Fidel periodista

Epígrafe: A los 90 de Fidel

Fidel periodista

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Escritores, Revolución cubana, Fidel Castro
  • Obra de obligada consulta para todos los profesionales y lectores. Foto tomada de radiocubana.cu
    Obra de obligada consulta para todos los profesionales y lectores. Foto tomada de radiocubana.cu
  • Cubierta del libro.
    Cubierta del libro.

Escribir es una necesidad […].
Fidel Castro Ruz

La lectura de un poema dedicado a Fidel por la poetisa y escritora Carilda Oliver Labra, Premio Nacional de Literatura, y la interpretación de una pieza musical genuinamente cubana, sirvieron de preámbulo para presentar —con poesía y música fundidas en cálido abrazo— el libro Fidel periodista; acto solemne efectuado en la sede nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en homenaje al cumpleaños 90 del Comandante Fidel Castro Ruz.

Las palabras de presentación estuvieron a cargo del periodista Tubal Páez Hernández, presidente honorario de la UPEC, quien explicó que la idea de ese libro tiene su génesis en la cátedra Juan Gualberto Gómez (el hermano mulato del Apóstol), dirigida por el periodista Gustavo Robreño; luego fructificó en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, así como en el seno de la UPEC; y por último, llevado a la letra impresa por la Editorial Pablo de la Torriente Brau.  

Ese texto, prologado por el periodista Guillermo Cabrera Álvarez (1943-2007), cuenta con una esmerada selección, introducción y notas de la escritora y periodista Ana Núñez Machín, devenida cuerpo, mente y alma en el proceso de redacción y edición de dicho volumen.

De acuerdo con el líder de la Revolución Cubana, « […] ser periodista es una mirada, una convicción, un espíritu palpitante a partir del sentimiento genuino de que [se] es útil a la causa […]», defendida con la vida —si fuera necesario— por los mejores hijos de la patria del venerable padre Félix Varela (1878-1853), José Martí (1853-1895), y el mayor general Antonio Maceo (1845-1896).

El también vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), está convencido de que los lectores « […] serán testigos excepcionales de cómo piensa Fidel al pie de la rotativa, analiza títulos, escribe contra el cierre, elabora ideas, discute en la redacción, y siente —como cualesquiera de nosotros— la alegría generada por el olor de la tinta de imprenta, esa que navega por la sangre y el espíritu de quienes amamos el periodismo con todas las fuerzas de nuestro ser».

Páez Hernández precisa que la primera parte de ese libro-homenaje a la fecunda obra periodística de Fidel se estructura, según Cabrera Álvarez, sobre la base de «[…] oraciones de urgencia, [escritas] para el combate cotidiano […]. Y cuya misión […] era sacudir la conciencia de la ciudadanía […], en momentos en que el país estaba ocupado por [una fauna de] mercaderes [sin escrúpulo alguno] y [de] matones [a sueldo]».  

Para quien fuera columna vertebral del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, «la palabra rebelde era la fusta. Se trataba de adecentar la nación con una gigantesca escoba capaz de barrer toda la escoria de la sociedad cubana».  Al igual que, en sus respectivas épocas socio-históricas, Varela trató de borrar el dogmatismo y el verbalismo prevalecientes en la enseñanza de la Filosofía y las ciencias particulares, y el político y periodista Eduardo Ramón Chibás (1907-1952), los males que corroían a la sociedad republicana, necesitada con urgencia de adecentamiento y eticidad.

Desde un periodismo militante, eco para la prensa local, el incansable combatiente revolucionario deviene artífice de la lucha armada que derroca a la dictadura batistiana, sostenida y financiada por el gobierno estadounidense de turno.

La segunda parte —señala— la integra un conjunto de valoraciones objetivo-subjetivas aportadas por colegas de la prensa que han tenido el privilegio histórico de trabajar junto al expresidente cubano o de compartir con él momentos únicos e irrepetibles vinculados a la praxis periodística.

Opiniones, anécdotas y memorias que, « […] acercan [al lector] a un periodista de cuerpo entero, buscador incansable de la palabra precisa, de la información exacta, de cómo transmitirla con sinceridad revolucionaria […]».

¿Esa no es, acaso, la esencia íntima de la obra periodística de Fidel, así como de sus agudas reflexiones, publicadas en la prensa nacional y extranjera?, pregunta el colega Tubal Páez Hernández

Las escritoras y periodistas Marta Rojas, testigo excepcional del Asalto al Cuartel Moncada, y Katiuska Blanco, biógrafa de Fidel, así como los veteranos periodistas Ernesto Vera (1929-2016) y Juan Marrero (1936-2016), entre otros eminentes colegas, coinciden en señalar que Fidel Castro Ruz percibe el ejercicio periodístico como fuente inagotable de ética, humanismo, patriotismo y espiritualidad.

Fidel periodista no es solo una obra de obligada consulta para los profesionales de la prensa, profesores y estudiantes de Periodismo y de Comunicación Social, sino también para todo lector —cubano o extranjero— que lleve las valiosas enseñanzas de uno de los más grandes revolucionarios de todas las épocas y todos los tiempos, concluyó.

A la presentación de esa joya de la literatura especializada, asistieron el periodista Antonio Moltó Martorell, presidente de la UPEC, Marta Rojas, Premio Nacional de Periodismo José Martí, Ana Núñez Machín, otros miembros ilustres de la institución, así como representantes de los disímiles medios de comunicación que cubrían la actividad.