El sabor cubano hecho peña Campesina

Ciego de Ávila

El sabor cubano hecho peña Campesina

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  • Yo soy el punto cubano
    Yo soy el punto cubano

Con la frecuencia mensual de los segundos domingos desde las cuatro de la tarde, el patio de la UNEAC en su filial avileña tiene un espacio repentista que hace hincapié en la defensa de nuestro color local y de la cubanidad hecha arte. Se trata de la Peña Campesina que con la conducción del repentista y presidente de la Casa de la Décima avileña Armando Andrés López Rondón y su grupo «Yo soy el punto cubano», se viene realizando desde hace ya unos cuantos años.

Todo comenzó como un espacio propuesto desde los llamados de los distintos congresos de la UNEAC a salvaguardar nuestra identidad cultural. Y fue un lugar común de encuentros para rememorar canciones de antaño, o para improvisar sobre algunos temas necesarios y otros que dibujan una cultura autóctona que aún tiene seguidores en la provincia a pesar de los tiempos modernos y de la juventud que inunda esta ciudad de los portales.

En esta ocasión, con la fecha del 13 de setiembre, a las puertas de la asamblea de balance provincial de la AHS en la provincia donde se discutiría una vez más con fuerza la vanalidad en nuestro arte de vanguardia y la necesidad de una respuesta rápida a cuidar lo propio en materia cultural, la peña tuvo a bien dedicarle la tarde a estos jóvenes escritores y artistas que siguen los pasos del buen arte y comprometidos con el mañana revolucionario.

Canciones hubo para recordar a Matamoros, a Ñico Saquito. Se izaron las tonadas más humildes de la tierra con la presencia de Mariam Barranco Oliva de Mayabeque que, con una voz peculiar, sonora, bien fuerte, cautivó el corazón de todos visitantes. Así mismo, las décimas improvisadas de Kadir López, un joven de estos tiempos amante de todo lo contemporáneo pero también defensor a profundidad de este arte tradicional y necesario, hicieron que la tarde se fuera llenando de hermosura y esperanza, a pesar de las nubes grises que amenazaban lluvia.

Yo soy el punto cubano. El sabor cubano hecho peña Campesina
El septeto «Yo soy el punto cubano» amenizó la tarde de la mejor manera posible. Y el sonido de ese tres ya milenario, nos llevó de vuelta a la labor fatigosa de cultivar la tierra para ayudar al prójimo, alejándonos de ese individualismo que se va colando entre la multitud ya convertido una práctica cotidiana, dañina.

Armando Alfonso Padilla, es un poeta maraquero, miembro de la filial de Música de esta UNEAC avileña, y que forma parte indisoluble de este septeto. Entona sus canciones y la poesía improvisada, de sus labios, cae como la lluvia de este domingo setembriano. Alfonso Padilla era un niño cuando Camilo pasó, en los inicios de nuestra Revolución, por estas tierras y le prometió un mejor mañana. Su presencia en esta peña, y su liderazgo en este grupo musical avileño, son de valía.

Como mismo es importante la conducción y carisma de Armando Andrés López Rondón quien sabe sacarle «lasca», en el buen decir del cubano, a cualquier situación e improvisar de una manera vertiginosa, feliz y con calidad. Es, además, un anfitrión inmejorable que prestigia esta sede de la UNEAC provincial así como la filial de música a la que pertenece.

La Peña Campesina se aleja por mucho de aquellos espacios televisivos que están apareciendo en nuestra televisión nacional y que persiguen el propósito de sumar leña a la hoguera de lo inhumano, a la desfachatez del capitalismo irrespetando lo que identifica a nuestra nación, eso que defendemos tanto de nuestras trincheras: el arte verdadero, y que la política cultural todavía tiene como prioridad.

Los artistas de vanguardia de la UNEAC desde su filial avileña y con la visualidad que ofrece esta Peña campesina siguen defiendo el arte hecho por hombres de ayer y del mañana que tienen bien claro su papel en esta vida y sus propósitos de servir a la cultura del buen gusto, la cultura de la tierra.