El teatro y su permanencia en el tiempo

El teatro y su permanencia en el tiempo

Etiquetas: 
teatro cubano
  • El teatro Bertolt Brecht, sede de las presentaciones. Foto tomada de La Jiribilla
    El teatro Bertolt Brecht, sede de las presentaciones. Foto tomada de La Jiribilla

Con el teatro contemporáneo ha surgido un nuevo espíritu, una sensibilidad que percibe de modo particular la existencia humana. Como ejemplo de lo anterior podemos mencionar la puesta en escena Bendita Habana presentada por la agrupación teatral La Bernarda y dirigida por Antonio (Tony) Arroyo. Dicha obra se presentó en la sala Tito Junco del teatro Bertolt Brecht, sita en el Vedado.

El elenco estuvo conformado de la siguiente forma: Roberto Leyva y Anthony Watson (Rafa), Lianet Alarcón (Michel Dellano), Omar Durán (Ricarda), Meilyn Cabrera (Anette), Maricarmen Morera (invitada especial, como Elena la cobradora), Saúl Seijo (Beltrán, camarógrafo), Daylen Rodríguez Blanco (Sonia), Yandry Padrón (El nene), Kamila Lage (Isabel) y Jorge Sáenz (El chiqui).

La obra contó además con la colaboración de un cuerpo de baile integrado por estudiantes de primer año de la Escuela Nacional de Arte (ENA) integrado por: Leyanis, Roxami, Kamila, Oraima y Thayzumi junto a la compañía Cuba Dance 4,0. El acompañamiento musical estuvo a cargo de Estudiantes de la escuela de música Amadeo Roldán, la agrupación Danaché y la agrupación vocal Deisy Brau y Obba Are Angle.

En esencia, la más reciente entrega escénica de la Bernarda abordó las relaciones interpersonales que a su vez conforma el núcleo sobre el cual se muestran otras preocupaciones del director tales como: la existencia y diferencia de identidades de los diferentes sectores de la sociedad. En todo momento el autor manifiesta el papel determinante que él otorga a los espectadores, como fin supremo de todo artista. También la obra nos brinda algunas coordenadas acerca de las causas de los conflictos que surgen en la interacción de los diferentes grupos humanos y los diferentes usos que le dan al espacio urbano. Es evidente, la constante preocupación por parte de la creación escénica contemporánea, hacia las temáticas sociales y culturales. A raíz de un peculiar modo de interpretar la realidad, surgen otros teatristas que proponen una manera de ser y hacer, aparece un nuevo espíritu, una sensibilidad producto de la percepción del individuo. En síntesis, surge un teatro comprometido con las problemáticas epocales y con una filosofía de vida.

El vestuario, el diseño de iluminación, la música, el diseño de sonido y la coreografía permiten una caracterización eficaz de los personajes. Las actuaciones revelan la existencia de una nueva generación de intérpretes con gran talento. Podemos decir que de manera general estas fueron acertadas, sin embargo para próximos montajes las interpretaciones deben ganar en organicidad para que funcionen como una unidad, y un desempeño actoral no sobresalga en detrimento de otro. Pero es válido reconocer el esfuerzo realizado tanto por los actores más jóvenes como de los más consagrados. Bendita Habana logró sensibilizar al público con los planteamientos realizados por su autor y director Antonio (Tony) Arroyo. La obra constituye otro acierto en la trayectoria de Arroyo. No obstante, quizás para nuevas entregas escénicas sería oportuno equilibrar, más aun, las situaciones de la vida cotidiana que resultan humorísticas con un mayor protagonismo de la psicología de los personajes. Esto no significa que no lo hayan hecho, sino que puede hacerse más énfasis en este aspecto porque puede favorecer la narración dramática y como consecuencia el producto final.

Las identidades de los diferentes sectores de la sociedad se conforman en la producción y en el consumo, abarcando este último aspectos tales como: los usos del espacio urbano, la manera de habitar las viviendas, la forma de vestirse, de comer, de distraerse y de informarse. Y todos coincidirán conmigo que una vez terminada la obra, llegamos a la conclusión de que estos son elementos que se tuvieron presente en todo momento en Bendita Habana.