Experiencias vivenciales de Irene Rodríguez en gira por Nueva York

Experiencias vivenciales de Irene Rodríguez en gira por Nueva York

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  • La Compañía Irene Rodríguez en su debut en el teatro neoyorquino Joyce. Foto: Cortesía de la entrevistada
    La Compañía Irene Rodríguez en su debut en el teatro neoyorquino Joyce. Foto: Cortesía de la entrevistada

En fecha reciente la novel compañía de Irene Rodríguez, que jerarquiza y dirige esta joven bailarina, maître y coreógrafa, realizó una exitosa gira por Nueva York, donde fue aclamada por el público y la prensa especializada. Tanto fue así, que The New York Times dedicó una elogiosa crítica por su interpretación en el proscenio.

Un mes antes, en el XXII Encuentro Internacional de Academias de Enseñanza de Ballet, celebrado en la Escuela Nacional de Ballet Fernando Alonso, la carismática bailaora obtuvo el Premio Internacional de Coreografía, conferido por la obra Andalucía, interpretada por los estudiantes de la unidad docente que funciona en la agrupación que ella dirige desde hace casi un lustro. Razones que justifican —con creces— este fluido diálogo con la también miembro de la Asociación de Artes Escénicas de nuestra cincuentenaria institución.

¿Qué representa para Irene Rodríguez haber participado, en un Festival Internacional, e impactar al público y a la prensa?

Fue un gran honor haber tenido la oportunidad de presentarnos en uno de los teatros más importantes de Nueva York: el Joyce Theatre, el cual representa el termómetro de la danza internacional en esa cosmopolita ciudad. Fue todo un reto lograr con una muy joven compañía los resultados que soñaba.

Fueron largos meses y jornadas de ensayos para lograr la calidad técnico-interpretativa de mis bailarines, así como que la música in vivo que llevábamos y alcanzar el nivel requerido por las exigencias del espectáculo. Pero valió la pena el esfuerzo, cuando desde la primera función y hasta la última, disfrutamos de la ovación de un público de pie que demandó, incluso, que tuviéramos que improvisar pues aún de pie se mantenían aplaudiendo. Realmente nos sorprendió la calidez del público neoyorkino, el cual esperábamos que fuera muy diferente, por lo que nos sentimos muy orgullosos de nuestro trabajo y nuestro arte, y a la vez, muy comprometidos para mantener el mismo nivel en todas nuestras presentaciones nacionales y foráneas.

¿Qué impresión le causó a usted, y al resto de la compañía, la elogiosa crítica del dirario New York Times, donde se destaca la excelencia artístico-profesional del grupo, sobre todo en el dominio de la técnica académica y la interpretación del flamenco?

Sinceramente, estábamos muy asustados por la reacción que pudiera tener la crítica neoyorkina. Supimos que los periodistas estuvieron en la noche en que debutamos, lo cual representa mayor tensión para los artistas, ya que es el enfrentamiento, por vez primera, con un escenario y una audiencia desconocidos. Como todos saben, ese es uno de los periódicos más importantes a escala internacional, donde una crítica favorable o negativa puede catapultarte al éxito o hundirte en las arenas movedizas del fracaso. Además, en Nueva York, se dan cita los más grandes espectáculos y figuras de la danza del orbe y el conocimiento que poseen los periodistas que cubren esos espectáculos es muy sólido.

Entonces, cuando leímos la crítica tan maravillosa sobre nuestra presentación, escrita por uno de los periodistas especializados en danza del diario New York Times, la alegría fue inmensa para todos, pero principalmente para mí.

¿Qué significó para usted y para sus bisoños estudiantes haber recibido el premio a la mejor labor coreográfica en el Concurso Internacional de Coreografía, durante el XXII Encuentro Internacional de Academias de Enseñanza de Ballet?

Agradezco primeramente a la maestra Ramona de Saá habernos dado la oportunidad de presentar a nuestra joven escuela en este concurso. Fue todo un honor haber obtenido ese lauro el cual realmente no esperábamos, de manos de un jurado internacional tan especializado, con la presidencia del laureado coreógrafo cubano Alberto Méndez, Premio Nacional de Danza.

Nuestra escuela, especializada en danzas españolas, arrancó grandes aplausos y un reconocimiento de dimensiones incalculables, lo que nos ha indicado que vamos por buen camino en la formación de nuevos talentos en la danza española. Solo resta seguir trabajando.

¿Podría relatar alguna que le haya dejado una impronta en su memoria poética?

Hubo personas, muy cercanas a la élite de la danza, en Nueva York, que estuvieron presentes en 4 de las 5 funciones que ofrecimos. Volvían cada día con amistades a las cuales querían mostrarles la compañía. Fue muy emocionante, y al mismo tiempo, vivificante.

¿Cuáles son las proyecciones inmediatas de la Compañía Irene Rodríguez en lo que respecta a giras nacionales e internacionales?

Estamos cerrando el curso 2015-2016 de nuestra escuela y haciendo las audiciones para el próximo curso. Tenemos a nuestro cargo la inauguración del Proyecto Rutas y Andares que ofrece en los meses estivales la Oficina de Historiador de La Habana, Ciudad Maravilla, y nos estamos preparando para otros compromisos internacionales.

Próximamente comenzaremos a preparar un nuevo espectáculo para presentarlo, a finales de año, en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, donde no nos hemos presentado desde su reapertura y al cual le tengo un gran respeto y cariño; ya que ha sido testigo de mi carrera y mis éxitos, y posee un público muy conocedor del buen arte danzario.

Ahora, me place cederle un espacio en blanco para que usted registre lo que, según su apreciación, no debe dejar de aparecer en este fluido diálogo, que ha tenido la inconmensurable gentileza de concederme. Tiene la palabra.

Muchas gracias por la deferencia suya hacia mí, al pedirme que le agregue a esta entrevista lo que estime pertinente (…), pero me parece que las preguntas que me formulara son en extremo abarcadoras; en consecuencia, no creo necesario, por el momento, agregar ni una palabra más (…).