En busca de la esencia y hacia un teatro más comprometido

En busca de la esencia y hacia un teatro más comprometido

Etiquetas: 
Escénicos, Teatro El Sótano, cultura cubana
  • Infames se presenta en el Teatro El Sótano los viernes, sábados y domingos en sus horarios habituales. Foto del autor
    Infames se presenta en el Teatro El Sótano los viernes, sábados y domingos en sus horarios habituales. Foto del autor

Tener presente, en todo momento, el carácter humano de las relaciones sociales a nivel macrosocial, es una de las premisas del teatro. En esta dirección se encuentra la obra Infames, presentada por el grupo de teatro La Bernarda.

La propuesta, a cargo del director Antonio Tony Arroyo, está disponible al público, en el teatro El Sótano, los viernes, sábados y domingos en los horarios habituales de la institución.

Según notas al programa esta nueva entrega pone especial énfasis en Miguel, cubano que vive en Suramérica y mujeriego empedernido, traficante de tabacos. En una ocasión, dos de sus amantes se encuentran, casualmente, en un lujoso apartamento y las cosas se salen de control, hasta para el propio Miguel, quien descubre que nada es lo que parece.

Para analizar esta puesta en escena debemos tener en cuenta, que el arte teatral tiene evolución propia. Sin embargo, las condiciones cambiantes del entorno, la estructura social y espiritual de una nación y su correspondiente carácter epocal, nos convida a priorizar el bienestar humano y la calidad de vida del individuo.

Esto implica asumir un enfoque sistémico, frente a las diferentes problemáticas sociales-culturales, convencidos de que todo fenómeno social es multifactorial, cuando se analiza en sus inmensas complejidades; de ahí la importancia de valorar aspectos económicos, políticos y psicológicos que interactúan en una situación concreta. En este sentido, se encuentran gran parte de los esfuerzos del director, con su más reciente propuesta artística, invitándonos a la reflexión profunda sobre aspectos fundamentales de la vida cotidiana, que por su impacto son considerados preocupaciones universales.

Ejemplo de lo anterior es el marcado interés del creador por mostrar las contradicciones surgidas en las relaciones de pareja. Partiendo de una mirada transversal, esta preocupación de Antonio Tony Arroyo, funciona como estímulo para que podamos construir los conflictos sociales con un rigor estético, pero enriquecido desde y por las ciencias humanistas.

Por otra parte —el desempeño actoral de los intérpretes resulta orgánico— existe unidad y coherencia entre todos los elementos que intervienen en el diseño escenográfico de la obra, algo que, indudablemente, apoya la acción dramática. De esta manera, el texto nos invita al análisis de conflictos sociales y psicológicos, planteados en la obra.

El desplazamiento de los intérpretes, en el escenario y el diseño de luces, permite tener un enfoque que va de lo general a lo particular, de lo superficial a lo profundo, debido a que las situaciones re-creadas y re-significadas en diferentes planos, adquieren otra connotación. Esto se complementa con la intención estética del director, que persigue la unidad del espacio y el conflicto que presenta, para hacer aún más efectiva la velocidad de la acción dramática y la cadencia narrativa.

En síntesis Infames “constituye un acierto en la trayectoria del grupo La Bernarda y por consecuencia de su director”. Muchos se preguntarán por qué esta propuesta es considerada como renovadora dentro de lo más significativo de la creación contemporánea, la respuesta es la siguiente: cuando estamos frente a la “infamia” vemos que tiene prioridad tanto el concepto de la forma como la re-presentación del contenido; además tienen mucha importancia las tres vertientes del estilo: individual, nacional y epocal, de modo que la producción teatral de La Bernarda está comprometida con el contexto social en el cual está insertado y, junto a la rigurosa labor del director, responde a una nueva sensibilidad condicionada, en cierta medida, por la época contemporánea.