El reto de apostar por milagros

26 Feria Internacional del Libro de La Habana

El reto de apostar por milagros

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Escritores, literatura cubana, Ediciones UNIÓN, Feria Internacional del Libro 2017
  • Diseño de cubierta.
    Diseño de cubierta.

De novela contundente que ha sabido huirle al teque y contar una historia sólida, de gran envergadura estructural, calificó el escritor Eduardo Heras León a Los milagros tardan más, la reciente entrega de Juan Carlos Rodríguez Cruz (La Habana, 1943).

Una novela de aprendizaje que abarca un período esencial de nuestra historia más reciente. Por sus páginas cruzan los momentos esenciales de la vida de un hombre desde su adolescencia hasta la vejez, donde la Historia con mayúscula desempeña una fuerza testimonial que convierten a la novela en una lectura inolvidable, resaltó el Premio Nacional de Literatura.

El también director del Centro de Creación Literaria Onelio Jorge Cardoso destacó en Rodríguez Cruz su fuerza evocadora y la fluidez de una prosa que no intenta regodearse de ejercicios formales. “Atrás quedaron esquemas y personajes en blanco y negro que han lastrado tantos textos narrativos de similares asuntos. Sus personajes participan de la zona de conflicto, independizados de la mano del autor para comportarse coherentemente como son: seres humanos con sus virtudes e imperfecciones, convincentes y redondos”.

La narrativa cubana, quizá un tanto agobiada por la reiteración de asuntos se ha lanzado de manera evidente por los vericuetos de la fantasía y la ciencia ficción. Aun así no es sorprendente que surjan con frecuencia obras que retomen asuntos aparentemente agotados en el vasto campo de la narrativa cubana y que aporten nuevos puntos de vista, ángulos novedosos, visiones enriquecedoras de zonas a veces poco exploradas de la realidad. Ese es el caso de Los milagros tardan más, subrayó Heras León.

Las siete partes que integran la novela corresponden a períodos bien marcados del proceso revolucionario que podemos identificar sin dificultad, advirtió el crítico, y agregó que el resto es talento a prueba de fuego donde se combinan con maestría el humor, una gran dosis de sensibilidad y una deslumbrante imaginación.

Una de las características de nuestra narrativa es precisamente la coexistencia de varias generaciones en el campo de la creación, lo que enriquece el corpus narrativo y lo desarrolla por distintas vías, señaló Heras León, y concluyó: Los milagros tardan más es una apuesta arriesgada que va a insertarse sin dificultad en ese cuerpo literario cubano dominado prácticamente por los jóvenes, quienes parecen devorarlo todo con su innegable talento.