Fotografía creativa: del taller a la obra en sí

Fotografía creativa: del taller a la obra en sí

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Plásticos, exposición, sala Villena, fotografías
  • La expo está compuesta por 25 artistas y se expondrá hasta el 28 de marzo. Fotos: Viviana Fojo
    La expo está compuesta por 25 artistas y se expondrá hasta el 28 de marzo. Fotos: Viviana Fojo
  • La expo está compuesta por 25 artistas y se expondrá hasta el 28 de marzo. Fotos: Viviana Fojo
    La expo está compuesta por 25 artistas y se expondrá hasta el 28 de marzo. Fotos: Viviana Fojo

La Sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) acoge durante un mes la exposición [f 22], resultado del Taller de Fotografía Creativa que convoca y organiza la Asociación de Artes Plásticas de la institución.

Convocado desde hace once años, el taller es resultado de una iniciativa que persigue ofrecer a los jóvenes las herramientas para que continúen incursionando en la fotografía. A lo largo de estas ediciones, por aquí han pasado lo mejor de la fotografía cubana de la que pertenecen a la generación de los 90´del pasado siglo. Con su obra y su legado, enriquecen los procesos de enseñanza que centran las sesiones de estos talleres, pero que buscan también convertirse en espacios de socialización, en tertulias donde se propicia el diálogo y el intercambio entre los asistentes.

Como expresó en el momento de la inauguración Alberto “El Chino” Arcos, “es una exposición sencilla, pues no son fotógrafos profesionales, pero en todos late el bichito de la fotografía y tienen la necesidad de expresión mediante el arte”, con eso ya es suficiente.

Como en toda muestra, en esta sobresalen algunas obras por su nivel conceptual y adecuado uso de referentes cercanos a la memoria histórica del cubano. En el caso de las dos realizadas por Ángel Gázquez: La otra orilla e Historia de Cuba, se destaca, en el caso de la primera por lograr captar una imagen que desde la distancia simula el entramado de edificios que compone la geografía urbana de cualquier ciudad norteamericana y que, al acercar la pupila el espectador se percata que lo que ha presenciado es la construcción ordenada de un grupo de jeringuillas. El truco permea inteligencia y manifiesta una búsqueda de formas de representación no habituales. En el caso de Historia de Cuba el juego es con un elemento que caracteriza la vida cotidiana del cubano: la libreta. Pero aquí su uso es manipulado para, a través de ella, desglosar los años como si formaran parte de los gruesos volúmenes de nuestra historia.

La sugerencia de estas obras en particular se remarca por el hecho de concebirse sobre fondo negro, lo que le aporta a un juego de luces y sombras de las cuales se ha valido la fotografía a lo largo de su historia.

Con la curaduría de El Chino, el diseño del catálogo de Yadira Calzadilla, la edición de Mónica Sera y el montaje de Tomás Pereira, hacen que la propuesta de [f 22], haya pasado de la sombra a la luz. Para que la obra de estos 25 muchachos se haga visible y formen parte del decorado visual de un espacio tan querido y acogedor como este. Para que allí permanezca desde el último día de febrero hasta el 28 de marzo.

Las obras escogidas para formar parte del catálogo, logran motivar al espectador para que asista a la sala Villena de la UNEAC y acerque la pupila, de seguro, esta quedará asombrada de la calidad de estas imágenes, del talento y la constancia de estos jóvenes que asumen el arte instantáneo del lente y cuando disparan el obturador apresan un fragmento de la realidad, o la construyen.