El Festival de Cine de la Habana se dedica a los 30 años de la EICTV

El Festival de Cine de la Habana se dedica a los 30 años de la EICTV

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Audiovisuales, cine, Festival del Nuevo Cine Latinoamericano
  • Los materiales de los alumnos y profesores de la Escuela han aportado un nuevo lenguaje al audiovisual cubano.
    Los materiales de los alumnos y profesores de la Escuela han aportado un nuevo lenguaje al audiovisual cubano.

El alto nivel profesional de sus graduados, el prestigio de sus profesores e invitados y las obras producidas a lo largo de estos treinta años hacen de la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños un paradigma en los terrenos de la docencia, la realización y los nuevos lenguajes en el ámbito audiovisual.

Por todos estos motivos, la edición 38 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana estará dedicado a los 30 años de fundada esta institución.

A través de su curso habitual, durante tres años para las especialidades de Dirección de ficción, Documental, Producción, Sonido, Edición y la última de las carreras convocadas TV y nuevos medios, la escuela ha graduado a decenas de profesionales de todo el mundo. Igualmente a través de sus múltiples talleres que convoca mantiene un nutrido grupo de estudiantes y profesores que tributan al enriquecimiento del quehacer cinematográfico en Cuba y otros países.

En las anteriores ediciones del Festival, las obras de egresados o estudiantes de la EICTV, han participado en las diferentes secciones del evento cinematográfico. Por ello, esta dedicatoria consolida el potencial creativo que se respira en la finca de San Tranquilino y lo sitúa en la justa medida.

La proyección de un conjunto de obras producidas a lo largo de estas tres décadas permitirá acercarse a la creación de la Escuela. Piezas como Oscuros rinocerontes enjaulados (muy a la moda) (Juan Carlos Cremata, 1991) y Un cielo lánguido y oxidado (Patricio Riquelme, 1991),  ambos materiales forman parte de los resultados de las primeras graduaciones de la escuela, junto a Talco para lo negro (Arturo Sotto, 1992) y Los que se quedaron (Benito Zambrano, 1993). Estos títulos se incluyen en la producción de la década de los 90´ que ahora vuelven para cartografiar la obra de la EICTV dentro del evento cinematográfico.

En los 2000, la colección es más amplia y variada, desde Gente que llora S. A. (HatemKhraiche, 2001); La maldita circunstancia (Eduardo Eimil, 2002); La Chirola (Diego A. Mondaca, 2008); Oda a la piña (Laimir Fano, 2008); La marea (Armando Capó, 2009). Muchos de estos trabajos resultaron premiados en concursos como la Muestra Joven ICAIC en ediciones más recientes y resaltan por la perspectiva personal que le imprimen sus autores a cada uno de estos discursos audiovisuales.

En la segunda década del nuevo milenio aparecen otros títulos como: Cuerpo de mujer (Clara Albinati, 2010); Oslo (Luis Ernesto Doñas, 2012); Abecé (Diana Montero, 2013). Referente a Oslo, lo recuerdo como uno de los cortos que más ha impresionado en los años cercanos, sobre todo por la hábil manera de manipular —en el mejor sentido de la palabra— una historia, un deseo… y mostrarlo a la pantalla así, sin demasiadas artimañas, pero con un trasfondo que merece la pena volver a verlo. En el caso de Abecé mantiene un corte visual cercano a los materiales producidos por la Televisión Serrana, aunque aquí sí resulta evidente la manipulación de un personaje para situarlo frente a la pantalla.

Con esta muestra, el público asistente podrá visionar parte de los materiales que se han producido en la escuela de todos los mundos en este periodo.