Esteban Montejo, cimarrón, mambí, veterano

Esteban Montejo, cimarrón, mambí, veterano

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Escritores, Miguel Barnet, Biografía de un cimarrón, historia de Cuba
  • En el Hogar del Veterano Miguel Barnet comparte la gratitud hacia Esteban Montejo por su legado a la historia y la literatura cubana. Fotos Héctor Navarro
    En el Hogar del Veterano Miguel Barnet comparte la gratitud hacia Esteban Montejo por su legado a la historia y la literatura cubana. Fotos Héctor Navarro
  • En el Hogar del Veterano Miguel Barnet comparte la gratitud hacia Esteban Montejo por su legado a la historia y la literatura cubanas. Fotos Héctor Navarro
    En el Hogar del Veterano Miguel Barnet comparte la gratitud hacia Esteban Montejo por su legado a la historia y la literatura cubanas. Fotos Héctor Navarro
  • En el Hogar del Veterano Miguel Barnet comparte la gratitud hacia Esteban Montejo por su legado a la historia y la literatura cubanas. Fotos Héctor Navarro
    En el Hogar del Veterano Miguel Barnet comparte la gratitud hacia Esteban Montejo por su legado a la historia y la literatura cubanas. Fotos Héctor Navarro

La palma real donde solía recostarse Esteban Montejo permanece enhiesta en el Hogar del Veterano de Diez de Octubre. El hospicio acoge en la actualidad a 130 adultos con edades que van de los 70 a los 100 años, y aunque no hay entre ellos, por obvias razones cronológicas, quien haya peleado en las guerras de independencia del siglo XIX, todos, también los médicos, enfermeras, asistentes y trabajadores sienten orgullo por el nombre de la institución. Porque para ellos la palabra veterano encierra valores éticos y patrióticos que se proponen legar a las nuevas generaciones.

La palma real donde solía recostarse Esteban Montejo permanece enhiesta en Desde el último fin de semana dos imágenes de Esteban Montejo, captadas en su día por Genovevo Korda, escoltan la nueva bandera cubana que preside el vestíbulo del hogar. En una se le ve sonriendo con esa mezcla tan suya de picardía e inteligencia natural. En otra, cara a cara con Miguel Barnet. El poeta fue personalmente a entregar la enseña nacional y los testimonios gráficos. Cincuenta años antes, Esteban Montejo entraba en la historia de la literatura cubana y universal —ya era parte de esa otra historia de combate y redención escrita por decenas de miles de compatriotas por la libertad de Cuba— con la publicación de Biografía de un cimarrón.

Barnet recordó haber encontrado a Montejo en 1963 luego de advertir, en un diario habanero, que este antes de sumarse a las filas del mambisado había escapado de la dotación para alzarse en el monte. Domingo tras domingo acudió al Hogar del Veterano a dialogar con Montejo. Hablaron de las penurias del barracón y la libertad en la manigua, de los poderes de las plantas y la soledad, de los jefes mambises y la batalla de Mal Tiempo, de comidas y aparecidos, de amores y olvidos. De allí surgió un texto fundacional, mucho más que una convencional historia de vida. Porque, como ha dicho el propio escritor de esta y otras obras de su cosecha, “es historiar la construcción de la vida cubana a partir de un discurso individual que se vuelve colectivo”.

Junto a Barnet compartió el encuentro en el Hogar del Veterano, el sociólogo Guillermo Grenier, promotor de la ruta Por los caminos del Cimarrón, que lo llevó a recorrer en la región central del país lugares relacionados con los avatares de Montejo, desde su nacimiento en la enfermería de un antiguo ingenio cercano a Sagua la Grande hasta los predios de Mal Tiempo, en el municipio cienfueguero de Cruces.