Evento Teórico Caracol 2015 festeja aniversario 65 de la Televisión Cubana

Evento Teórico Caracol 2015 festeja aniversario 65 de la Televisión Cubana

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Caracol 2015, radio, Audiovisuales, realizadores radiales, Radio Progreso, dramatizados radiales, Medios audiovisuales y radio, nuevas tecnologías, televisión cubana
  • Sesiones teóricas del Caracol, 2015.
    Sesiones teóricas del Caracol, 2015.
  • Sesiones teóricas del Caracol, 2015.
    Sesiones teóricas del Caracol, 2015.

Los intelectuales Miguel Barnet y Luis Morlote, presidente y vicepresidente primero, respectivamente, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), presidieron, en la sala Martínez Villena de nuestra institución, la sesión de trabajo dedicada al aniversario 65 de la Televisión Cubana.

La locutora y periodista Rosalía Arnáez, presidenta de la Asociación de Cine, Radio y Televisión presentó el panel «Aniversario 65 de la televisión cubana, Tientos y resultados», moderado por la escritora, crítica y periodista Soledad Cruz, e integrado por la M.Sc. Mayra Cue Sierra, asesora, guionista e investigadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), la crítica y periodista Paquita Armas Fonseca, y la investigadora Cecilia Linares Fleites, del Centro de Estudios Culturales Juan Marinello.

Los ponentes comenzaron evocando la memoria del periodista, profesor e investigador Enrique González Manet (1928-2015), cuyas características personográficas esenciales eran la sencillez, la humildad y la sabiduría que lo identificaran en los medios de comunicación y predios académicos, así como fuera de ellos.

Con posterioridad, reseñaron —de una forma magistral— los antecedentes históricos de la televisión insular, desde 1950 (fecha de su fundación) hasta hoy, y se insistió en el hecho de que la historia de la televisión cubana (TVC) es indivisible, ya que se sustenta el criterio de que hay dos etapas bien delimitadas entre sí: la televisión comercial (1950-1958) y la televisión pública. Lamentable error conceptual que debe eliminarse, ya que una y otra integran las dos caras de una misma moneda, y por ende, configuran una unidad indisoluble.

Por otra parte, se precisó que la TVC, en la etapa republicana, competía exitosamente con las televisoras argentinas, brasileñas y mexicanas, ya que, en la Ciudad de las Columnas, había varios estudios de televisión (CMQ-TV, Canal 4, entre otros), y un canal independiente en la ciudad de Camagüey. A finales de la década de los 50 de la pasada centuria, se realizó la primera exhibición televisiva en colores.

Con el triunfo revolucionario de enero de 1959, se produjo un cambio radical en la concepción y en la estructura de la TVC, lo cual dio lugar a nuevos estilos y formas que —con apoyo en sólidos fundamentos ideo-estético-artísticos— fueran capaces de proponerle a la población caribeña un producto audiovisual que, además de entretener, contribuyera a instruir y educar a las amplias audiencias que ha tenido, tiene y tendrá ese legendario medio de comunicación.

Entre otros temas de palpitante actualidad, los disertantes se refirieron a una situación que no puede negarse u ocultarse: hoy por hoy, nuestra pequeña pantalla tiene que competir, a veces en condiciones de desventaja, con el paquete y con señales foráneas (antenas). Para contrarrestar el efecto de esas alternativas audiovisuales, la TVC no debe renunciar —en modo alguno— a la proyección de teledramas, teleteatros y telefilmes, que prácticamente han desaparecido de la parrilla de programación de nuestros canales nacionales.

Para nadie constituye un secreto, señalaron, que la TVC enfrenta disímiles dificultades objetivo-subjetivas y económico-financieras; por esas u otras razones, los realizadores deben esforzarse por optimizar su labor en el medio. Se sabe que la TV es muy costosa en cualquier lugar del orbe, pero el talento, la profesionalidad y el amor inmenso al trabajo desarrollado en el sector pueden sustituir —y de hecho, sustituyen— la carencia de recursos materiales; déficit condicionado por la influencia negativa de factores internos y externos, que escapan a la voluntad de los realizadores, técnicos, artistas y demás integrantes de la plantilla de los canales nacionales y los telecentros provinciales.

Ver TV es práctica masiva en nuestro archipiélago; sin embargo, en este momento histórico, está enfrentando grandes retos, que estamos en la ineludible obligación de vencer de manera satisfactoria. Por ejemplo, muchos de los contenidos de audiovisuales se divulgan al margen del Estado, el cual desempeña una función rectora en los medios de comunicación existentes en nuestro país. En contraposición a ello, hay que confeccionar programas y espacios que impacten artística y estéticamente a la teleaudiencia nacional, sin olvidar que la digitalización deviene una tecnología de punta, que no se puede relegar a un segundo plano, por lo que se requiere —con urgencia— ciberalfabetizar a los telerreceptores, quienes deben recibir con urgencia educación audiovisual, la cual comprende la elevación de la capacidad crítica del telespectador. En ese proceso, desempeñan una función clave los hallazgos de las investigaciones que —periódicamente— debe emprender el Centro de Investigaciones Sociales del ICRT, institución que debe pesquisar con mayor profundidad el polémico fenómeno del paquete y no satanizarlo (y mucho menos prohibirlo), sin antes haber hecho un exhaustivo análisis crítico desde una óptica desprejuiciada, ya que el paquete, al igual que nuestros espacios televisivos (dramatizados, filmes, teleseries, musicales, informativos), tiene productos audiovisuales buenos, regulares y pésimos.

Los panelistas reiteraron que la TVC tiene tres objetivos fundamentales: entretener, instruir y educar al público que la consume, ya que las audiencias esperan experiencia y no tanta teoría, porque —al decir de los filósofos griegos— «donde abunda la teoría, reina la ignorancia».

Para concluir sus medulares intervenciones, los ponentes sentenciaron que, no obstante las deficiencias y los desaciertos que, en la actualidad, están signando a la TVC, no les asiste la más mínima duda de que es una de las mejores de Latinoamérica y el Caribe.

En la sesión vespertina, se desarrolló el panel «La Televisión Cubana y sus efectos en la sociedad en tiempos de nuevas tecnologías», moderado por Soledad Cruz, e integrado por los investigadores Pedro Emilio Amorós, Hamlet López y Yisel Rivero, del Centro de Investigaciones Culturales Juan Marinello.

Los expositores destacaron la decisiva función que desempeñan las tecnologías de punta (la digitalización, por ejemplo) en la señal televisiva, así como la repercusión social que su uso inteligente implica para ese importante medio de comunicación.

Al final de las intervenciones, y una vez debatidos in extenso los temas presentados en la sesión de clausura del Evento Teórico Caracol 2015, se homenajeó a realizadores e instituciones por el cumpleaños 65 de la TVC:

Al doctor Mario Rodríguez Alemán (1926-1996), postmortem, a los periodistas Alejandro G. Alonso y Milton Díaz Canter, así como a RTV Comercial.