El nido de la serpiente: drogas, alcohol, sexo

Feria Internacional del Libro, Cuba 2017

El nido de la serpiente: drogas, alcohol, sexo

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Escritores, Ediciones UNIÓN, UNEAC, Feria Internacional del Libro 2017
  • Diseño de cubierta.
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Memorias del hijo del heladero

El nido de la serpiente, del escritor Pedro Juan Gutiérrez, es el título de la novela publicada por Ediciones UNIÓN, y presentada por la doctora Laidi Fernández de Juan, en la sala Martínez Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), sede de la 26 Feria Internacional del Libro de La Habana.

Fernández de Juan destacó las pinceladas autobiográficas que signan esa obra, caracterizada —básicamente— por la autenticidad con que el narrador yumurino estructura los personajes y los ambientes descritos, así como por un lenguaje claro, directo, sin renunciar en modo alguno a cierto vuelo poético. Dichos presupuestos poético-literarios tornan fluida la lectura a quienes deseen incursionar —junto a su autor— en la literatura sucia, que mostró sus cartas credenciales en nuestra geografía insular, en la década de los 90 del pasado siglo.

El nido… deviene una novela, cuya acción dramática se desarrolla en un medio, donde prevalecen las relaciones sexuales duras, rayanas casi en el primitivismo más irracional, que yace en el componente instintivo del inconsciente freudiano, las palabras malsonantes, y los contravalores que nacen y crecen silvestres —como el marabú— en un entorno marginal por excelencia.

En ese contexto, se narra la historia de un joven que vive en medio de las drogas, el alcohol y el erotismo más vulgar. Sin embargo, y aunque pueda parecer paradójico o contradictorio, ese chico tiene intereses culturales (le agradan la literatura y la música clásica, entre otras manifestaciones artísticas); intereses cognoscitivos y espirituales que, a la postre, lo salvan del desastre existencial al que —irremisiblemente— se encaminaba.

El protagonista de El Nido… no cree en el amor, que salva y todo lo puede. Por otra parte, las mujeres —para él— son dignas de desprecio; por ende, las demoniza en las páginas de esa novela y solo les señala defectos e inconsistencias que no logran eliminar.

Matanzas, la ciudad natal del autor, está presente en el discurso narrativo de Pedro Juan, aunque trata a la Ciudad de los Puentes de una forma algo extraña e irreverente. Refiere, por ejemplo, que identificar a Matanzas con la Atenas de Cuba constituye un disparate mayúsculo. ¡Sin comentario!

Pedro Juan Gutiérrez agradeció a la doctora Laidi Fernández de Juan la presentación de lujo que hiciera de El nido…, y elogió la labor que —desde una óptica eminentemente estético-artística— realizara el equipo editorial, al cual lo distingue la profesionalidad con que trabaja.

Por último, evocó los años 60 y 70 de la anterior centuria como motivación fundamental para escribir esa novela, devenida crónica de una época socio-histórica, porque la literatura es —en esencia— memoria histórica; en consecuencia, el escritor debe dejarle a la posteridad una referencia histórica. «A eso, humildemente, aspiré con la redacción de El nido…», concluyó.