En Cuba no hubo gansterismo

En Cuba no hubo gansterismo

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Tertulia de Literatura Histórico-Social, historia de Cuba
  • Panel sobre el llamado gangsterismo en Cuba
    Panel sobre el llamado gangsterismo en Cuba

Como cada tercer jueves de cada mes, la sede nacional de la UNEAC acogió, en la sala Caracol, el encuentro mensual de la sección de Literatura Histórica y Social. Esta vez, los miembros de la sección organizaron -a propuesta del historiador Calos Bartolomé- un panel para debatir y explorar un tema controvertido y silenciado: El llamado gansterismo en La Habana a propósito del Aniversario 70 de la Masacre de Orfila.

El panel estuvo integrado por el propio Carlos Bartolomé, quien ya en 1976 defendiera una tesis de diploma sobre el gansterismo y el estudiantado universitario; Luis Hernández Serrano, historiador y periodista; Oscar Cárdenas Montes, pedagogo, investigador y estudioso del pistolerismo durante los gobiernos auténticos de la Neocolonia; Aníbal Valdés Castro, investigador de la música cubana; y Julio Orima, profesor e investigador de temáticas históricas. Fue el periodista Luis Hernández, del diario Juventud Rebelde, quien inició el análisis, refiriéndose a la discusión de si eran o no gánster muchos de los miembros de grupos armados que enfrentaban al gobierno de la seudo República. A modo de conclusión y síntesis precisa, el panelista esgrimió una frase de Fidel, líder de la Revolución Cubana, dicha durante una entrevista realizada por Katiuska Blanco:

La culpa no estaba en los jóvenes que, arrastrados por sus inquietudes naturales y la leyenda de la época heroica, quisieron hacer una revolución que no se había hecho en un instante en que no podía hacerse. Muchos de los que, victimas del engaño, murieron como gánsteres, hoy podrían ser héroe.

Al respecto, el historiador Carlos Bartolomé explicó que lo se ha escrito hasta ahora sobre el particular, ha carecido de una valoración integral, y se aborda bajo un enfoque simplista, por lo cual se ha metido en el saco del gansterismo a muchos que no lo merecen. “Nuestra propia historia no tiene por qué tener esa mácula de un gansterismo que no existió nunca”, afirmó.

Durante el panel, los asistentes pudieron conocer que la primera vez que se usó el término en Cuba fue a consecuencia del atentado que hizo el comando de Pío Álvarez al capitán Calvo, jefe de la sección de expertos de la policía nacional de la época. En aquel momento, las autoridades represivas creyeron que se trataba de gánster contratados en Chicago, debido a la perfección del ataque, y posteriormente el término se continuó usando en la prensa amarillista como expresión de la manipulación mediática a favor del gobierno de turno, con el objetivo de desacreditar a esos grupos de acción frente a la opinión pública, y restarles impacto político. Se prefirió así calificar de gánster a quienes, entre otras cosas, enfrentaban la violencia policial y la corrupción política-económica de la neocolonia cubana.

A partir de ahí, los panelistas analizaron diversos aspectos, personalidades, organizaciones, hechos históricos y condicionantes relacionados con el uso del calificativo de gansterismo en la Isla: la masacre de Orfila, el contexto socio/político, los mártires de la insurrección armada en las ciudades, y el rol jugado por el gobernante Partido Revolucionario Auténtico.

Análisis exhaustivo mereció la conformación de grupos de acción por parte de jóvenes que constituirían antecedente cercano para la posterior conformación del Movimiento 26 de Julio. Surgen organizaciones de lucha política y armada contra el régimen; entre las organizaciones que no participaron de la batalla electoral y apostaron en cambio por la insurrección armada, destacó Acción Revolucionaria Guiteras (creada tras la muerte de Antonio Guiteras), y que constituyera la más importante la más importante por la cantidad de personas que aglutinó.

El panel sobre gansterismo en nuestro país no sólo abordó aspectos poco tratados, también dio inicio al ciclo “Polémicas y silencios en la Historia de Cuba”, interesante propuesta de la sección de Literatura Histórica y Social.