En busca de la Bala Perdida

En busca de la Bala Perdida

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Plásticos, Galería Villa Manuela, exposición
  • Susana Pilar Delahante en esta muestra personal utiliza su propia figura como escenario fundamental.
    Susana Pilar Delahante en esta muestra personal utiliza su propia figura como escenario fundamental.

Sueño que vivo en un mundo sin prejuicios, pero es tan solo un sueño, una quimera por cumplir cuando el hastío se vuelve demasiado peligroso en la vida.

La sociedad ha impuesto desde sus inicios prohibiciones, cánones, tabúes para “lo inmoral”. La presión de las mayorías es un reto que día a día asume el hombre como una tarea más. Y precisamente es uno de los tópicos principales de la exposición Bala Perdida, de la artista Susana Pilar Delahante, inaugurada el viernes 24 en la Galería Villa Manuela de la UNEAC.

Una de las peculiaridades de la muestra es que el espacio de Villa Manuela ha sido truncado y divido en dos, como quien busca fragmentar pensamientos con el objetivo de originar nuevas expectativas en el público. De esta manera se rompe con la tradicional formal de curaduría y representación de piezas e instalaciones. Son dos historias divididas que se entretejen en el mensaje final: toda acción provoca una reacción; en otras palabras: la causa y efecto son inherentes al hombre y su historia.

Susana Pilar aboga por representar el fenómeno de la corporalidad, utiliza su propia figura como escenario fundamental. Desnuda se lanza al aire hasta tropezar con una barrera que impide seguir su camino. Ira, desesperación y asperezas son sentimientos legados a quienes sean partícipes de estas obras, las cuales también incitan asombro al contemplar el desenfreno de la autora. Más bien realiza un llamado de alerta sobre el poco tratamiento del cuerpo femenino negro en el arte.

Toda la muestra es un constate juego entre las interpretaciones del público y lo transmitido. Prueba de ello es Re-territorialización, 2016 donde utiliza bellos de cuerpo en distintas funciones, una manera sui géneris de provocar al espectador con una técnica en principio sencilla, pero que contiene dosis profundas de contenidos y verdades.

El sonido del mar es otra constante de la exposición, ese ir y venir de las olas hacen perfecto equilibro con la quietud del sitio. Tal parece que allí habitan las Islas que describe en su video-instalación. Lo principal será siempre entrar al maravilloso universo donde la sabiduría se encuentra en el silencio, con tan solo contemplar el horizonte que se extiende en las pupilas del hombre.

Si quieres ser partícipe de un encuentro con otra manera de representar fenómenos sociales y culturales, no dudes en acudir a Villa Manuela, Bala Perdida te espera con la promesa de hacerte pensar sobre temas que suscitan más de una interpretación.