Gala Inaugural de Uruguay en la XXV Feria Internacional del Libro de La Habana

Gala Inaugural de Uruguay en la XXV Feria Internacional del Libro de La Habana

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Escénicos, Feria del Libro 2016, Uruguay
  • Cuba distingue la excelencia de la cultura uruguaya en esta XXV Feria del Libro.
    Cuba distingue la excelencia de la cultura uruguaya en esta XXV Feria del Libro. Fotos del autor
  • Cuba distingue la excelencia de la cultura uruguaya en esta XXV Feria del Libro.
    Cuba distingue la excelencia de la cultura uruguaya en esta XXV Feria del Libro. Fotos del autor
  • Cuba distingue la excelencia de la cultura uruguaya en esta XXV Feria del Libro.
    Cuba distingue la excelencia de la cultura uruguaya en esta XXV Feria del Libro. Fotos del autor

La Cartelera del teatro Mella anunciaba la Gala Inaugural dedicada a la República Oriental del Uruguay, como país invitado de Honor a la XXV Feria Internacional del libro de La Habana como la primera, de las muchas actividades previstas en una numerosa representación artística, representativa de la cultura y las artes uruguayas.

Edel Morales y Manolo Micler hicieron las palabras de presentación. La presencia de Raúl Sendic, vicepresidente de Uruguay y una delegación de gobierno junto al ministro Julián González y Zuleica Romay, presidenta de la Feria del Libro y otros funcionarios cubanos dieron un empaque oficial al espectáculo.

El cantautor Fernando Cabrera (Uruguay, 1956) es guitarrista, compositor y arreglista. También escribe poesía, enseña y produce música y es considerado en la actualidad uno de los músicos más importantes de Uruguay. Tiene un voluminoso currículo con numeroso palmarés, como haber sido elegido por los críticos de la revista argentina Rolling Stone como mejor solista internacional del año 2003 junto a Joaquín Sabina y Manú Chao y sus discos y presentaciones internacionales han recibido muy buena crítica.

Inicio Fernando su presentación con Punto muerto, una milonga candombe, Llanto de mujer e imposibles, guitarra y voz en la soledad de un escenario y un escaso público tratando de desentrañar los códigos de un artista que al final reconocería que la incoherencia es una de las características de su obra.

Fernando ofreció un anticipo de su concierto dominical en Casa de las Américas al desgranar pacientemente un repertorio de una decena de obras acompañándose de la guitarra, para los entendidos les diré que cantó El tiempo está después, Puerta de los Dos, Al mismo tiempo y Viveza; un aplauso comedido cerró su dilatada actuación.

La presencia de la cantante Malena Muyala a la guitarra con el pianista Gustavo Montemurro, fue algo refrescante por su cálida voz y su gracejo modelado al gusto del cubano por sus numerosas visitas a la isla. Dulzura distante y el vals Duraznona dieron entrada a milongas y tangos con el piano y la guitarra bien ensamblados en los arreglos.

Malena interpretó una obra de factura brasileña en la que reconoció que su visita a la iglesia Don Bosco en Brasil la reconcilió con Dios. De niña, en la escuela una monja le decía que tenía un ángel en el hombro derecha y un diablillo en el izquierdo y sentía prevalecer el diablillo en su música.

Cerró con una obra dedicada a su hijo de 21 años “al que concibió muy niña”, Perfume, un candombe que hizo recordar que en San José su ciudad natal son los carnavales más largos de la república oriental.

Para cerrar la gala uruguaya el percusionista Daniel Márquez al que sus amigos cubanos ya le pusieron el sobrenombre de Tatica, mostró como la percusión es una parte fundamental del candombe y como las tumbadoras reciben caricias con una mano y palos con la otra. Para alcanzar mayor volumen trajo tres amigos cubanos y una edición musical digital para mostrar una concepción más contemporánea del candombe hecho a mano y a su gusto.