
  • Largo y difícil es el proceso de la restauración cinematográfica. Foto: Pepe Cárdenas.
    Largo y difícil es el proceso de la restauración cinematográfica. Foto: Pepe Cárdenas.
  • Largo y difícil es el proceso de la restauración cinematográfica.
    Largo y difícil es el proceso de la restauración cinematográfica.

Dar a conocer el trabajo para lograr la memoria histórica fílmica de un país que no tiene legislado tal intención, fue uno de los tantos propósitos del especialista argentino Gustavo Gorzalczany, en conferencia impartida en el sector Industria, acontecida en el salón Vedado del Hotel Nacional como parte de la fiesta de la pantalla grande que es esta edición 37 del Festival de Cine en La Habana.

La restauración digital en Argentina, nombre de su intervención, devino apología enfática sobre la necesidad de crear una ley que priorice la memoria fílmica de una nación. En el caso del hermano país, la voluntad viene del sector privado, tanto la institución especializada que lleva a cabo tal acción como también los pedidos de restauración, la mayoría hechos de forma privada.

El interés en tal acto, refirió Gustavo, es comercial y económico, obedece principalmente al ímpetu y desarrollo que experimenta dicha disciplina con el auge de la tecnología, acotó.

Este especialista, de vasta experiencia en el sector —más de 25 años laborando en Laboratorios Colores, Argentina— ha participado en la restauración de películas memorables del latino país, tales como Esperando la carroza, La historia oficial, Revolución de mayo, entre otras. De los realizadores vitales de la filmografía argentina, ha restaurado obras de Jorge Cedrón y Mario Gallo, entre otros.

Dentro de los defectos más comunes que aparecen en los filmes —sobre todo 35 mm— y que la restauración digital soluciona, están la rotura de fotogramas, la detención y limpieza automática de manchas, entre otras.

Largo y difícil el proceso de la restauración, detallado por Gorzalczany. Todo comienza con la reparación física del material. Después se realiza una evaluación (previa limpieza) para llevarlo a lo digital. Se escanea y se ven las dificultades del mismo como son el encuadre, la velocidad de proyección, el manejo del contraste y el color, entre otras; todas, vistas con el objetivo de acondicionarlas. Luego se procede a la utilización de un software de alta precisión para corregir todos los errores. Más tarde se realiza una nueva rectificación del color.

En general, la restauración es una simulación y aproximación al original, dando una nueva textura, por lo que el restaurador es un creador más, concluyó.