El imperio de la música cubana

El imperio de la música cubana

Etiquetas: 
Escritores, Sábado del Libro
  • El imperio de la Música Cubana realizado por la editorial José Martí. Foto: Pepé Cárdenas
    El imperio de la Música Cubana realizado por la editorial José Martí. Foto: Pepé Cárdenas

El imperio de la Música Cubana, del escritor, periodista e investigador, Rafael Lam (1946), fue presentado por el editor Osvaldo Padrón, en el legendario espacio Sábado del Libro, cuya sede habitual es la Calle de Madera, en el Centro Histórico de La Habana.

Ante todo, habría que destacar los disímiles valores que caracterizan ese volumen, el cual recoge —con precisión y exactitud— la evolución de la música popular cubana a través del tiempo y el espacio.

Con apoyo en una exhaustiva investigación histórica, literaria y periodística, describe la denominada época de oro del pentagrama insular, donde las agrupaciones charangueras, de jazz band, conjuntos y septetos soneros, cuartetos, tríos y dúos, hoy invisibilizados en los medios de comunicación, llevaron lo mejor de la auténtica música cubana a todos los rincones del país y fuera de nuestras fronteras geográficas, hasta llegar a erigirse —por sus indiscutibles virtudes: letras, estilo, timbre sonoro— como emperatriz del fascinante mundo de las corcheas y las semicorcheas, a escala internacional.

El Chino Lam (como se le conoce en nuestro medio), es un cronista único e irrepetible. A los sólidos conocimientos teórico-conceptuales que sobre música popular e historia de La Habana, Ciudad Maravilla, posee el también miembro activo de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), se agregan los de la historia de los que no tienen historia; esa que —en ocasiones— no se escribe, pero se transmite por vía oral.

Al rescatarla de la memoria colectiva y llevarla a soporte impreso, Lam contribuye —y de qué manera— a que dicha historia perviva para la posteridad. Este historiador de la cotidianidad se describe como un cronista de lo urbano, tanto de la música local, como de los lugares citadinos y de sus habitantes, el mayor tesoro humano y espiritual con que cuenta nuestro país.

Entre su producción intelectual y espiritual en el campo de la literatura especializada, podríamos citar los textos La Bodeguita del Medio, que recoge la historia de ese célebre restaurante habanero y Tropicana, donde bosqueja la de uno de los cabarets más importantes del orbe, desde su apertura, acaecida en la década de los años 30 de la pasada centuria, hasta hoy.

En el libro Van Van, la leyenda, ilustrado con imágenes signadas por su buen gusto estético-artístico, registra la trayectoria profesional de una orquesta insignia de la música popular cubana y de la vida de su carismático director, el maestro Juan Formell (1942-2012). 

Lam es un intelectual incansable. Entre sus intereses profesionales, prefiere el ejercicio periodístico, porque está consciente de que «el periodismo es literatura con prisa». El libro, no obstante, llama menos su atención. Así las cosas, casi todos sus títulos se encuentran inéditos o en proceso de edición:

Benny Moré, el rey, donde refiere que «nadie que vio actuar al Bárbaro del Ritmo quedó indiferente; lo llenaba y contagiaba todo: es el espejo musical de la música».

El boom de la salsa cubana analiza ese complejo fenómeno que surge a partir de 1989 con el maestro José Luis Cortés y su agrupación NG La Banda. En las páginas de ese texto, se realiza una apretada síntesis de cinco siglos de música cubana, la cual recibe —como es obvio— el influjo del mundo contemporáneo.

El son y los soneros, obra devenida imprescindible para el estudio de la música cubana, y en particular, el ritmo que marca como ningún otro la identidad cultural de la mayor isla de las Antillas, y esboza —con meridiana claridad— la personalidad básica de ese encantador mestizo que vive, ama, crea y sueña en nuestro archipiélago.. Por otra parte, ofrece una visión panorámica de ese género, y posteriormente, reseña la vida y la obra de los soneros más notables de todas las épocas y todos los tiempos: los maestros Miguel Matamoros (1894-1971), Ignacio Piñeiro (1888-1969), Arsenio Rodríguez (1911-1971), Elio Revé (1930-1997) Lilí Martínez (1915-1990) y Pedro Nolasco (Peruchín) Jústiz Rodríguez (1913-1977).

Cantando quiero decirte, volumen cautivante, que narra varias anécdotas relacionadas con la música cubana y muchos de los momentos históricos y acontecimientos memorables registrados en la memoria poética del criollo de todas las épocas y todos los tiempos.

Si usted, estimado lector, quiere conocer la historia de la música caribeña, así como la de las agrupaciones que la exaltaran a la cúspide de la popularidad en los cinco continentes, no deje de sumergirse en las apacibles aguas de El imperio de la música cubana, así como en los libros publicados —hasta ahora— por el colega y amigo Rafael Lam. Le aseguro que no se arrepentirá.