El infante terrible, pintura no objetual y plomitos

El infante terrible, pintura no objetual y plomitos

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Plásticos, pintura cubana
  • Collage, cortes, uso de antiguas técnicas del grabado e inserción de objetos se identifican en la obra de Alejandro García.
    Collage, cortes, uso de antiguas técnicas del grabado e inserción de objetos se identifican en la obra de Alejandro García.

El infante terrible

La pintura de Alejandro García es una mezcla de poesía, de las personas que viven o han muerto a su alrededor, de una receta de cocina que se disecciona en pequeñas estrofas, estilo el cadáver exquisito del Dadá y al mismo tiempo, varias de sus piezas pueden considerarse pintura instalativa.

Sin embargo, tanta libertad me lleva a preguntar dónde acabará esta experimentación constante de sus cuadros que lo convierten en un artista "futurista". Diría que incluso imposible de encasillar, un infante terrible de esos que ponen en crisis paradigmas, las muertes decretadas una y otra vez a lo largo de la historiografía artística cubana e internacional. Alejandro pinta a partir de una vocación intuitiva. Una elección que da un sello muy atendible a su trabajo.

Alejandro García, nació en 1974, en La Habana. Es graduado de la Academia Vocacional de Arte Paulita Concepción (actualmente Academia Elemental de Música), y de la Academia Nacional de Artes Plásticas San Alejandro.

Los vientos del noreste

Los plomos que se abandonan en el mar, como parte del fin de una ceremonia religiosa, están como péndulos marcando el paso del tiempo, las capas de ambas culturas —la italiana, asumida en los últimos años, y la originaria— en sus pinturas. Pueden convivir con el más perfecto círculo abstracto, a lo zen o con una imagen de Lenin porque las transgresiones temporales y referentes son parte constante de esta recreación de sus vivencias.

Entre verdes, azules, malvas, uno que otro amarillo que rememora el atardecer, nace un blanco quieto, reposado: el momento de sosiego donde todo el azul parece contenido. No es esta una producción neoabstracta, no creo que ese calificativo alcance a nombrar los procesos que la obra sufre al ser creada y después al irse oxidando poco a poco hasta que García decide protegerla de las inclemencias del clima. Sin embargo, pueden ser las obras no objetuales o figurativas, o fusionarse de acuerdo a las temáticas abordadas.

Con actitud de kamikase

Tal vez kamikaze sea una manera de explicar su reciclaje de la memoria personal, de su experiencia de vida y de los lenguajes del propio arte. Al asumir el carácter de irrealidad de la pintura, el falso cuadro puede contener todo: ralladuras o cortes a lo Lucio Fontana, degradados que rememoran la etapa de pinturas negras de Goya o retomar lenguajes no figurativos, desde una confesada admiración por Mark Rothko.

Lo auténtico es su amplio dominio de la historia del arte, estudiada delante de los cuadros reales en las grandes capitales del arte. Esta cultura visual, entrenada durante más de diez años lo hace emotivo y al mismo tiempo, desprendido de la necesidad de perdurabilidad de su obra.

El collage, los cortes, el uso de antiguas técnicas del grabado y la inserción de objetos que son portadores de memoria-al ser entregados al mar a modo de ofrendas-conforman su operatoria, donde no faltan títulos provocadores.

Alejandro García, obtuvo la distinción de carácter internacional Primer Premio de la cuarta edición del Premio de Pinturas Kiwanis en Villa San Giovanni, Reggio Calabria, en Italia en 2002.

Ha realizado quince exposiciones personales, así como ha participado en catorce exposiciones colectivas dentro y fuera del país. De gran significación: Incubazione, Galería AR&S, Catanzaro, Italia; Stripes & Stairs, Jadite Gallery, New York, US; Una verdad difícil de entender, Museo del Presente, Cosenza, Italia y en 2015 su participación en la exposición Zona Franca, muestra colateral de la XII edición de la Bienal de La Habana.

Entre las principales muestras colectivas: 1994 Los que están, 5ta Bienal de La Habana, Galería Domingo Ravenet; 1997, Joven pintura habanera, Sociedad Dramática de Maracaibo; 2000 Alma de Cuba, Centro Documentazione Ricerca Artística Contemporánea Luigi di Sarro, Roma; 2006 Regard de Amériques, Castillo d' Alba-la Romaine, en Francia; 2013 Inmanente Trascendente, Museo Diocesano, Catanzaro y en 2014 en la X Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Roma.

Su obra forma parte de importantes colecciones públicas de instituciones fuera de Cuba dentro de las que destaca el Museo Cívico de Rende, Italia y colecciones privadas de Italia, Alemania, Francia, Noruega, los Estados Unidos y Costa Rica.