Estrenan cortometraje Elpidio Valdés ordena misión especial

Estrenan cortometraje Elpidio Valdés ordena misión especial

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  • El cortometraje marca una nueva línea de trabajo estético artístico.
    El cortometraje marca una nueva línea de trabajo estético artístico.

El cortometraje Elpidio Valdés ordena misión especial del maestro Juan Padrón, Premio Nacional de Cine 2008, tuvo su estreno en el Pabellón Cuba, como parte de las actividades por el aniversario 45 de la creación del popular personaje, que —por los valores éticos, patrióticos, humanos y espirituales que en él han podido descubrir los ismaelillos durante ese lapso— se ha ganado la admiración y la simpatía de chicos y grandes, no solo en nuestro archipiélago, donde el valiente mambí nació y creció, sino también en otras latitudes geográfico culturales. 

La presentación de dicho audiovisual, producido por los Estudios de Animación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), estuvo acompañado por la canción homenaje que la emblemática agrupación Buena Fe le dedicara al versátil artista de la imagen.

El trabajo vocal, junto al cromático como manifestación genuina de cubanía, y la fidelidad a ese arquetipo de criollo, devenido dibujo animado en que se ha convertido Elpidio Valdés, constituyeron elementos de marcado rigor estético artístico en el proceso creativo de esa nueva entrega.

Estoy seguro de que filmar con Padrón es un entretenimiento, además de una enseñanza, pero supone una verdadera prueba de fuego que el equipo de trabajo debió enfrentar, porque la técnica utilizada en ese nuevo capítulo es —en extremo— moderna con respecto a las entregas precedentes.   

En ocasiones se subestima el animado y se percibe como un arte menor. ¡Craso error! En realidad, es todo lo contrario, ya que es —por derecho propio— un arte mayor que, a mi juicio, no tiene límites ni fronteras.

En opinión de este cronista, es factible llevar al Elpidio Valdés al mundo del videojuego, pero ¡Ojo! ya no sería un medio audiovisual, donde se narra una historia, sino un proceso interactivo que requiere el empleo de la inteligencia global y emocional de quien acceda a ese tipo de modalidad.

Por último, me parece oportuno advertirles a los lectores que este no es el Elpidio Valdés que estamos acostumbrados a ver en la pequeña pantalla y en el cine, ya que ese cortometraje marca una nueva línea de trabajo estético artístico, con la cual Juan Padrón sueña despierto, y para hacerla realidad, cuenta con los recursos humanos y tecnológicos indispensables. ¿Alguien sería capaz de dudar que, si desarrolla dicha línea tal como la está concibiendo, culminaría con el mayor de los éxitos?

Desde las páginas del Sitio Web de la UNEAC felicitamos a Elpidio Valdés por el aniversario 45 de su creación; antológico personaje, aclamado —desde hace más de cuatro décadas— por la grey infanto juvenil.