Enrique Pineda Barnet: “el cine para mí es siempre nuevo y joven”

Enrique Pineda Barnet: “el cine para mí es siempre nuevo y joven”

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Escritores, Enrique Pineda Barnet, 15 Muestra Joven ICAIC
  • Pineda Barnet se encuentra trabajando en el guion de Mi Virgen de la Caridad.
    Pineda Barnet se encuentra trabajando en el guion de Mi Virgen de la Caridad.

El talento y la cordialidad que caracterizan al cineasta cubano Enrique Pineda Barnet (La Habana, 1933), brillaron de forma particular en vísperas de la apertura de la 15 Muestra Joven ICAIC, cuando estrenó Aplausos, su más reciente cortometraje de ficción.

Casi a la salida del Chaplin y en medio del recibimiento oficial a los noveles realizadores que participan en el evento, el Premio Nacional de Cine 2006 accedió a una breve entrevista para los lectores del Sitio de la UNEAC.

Enrique, es notoria en Aplausos la referencia a La Bella del Alhambra.

“Evidentemente hay un guiño a La Bella del Alhambra, pero no es para mí lo más importante.

Lo fundamental en estos cortos que estoy haciendo desde 1997, y de los cuales este es el número siete, es que tratan de llevar a la práctica algo que en la teoría he estado defendiendo mucho y es la capacidad de prescindir. No de prescindir para empobrecerse, sino prescindir para quedarse con lo esencial y quitar florecitas, lacitos y mariposas. Las cosas esenciales decirlas, quizás, de una manera más cruda, aunque envueltas en una poética.

Todos estos cortos tienen esa línea de poética, como en la lírica japonesa. Esa que en dos frases se dice todo.

Así tomo valores importantes como, por ejemplo, no todo fin es un final; la historia siempre la cuenta el vencedor y, en este caso, un aplauso no es siempre una celebración. Es la esencia de la doble moral, de la mentira, de la hipocresía.

Es muy evidente cuando la gente aplaude con desgano, con un sentido de crítica; con el oportunismo, que es el dueño de gran cantidad de ocasiones. El aplauso mercenario, pagado con dinero o con medallas, o con tributos, no te corresponde.

Esa es la idea esencial. Por otro lado, es tratar de narrar, desde el punto de vista dramatúrgico, en el menor tiempo posible. Ya este tiene ocho minutos. Quiero hacer varios de un minuto. Me interesa mucho el sentido del tiempo”.

En el cortometraje tienen un peso importante las obras de Antonia Eiriz, Tomás Sánchez y Rocío García. Hay una gran apoyatura en la plástica.

“Son mis pintores cubanos preferidos. Antonia es una joya que nunca tiene final. No sabemos hasta dónde llega Antonia.

Tomás Sánchez es una gloria que sigue pintando y a quien adoro, en el orden personal. Y Rocío ha sido la última colaboradora genial que me ayudó a trabajar en Verde, verde. La narración visual de Rocío…Imagínate. Rocío es un fenómeno también.

Quise limitarme a ellos porque estaba con una unidad estilística. Con una unidad de género. No me quería pasar.

Estuve buscando una imagen de Dios y me decía El Dios que yo quiero es una imagen de Goya. Yo quisiera un esperpento de Goya, pero no va, porque no pertenecía a la misma categoría de estos pintores. Son cubanos, estaba buscando unidad estilística.

También quería lograr unidad sonora. El sonido está muy trabajado con el diseño sonoro de Osmany Olivare y con René Rodríguez, que es un joven músico, profesor de composición del Instituto Superior de Arte (ISA), quien me hizo la edición, además. Me interesan mucho estos jóvenes valores. La fotografía la hice con Raúl Rodríguez, esencialmente, porque es la continuación de La Bella… como él fue fotógrafo de esa película, quería que tuviera ese sabor”.

Felizmente logró reunir en el equipo a figuras claves de aquella entrega. “Tengo a Verónica Lynn. Tengo a Isabel Moreno, que escucharla en esa frase es inolvidable. Son cosas también afectivas. Hay mucho amor entre nosotros.

A Beatriz Valdés le dije ¿Pero cómo te vas a convertir, de repente, en diva de la productora ejecutiva? Así como Samuel Goldwyn. Me hace mucha gracia esa paradoja”.

¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos?

“El próximo 9 de abril voy a Los Ángeles a dar unas conferencias. Voy a trabajar con Carlitos Barba para terminar el guion de Mi Virgen de la Caridad, en la que Beatriz Valdés va a ser la protagonista. También trabajará Héctor Noas y un joven actor que aún no está definido”.

¿A la distancia de casi 30 años de La Bella del Alhambra, qué precepción tiene de esa película?

“Ahora me doy cuenta de que en su momento ella dice cosas que nadie entendió. Ahora la gente está descubriendo cosas de La Bella…

Usted entregó a los muchachos de la Muestra Aplausos para que fuera estrenado en la apertura fílmica del evento. ¿Qué significación particular tiene para Ud. este encuentro de los jóvenes cineastas?

“Realmente la Muestra significa mucho para mí. La Muestra significa siempre la esperanza que se sigue haciendo otro cine. Yo le quise donar los derechos de La Anunciación. En aquel momento no me lo pudieron admitir por no sé cuáles razones legales; entonces se los doné a la Asociación de Videoastas, que es un acto de amor por la juventud también. El cine para mí es siempre nuevo y joven. Y con la ayuda de estos niños….”