Frank Fernández, un músico completo

Aniversario 72

Frank Fernández, un músico completo

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Músicos, Frank Fernández, pianista cubano
  • Frank Fernández, miembro del Consejo Nacional de la UNEAC, cumple 72 años.
    Frank Fernández, miembro del Consejo Nacional de la UNEAC, cumple 72 años.

Frank Fernández Tamayo celebra su cumpleaños72 y no para de tocar, de componer y de enseñar, es uno de los músicos más tenaces y más laboriosos y también es un tremendo difusor de la cultura musical.

Ofrece decenas y decenas de conciertos anuales, compone para la televisión, para documentales, para películas y para los conciertos; para todas las esferas posibles.

Desde sus cuatro años, en manos de su madre, da señales de inteligencia. Después estudia, en su propio municipio de Mayarí, en la Academia Orbón, dirigida por su madre, con el profesor Esteban Forés y más adelante, en La Habana, en el conservatorio Amadeo Roldán con la profesora Margot Rojas.

En aquel Mayarí pre-revolucionario —comentó a la escritora Marilyn Bobes en la revista Bohemia en 1989— y alejado de las preferencias de élites y cenáculos, “me acostumbre a vivir con los sonidos en una doble vertiente”.

Quizás muchos no sepan que Frank Fernández, en su juventud, en La Habana de noche, en 1959, hace sus incursiones en clubes y cabarets. Participa en un concurso de aficionados al arte en la televisión, fue seleccionado Estrella Naciente, lo que le permite trabajar por dos años en la televisión cerca de artistas que siempre admiró. Ese es el motivo por el que Frank no discrimina entre un son y una sonata. Él nació en una tierra de ritmos muy importantes para Cuba y los aprovecha y asume.

Concepto musical de Frank Fernández

“Por una parte las primeras lecciones académicas que recibo de mi madre, prefiguraron la adquisición de una técnica que, años más tardes, Margot Rojas (heredera de Cervantes, Lizt, Lambert y Lecuona) se encargaría de perfeccionar. Por la otra el intuitivo mundo de los trovadores tradicionales, con sus cinquillos y montunos de boleros y sones, entró por mis oídos definitivamente para mezclarse —quien sabe mediante que complejo proceso— dando lugar a un estilo, a una manera de tocar”.

Pero Frank tenía muchas inquietudes y después de alcanzar un Premio de interpretación de piano en la UNEAC, adquiere una beca para estudiar en el conservatorio Tchaikovski de Moscú, meca de la enseñanza del piano en el mundo. Allí estudia con Merchanov y se apertrecha de un perfecto entrenamiento técnico-musical. Se gradúa con excelentes calificaciones en 1971. En 1981 es el primer pianista cubano invitado a actuar en la Gran Sala del Conservatorio de Moscú, en 1984 y el primer iberoamericano que estrenó una Sala de Conciertos en Berlín, la Schauspielhaus, en la apertura del ciclo Grandes Maestros del Piano.

“A partir de entonces —redacta el profesor Guillermo Rodríguez Rivera—comenzó Frank una carrera exitosa que lo ha llevado a ofrecer conciertos y recitales en un sinnúmero de países y a lo largo de la Isla que lo convierten en un músico notablemente conocido”.

Los descomunales conciertos de Frank con las sinfonías de Beethoven han hecho época y las favorables críticas nacionales e internacionales son muchas y muy buenas.

Los alumnos preparados por Frank en la Escuela Nacional de Arte son joyas, desde Jorge Luis Prats que obtuvo varios premios en 1977 en el Concurso Margueritte Long 1977. La larga lista de alumnos es interminable en la labor de Frank en la pedagogía donde hay que situarlo entre los grandes de la historia de Cuba junto a Margot Rojas, la familia Nicola y decenas de grandes especialistas de la música. El pianista de NG La Banda, Peruchín me dice que Frank es el mejor maestro de piano que haya conocido.

Fernández fue uno de los pianistas invitados a la reinauguración de la Sala Tchaikovski de Moscú, en marzo del 2012.

Se desenvuelve magistralmente en la composición de obras para coro, orquestación, producción de discos, espectáculos artísticos, para documentales, películas y diversos medios de la televisión.

Hay una faceta de Frank que quiero resaltar, en la década de 1980 el maestro se enrola en la EGREM con la grabación y producción musical, del conjunto Son 14 de Adalberto Álvarez. En muchos de esos discos Frank puso sus manos y sus orientaciones, siempre supo que en Adalberto Álvarez había talento nuevo y que sería el renovador del son moderno.

El eminente pianista ha visitado cerca de cuarenta países, producido casi cuatro decenas de discos, muchos premios y tiene compuestas cientos de obras para ballet, cantata, lugares históricos, música incidental para cine y televisión, para sinfónicas, piano, etc. La crítica sobre Frank es muy elogiosa mundialmente.