Esculturas de Alain Moreira en la Galería Génesis

Esculturas de Alain Moreira en la Galería Génesis

Etiquetas: 
Alain Moreira, Cienfuegos, Galería Génesis, Miramar Trade Centre, Identidad, UNEAC
  • Bienaventurados los que vieron y creyeron, una de las obras expuestas por Alain Moreira.
    Bienaventurados los que vieron y creyeron, una de las obras expuestas por Alain Moreira.
  • Obras expuestas por Alain Moreira.
    Obras expuestas por Alain Moreira.
  • De la tierra a los sueños, una de las obras expuestas por Alain Moreira.
    De la tierra a los sueños, una de las obras expuestas por Alain Moreira.
  • De la tierra a los sueños II, una de las obras expuestas por Alain Moreira.
    De la tierra a los sueños II, una de las obras expuestas por Alain Moreira.

Identidad es el título de la exposición  del escultor cienfueguero Alain Moreira Vázquez que se mantendrá abierta hasta el 10 de octubre en la Galería Génesis ubicada en el Miramar Trade Centre en La Habana. La muestra, inaugurada el pasado 11 de septiembre, devino escenario para festejar los veinticinco años de carrera artística de Moreira Vázquez, quien es graduado de la Escuela Nacional de Arte en 1990 y  fue fundador del Grupo Punto y de Coordenada Arte Sur1. Actualmente es miembro de la Uneac en Cienfuegos, donde vive y tiene su taller como artista independiente.

En esta ocasión, documentar su relato personal sobre la Identidad, se convirtió en el pretexto para reunir la muestra homónima integrada por una decena de piezas fundidas en bronce  y aluminio con la que se presentó en el circuito capitalino, luego de más de dos décadas experimentando con los metales. Pues si algo le ha distinguido entre sus contemporáneos y colegas es su fidelidad al rudo oficio de escultor aprendido en la ENA en las postrimerías de la década del  80, aun cuando prácticamente toda su carrera la ha desarrollado bajo los designios de una  precariedad económica que si a algo exhorta, es al abandono.

Sin embargo, Alain Moreira ha persistido en la gracia de esculpir y construir desde el volumen surgido a partir del metal fundido al calor intenso, dominio técnico reconocido en el gremio y perceptible en la calidad de cada pieza que sale de su imaginación. En éstas, su pericia se ha puesto al servicio de una retórica identitaria; en ocasiones visible en su fisonomía más ingenua, bucólica y hasta recurrente, en otras sus registros denotan altos valores expresivos y éticos confirmando que el proceso de perfilamiento del constructo  asumido como identidad nacional no es una invariabilidad ontológica sino un devenir lleno de cambios y contradicciones. Ese, que al decir de Cintio Vitier, está más cerca de la utopía que de la consagración y ahora le permite a Moreira Vázquez – al recrearlo desde una visión individual -  insuflarlo de una motivación espiritual, cuyo reconocimiento estuvo relativamente postergado en la legitimidad de la cultura cubana.

Gracias a ello convergen en esta escena el objeto escultórico que revela la riqueza textual de la palma real, el guajiro, elementos de la fauna campestre: el caballo o la mariposa; motivaciones temáticas de una poética tan reconocible como apreciada en la inmediatez del imaginario público, junto a obras de profunda estirpe cristiana igualmente entrañables al ser nacional y especialmente a su creador quien se apropia del logos bíblico para transformarlo en pathos a través de la metáfora. Todas configuran una urdimbre ideológica que se me antoja, una alegoría de connotaciones semánticas infinitas, muy a propósito de los tiempos que corren y se me presentan como parte de un caudal de resistencia, cual nuestra idiosincrasia y afanes porveniristas.

 

1 Espacios creativos de los años 90, dinamizadores del escenario plástico de la ciudad por la audacia con que concibieron sus piezas.