“En el dorado círculo del tiempo”, un libro valioso de la cultura cubana

“En el dorado círculo del tiempo”, un libro valioso de la cultura cubana

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Ediciones UNIÓN, UNEAC, Escritores, Francisco López Sacha, Rogelio Martínez Furé
  • Diseño de cubierta por el propio autor del ejemplar.
    Diseño de cubierta por el propio autor del ejemplar.

“No obstante haber visto nacer el libro, En el dorado círculo del tiempo, desde sus páginas manuscritas, revisarlo en varias ocasiones junto a su autor y, de algún modo, lograr palparlo en su proceso de génesis, no acabo de agotar su sentido. Lo he leído muchas veces y ahora se me ha engrandecido y me ha creado nuevas perspectivas en esta última lectura”.

Así expresó el connotado escritor Francisco López Sacha durante la presentación del título En el dorado círculo del tiempo, del autor Héctor Veitía, efectuada en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Con prólogo del Premio Nacional de Literatura Rogelio Martínez Furé, éste afirma que “En el dorado…existe un libro inicial que bordea varios géneros, al ser novelado, y ser al mismo tiempo de reflexiones, de un viaje de un personaje y de un círculo por donde pasa prácticamente todo lo más valioso de la cultura cubana.

Al partir de la interrogante ¿qué significa un viaje inicial?, Sacha definió el tema esencial del título como “un viaje hacia la sabiduría, hacia la virtud. Para los hindúes fue la búsqueda del bien y la virtud. Para el personaje iluminado —el muchacho blanco junto a su amigo negro—, implica también un viaje hacia la virtud, que pasa por los grandes valores que sustentan las fuentes de la cultura cubana: la europea o euro-asiática y, en lo fundamental, la africana, las relaciones esotéricas del mundo africano junto a dos personajes jóvenes que cazan pájaros. Y mientras esto ocurre van aconteciendo los sucesos. Así, cada proceso acometido en la novela ilumina mucho más el inicial”.

Subrayó que dicho título no representa un arduo esfuerzo, pero sí significa un proceso de construcción mental al ser portador de raíces sociológicas, psicológicas y gnoseológicas muy arraigadas no sólo en la cultura cubana, sino también en los niveles de existencia de la cultura universal.

“La línea del tiempo transcurre a partir de un amanecer y otro”, dijo para añadir que “dura exactamente un día (…) La línea del tiempo, de esa iniciación, está quebrada constantemente por episodios circulares que le dan un carácter radial al libro. Por ejemplo, asistiremos al episodio del herrero, de gran fuerza dramática; a continuación, y como nunca antes narrada en las páginas de la Literatura cubana, la muerte de Alejandro García Catarla; el escondite de Manzano, como museo, para evitar la represión de la Conspiración de La Escalera; un prostíbulo muy elegante está también narrado…En cada una de esas narraciones, existen personajes que entran y salen y cuya línea del tiempo se completa al final de la novela”.

Explicó además Sacha que en dicha novela “lo primero que se realiza es una profunda estilización del código narrativo con el lenguaje de la poesía, lo que crea una particularidad en su forma de lectura. El código narrativo se estiliza a partir del empleo de diálogos, pues existe un narrador que dialoga directamente con el narratorio y con el lector.

“El narrador estará siempre por encima del destino del personaje, conocedor de su pasado y de su futuro. De esta forma estamos en presencia de alguien que puede y sabe administrar una información a voluntad, además de crear un sentimiento de intriga en relación con el viaje que el personaje ha emprendido”, puntualizó para añadir que esta novela reflexionará sobre el pasado y, al mismo tiempo, será una proyección hacia el futuro (…) Es el círculo del tiempo donde el personaje ve pasar su vida a partir de un solo día —de modo aleatorio, sorpresivo—, hasta ir entrando, saliendo y asomándose a su vida espiritual, a su crecimiento como niño, adolescente y hombre y, a su vez, a la vida espiritual de su nación, al proceso de la identidad cubana”.

Por su parte el autor de En el dorado…el también profesor de Cine, Héctor Veitía significó que el argumento de su título no se desarrolla dentro de un ambiente urbano —como es usual en casi toda la literatura cubana—, sino en provincias. “Igualmente, no incluye temas de la novelística contemporánea cubana —jineterismo, visitantes procedentes de los Estados Unidos, SIDA, realismo sucio…—, sino cuestiones novedosas acerca de las cuales me interesaba reflexionar y hacer trascender”.