El rico patrimonio de la canción cubana

Música

El rico patrimonio de la canción cubana

Los colonizadores españoles trajearon a Cuba una herencia de canciones de las mejores de Europa, por otra parte, el musicólogo cubano Argeliers León siempre me indicaba que África no solamente es una potencia del ritmo, también lo es en melodías.

“Se equivocan –adiciona Fernando Ortiz— quienes sostienen que la música africana es sólo ritmo, sin valor de melodías. Nadie puede demostrar que los negros abandonaron en Cuba sus melodías ancestrales, pues éstas resuenan cada día en este país para fervorizar a los devotos de los dioses africanos y muchas de sus cadencias integran hoy la triunfante música bailable popular. El negro puede decir como el andaluz, que no canta porque lo escuchen, ni baila porque lo vean, ni tañe porque le paguen: sino porque toda su vitalidad tiende a plasmarse en ritmo”.

Con esas dos potencias musicales (África y España) Cuba desarrolló una fuente musical de una fuerza asombrosa.

Parece ser que las primeras canciones triunfadoras de Cuba proceden de la habanera, un ritmo musical que influye en casi todas las músicas iniciales de América Latina.

Esas habaneras nacen mulatas, aunque tiene una tradición aristocrática, heredada de la contradanza de raigambre africana. Simultáneamente aparecen los trovadores o cantadores en la zona de Santiago de Cuba.

Los cantadores eran de extracción muy humilde, muchos de ellos analfabetos, iletrados, perteneciente a la tradición oral. Su formación cultural incompleta no significa que sus obras no ameriten un análisis, pues en muchos casos, junto al logro musical se puede encontrar una realización poética espontanea, natural ingeniosa.

Y es así como aparecen verdaderos artífices de la canción como Sindo Garay, analfabeto, pero de una imaginación asombrosa que raya en la genialidad. Las obras de Sindo dejan sorprendidos a los más calificados especialistas de la canción y la poesía.

Además de Sindo Garay, podemos mostrar la obra de Alberto Villalón, Manuel Corona, Rosendo Ruiz Suárez, Patricio Ballagas, Oscar Hernández, Miguel Matamoros, Miguel Campanioni, Eusebio Delfín, Pepe Banderas, Rafael Gómez “Teofilito”, Graciano Gómez, María Teresa Vera Manuel Luna, Graciano Gómez.

Hay una obra de especialistas como Dulcilla Cañizares, Margarita Mateo, Marta Valdés y otros que han realizado un estudio analítico de estas canciones trovadoresca que deja un patrimonio riquísimo de canciones que, muchas de ellas debieran darse a conocer a los niños y jóvenes en las escuelas. Lo que se aprende en esas edades quedan, de una manera o de otra impregnadas en la mente y el recuerdo de ellos.

Obras como las distintas Bayamesa que se han creado, “La Bayamesa” de (Céspedes-Castillo y Fornaris); “La Bayamesa” de (Sindo Garay); “La Bella Cubana” (José White); La habanera “Tú” y “Corazón” (Eduardo Sánchez de Fuentes); “Tristezas (José “Pepe” Sánchez) ; “El mambí” (Luis Casas Romero); “El manisero” (Moisés Simons); “Quiéreme mucho” (Gonzalo Roig, Ramón Gollury, Agustín Rodríguez); “Cecilia Valdés” (Gonzalo Roig); “Canto Siboney” (Ernesto Lecuona); “La comparsa” (Ernesto Lecuona); “Como arrullo de palma” (Ernesto Lecuona); “Noche azul” (Ernesto Lecuona); “Estás en mi corazón” (Ernesto Lecuona); “Babalú” (Margarita Lecuona); “Guajira Guantanamera” (Joseíto Fernández).

Cientos de canciones y de melodías inolvidables están archivadas en las bibliotecas, fonotecas, discotecas durmiendo el sueño eterno. La música no se hace para guardarla en cajas de caudales (lo he dicho muchas veces, no importa la repetición). Esas canciones, esas músicas pertenecen al patrimonio de los que nacen en esta Isla maravillosa y, para los que nos acompañan en este continente.

Ahora que tantos discos antologías se hacen de cantantes invitados, por qué los productores que tantos discos –a veces inútiles— graban, por qué no deciden hacer discos con nuevas voces dedicadas a estas clásicas (ejemplares) canciones, algunas de las cuales son verdaderos himnos. ¿Será que desconocen esas canciones? Claro, en las escuelas o conservatorios musicales tengo entendido que no se les ha mostrado en toda su extensión. ¿Habrá que hacer una cruzada por la enseñanza de las canciones cubanas en todas las escuelas del país?

Muchas de estas canciones de las que hago mención son verdaderos hitos de nuestro patrimonio musical. Los invito a meditar.