Fidel desde el quehacer y la visión de dos jóvenes artistas cubanos

Fidel desde el quehacer y la visión de dos jóvenes artistas cubanos

  • Fidel, un eterno joven/Foto: Cubadebate
    Fidel, un eterno joven/Foto: Cubadebate

Cuando en marzo de 1988, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (1926-2016), asistió  a la reunión del Consejo Nacional de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), celebrada en el Palacio de las Convenciones, entre las cosas que aseguró a la joven vanguardia artística cubana fue que no había ido a decir allí «nuestras verdades», sino a escuchar las de ellos, «con la modesta pretensión de aprender».

Con la actitud, no solo evidenció su condición de líder humilde, sino además su legitimada  confianza en la juventud creadora, a quien dijo también que la cultura debía ser entendida como espada y escudo de la nación.

El Comandante invitaba de nuevo a seguir debatiendo con él sus ideas y propuestas de «cómo defender el espacio central de la cultura en la Revolución, para curar las zonas dañadas del tejido espiritual de nuestra sociedad, para resistir los embates colonizadores, para llegar a ser definitivamente más cultos y más libres», reflexionaría en el prólogo del libro Fidel y la AHS (Elier Ramírez Cañedo, Editora Abril, 2018), Abel Prieto Jiménez, actual Presidente de la Casa de las Américas y ex Ministro de Cultura.

No obstante, para reconocer su rebeldía e ímpetu creador, no fue el intercambio de 1988 el único que tuvo con los jóvenes artistas e intelectuales del país; pues sistemáticos encuentros se sostuvieron, en los que siempre escuchó para impregnarse del espíritu transformador e iconoclasta de estos espacios, e invitar luego al análisis, donde siempre defendió y pensó una Cuba mejor desde la cultura.

Por eso hoy, entre los jóvenes artistas que siguen apostando a su legado, destaca el actor cienfueguero Frank Armando Pérez Aguayo, al frente de la Asociación Hermanos Saíz en la Perla del Sur.

Clown Colorete es el nombre artístico de Frank, actor del grupo Teatro Guiñol Cienfuegos/Foto: Cortesía del entrevistado

«Soy un joven cienfueguero que desde niño se insertó en el fabuloso mundo del arte teatral y entendí muy pronto la esencia de sentir la cultura como escudo y espada de la nación. Además de mi pasión por el arte fue esa una de las premisas por la cual decidí estudiar en un hermoso proyecto creado por Fidel para contribuir a la masificación de la cultura, las Escuelas de Instructores de Arte, y culminar estudios de nivel superior, especielizándome en la pedagogía teatral».

¿Cómo sientes que influye en tu desempeño artístico el Fidel que llevas dentro?

«Sería injusto que un artista formado por la Revolución negara las influencias que, de manera directa o indirecta, tiene el pensamiento y legado de Fidel en nuestras obras creativas y quehacer artístico. En mi caso particular existe una fuerte conexión con sus ideales y su huella está latente en cada sonrisa de los infantes del entorno montañoso cubano, en los hospitales pediátricos que frecuentemente visito como artista, en las casas de niños sin amparo familiar, en los círculos infantiles y escuelas, así como en las distintas salas teatrales».

Siempre estimuló y reconoció, el Comandante en Jefe, el arte teatral, y más el dirigido a los niños. ¿Desde qué perspectiva concebirlo, para seguir desde la cultura, fundando Patria y sociedad?

«El teatro y el arte en general tienen la misión de ser emisores de mensajes claves y de transformar para bien cualquier entorno por complejo que sea. Es el arte herramienta escencial en la protección de nuestra identidad nacional, en la protección de nuetras conquistas y tiene la alta responsabilidad de jugar un papel educativo y transformador en nuestros niños y en el pueblo.

«En una nueva era cargada de entretenimientos –que amenazan matar la imaginación, creatividad e inocencia de los más pequeños—, es vital el aporte del teatro y el arte en general. Debemos potenciar propuestas de alta calidad artística que sean al mismo tiempo educativas, atractivas y que patenticen valores esenciales como la sinceridad, la humildad, el amor, la amistad, la honestidad y el patriotismo».

Fidel en la palabra reflexiva de Lilién

Foto: Cortesía de la entrevistada

Desde el año 2016, la realizadora radial Lilién Aguilera González, preside en Holguín la Filial Provincial de la Asociación Hermanos Saíz. Con vasta experiencia en emisoras como Radio Angulo, Radio Holguín y Radio Banes, la joven cubana ha incursionado asimismo en el periodismo, la locución, el guión y la dirección de programas.

En ese ámbito para Lilién, cobra fuerza igualmente, la guía certera de Fidel. «La cercanía y vínculo con los medios de prensa, siempre fue parte de la vida cotidiana del Comandante. Así cuentan los que tuvieron la dicha de estar a su lado en coberturas importantes, y en el propio diarismo de trabajo. Siempre afable y comprensivo, advirtió sobre la imprescindible veracidad de los medios de comunicación masiva en Cuba».

«Sobre la importancia también de desprenderse del academicismo para mostrar las historias de vida, con mayor precisión y certeza. El diseño de las políticas públicas descritas desde el trabajo de los medios, respetando las esencias del individuo, con la ética y la responsabilidad de los profesionales de la palabra, despojados de sensacionalismos e inutilidad, son favorables consecuencias de las enseñanzas de Fidel».

¿Qué huellas sientes que ha dejado en ti?

«Los jóvenes de mi generación tuvimos la suerte de crecer escuchando en vivo sus discursos. Viéndolo siempre cercano al pueblo, a los niños, y aportando con su sabiduría a las circunstancias más polémicas de Cuba y el mundo. Con su habitual claridad de pensamiento, advirtió la necesidad de favorecer la cultura de los seres humanos, para poder construir una sociedad civilizada, libre y justa.

«Ha sido esta aseveración una de las razones por las cuales creadores y artistas enarbolamos su obra en medio de un contexto complejo desde el punto de vista internacional. Mirar la obra artística sin estereotipos, ni predisposiciones, con la multiplicidad de visiones y perspectivas, ha sido la insignia de los artistas, creadores y promotores de la cultura». 

Llevar su arte a los niños cienfuegueros es una de las pasiones de Frank/Foto: Cortesía del entrevistado

Tanto para Frank como para Lilién, los ideales y pensamientos de Fidel están presentes en la joven vanguardia artística que agrupa la filial de la AHS en Cienfuegos y Holguín.

El amigo clown, Colorete, siente que se patentiza el legado del líder en el desempeño profesional de todos los artistas bajo su dirección, por su protagonismo en disímiles acciones como la de llevar su obra a los sitios más recónditos del Escambray cienfueguero, su presencia en los principales espacios de discusión y toma de decisiones sobre arte, política y sociedad, y en su actuar cotidiano y sentido de pertenencia por la Cultura y la Patria.

Mientras que para la radialista apasionada holguinera, «la Asociación Hermanos Saíz siempre ha mostrado la rebeldía de los jóvenes, su ímpetu, el espíritu transformador e irreverente, sin límites ni barreras, afrontando cualquier inconveniente con tal de lograr un propósito, y en ese afán, están las ideas de Fidel».

Encuentra evidencias de su guía además, en la política cultural enarbolada por la organización que representa, en su lucha contra la banalidad y el mal gusto, así como por defender el sentido de nación, la cercanía al contexto actual y sus circunstancias.