Fraternal encuentro con arquitecto canadiense en la UNEAC

Fraternal encuentro con arquitecto canadiense en la UNEAC

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Plásticos, arquitectura, UNEAC, Frank Gehry, Miguel Barnet, Eusebio Leal Spengler, Unión de Arquitectos e Ingenieros de Cuba
  • Frank Gehry, mito viviente de la arquitectura a escala mundial. Fotos: Carlos Becerra
    Frank Gehry, mito viviente de la arquitectura a escala mundial. Fotos: Carlos Becerra
  • Eusebio Leal Spengler pronunció el discurso de bienvenida a tan distinguido visitante. Fotos: Carlos Becerra
    Eusebio Leal Spengler pronunció el discurso de bienvenida a tan distinguido visitante. Fotos: Carlos Becerra
  • Rebosante estuvo la sala Villena ante la visita del magno arquitecto. Fotos: Carlos Becerra
    Rebosante estuvo la sala Villena ante la visita del magno arquitecto. Fotos: Carlos Becerra

"La arquitectura, como disciplina de las ciencias técnicas, tiene dos componentes fundamentales: uno técnico, que integra el contenido de la especialidad; y uno estético-artístico, que es parte esencial de la forma […]. Por ese motivo, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), se ha honrado en invitar al arquitecto canadiense Frank Gehry a este fraternal encuentro en la sala Martínez Villena de nuestra institución […]". Con esas puntuales palabras, el doctor Miguel Barnet Lanza, Presidente de la Uneac, presentó al ilustre intelectual estadounidense, quien arribó a la Ciudad de las Columnas en un velero diseñado y construido por él para recorrer las 90 millas náuticas que separan al vecino norteño de nuestro archipiélago.

El doctor Eusebio Leal Spengler, historiador de La Habana, con la elocuencia que lo caracteriza, tanto en el podio como fuera de él, pronunció el discurso de bienvenida a tan distinguido visitante, a quien calificara como un gigante de la cultura universal, y a la arquitectura como una profesión divina y humana, porque fusiona en cálido abrazo arte, técnica y tecnología, y a cuyo ético ejercicio Gehry se ha entregado en cuerpo, mente y alma.

Por su avanzada edad y problemas de salud que padece, el arquitecto Frank Gehry fue muy breve en su disertación (no por ello, menos interesante), en la que destacó los lazos profesionales y afectivo-espirituales que lo unen no solo a la mayor isla de las Antillas, sino también a Latinoamérica, ya que su esposa es de nacionalidad panameña, y por ende, está muy identificado con la arquitectura de nuestra América.

Por otra parte, relató que, en uno de los viajes de los integrantes de la orquesta Buena Vista Social Club a Estados Unidos, tuvo el inmenso privilegio de conocerlos y de departir con ellos y con su diva, la carismática artista Omara Portuondo, porque le fascina no solo la arquitectura colonial y contemporánea caribeña, sino también la música cubana, la auténtica, la verdadera.

Según expresara, los edificios tienen humanidad, sentimientos y espiritualidad. Por lo tanto, es requisito indispensable tener en cuenta esos factores subjetivos a la hora de diseñar los edificios, donde vive, ama, crea y sueña el soberano de la creación, porque una edificación con humanidad, sentimientos y espiritualidad favorece el equilibrio bio-psico-socio-cultural y espiritual en que se estructura la salud humana, y consecuentemente, eleva la calidad de vida de los hombres, mujeres, niños(as) y ancianos(as) que la habitan y le aportan la energía positiva que identifica a esas construcciones de las grandes urbes del planeta. Un edificio desprovisto de vida exterior e interior es como un matrimonio sin hijos o un árbol sin frutos, precisó.

Con posterioridad, se proyectó un documental, dirigido por el cineasta Sidney Pollack, y cuyas secuencias fílmicas registran testimonios ofrecidos por prestigiosos arquitectos y el propio Frank Gehry acerca de la fecunda trayectoria profesional de quien es, sin discusión alguna, mito viviente de la arquitectura a escala mundial, ya que la percibe como fuente nutricia de ética, estética, humanismo y espiritualidad.

A dicha actividad, asistieron el arquitecto Roberto Gotard, principal artífice de las Escuelas de Arte en el territorio nacional, profesores y estudiantes de la Universidad de Ciencias Técnicas (Cujae) José Antonio Echeverría, miembros de la Unión de Arquitectos e Ingenieros de Cuba, así como representantes de la prensa local y extranjera.