Gracias a ti, Omara

Gracias a ti, Omara

Etiquetas: 
Músicos, Omara Portuondo, ISA
  • El lauro fue entregado por el Lic. Alexis Seijo, rector Universidad de las Artes, Instituto Superior del Arte (ISA) y Abel Prieto, ministro de cultura. Foto tomada de Cubadebate
    El lauro fue entregado por el Lic. Alexis Seijo, rector Universidad de las Artes, Instituto Superior del Arte (ISA) y Abel Prieto, ministro de cultura. Foto tomada de Cubadebate

Con la canción Gracias a la vida, de la chilena Violeta Parra, la cantante Omara Portuondo agradeció su investidura como Dra. Honoris Causa en Artes, otorgada por la Universidad de las Artes, el Instituto Superior del Arte (ISA), dado su aporte trascendental a la cultura cubana.

La nominación se entrega a eminentes personalidades que han desarrollado una extraordinaria obra en el ámbito académico, cultural o social en una región, estado o conjunto de naciones. 

El acto, presidido por Abel Prieto, ministro de cultura, en ceremonia acontecida en el Aula Magna de esa institución, resultó una muestra de afecto y reconocimiento por la trayectoria profesional de la también llamada Novia del Feeeling.  

El rector de la casa de altos estudios, Lic. Alexis Seijo, leyó la resolución que distingue a Omara con tal reconocimiento, que subraya “por su destacada labor como intérprete y ser una de las figuras más representativa de la cancionística popular cubana”.

La musicóloga Marta Bonet de la Cruz, presidenta del Instituto Cubano de la Música (ICM), dio lectura a las palabras de elogio, escritas por el Dr. Miguel Barnet, presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), quien reconoció la dimensión artística de la homenajeada,  imposible de ubicarla en la crítica o el discernimiento, “ella es irrepetible”, afirmó.

Destacó su capacidad para abarcar los más disimiles géneros musicales como la canción, el bolero, el son y otros, atributo que la distingue entre muchos cantantes; también fueron destacados; así como su sentido del ritmo, ductibilidad expresiva, dicción, dramatismo y gracia criolla, “se engarzan en un perfecto aspergió de perfecciones…hace gala de una limpieza y brillo propios”, señaló.

Referiría el fonograma Magia Negra, grabado en 1960 por la artista en su primer trabajo solitario, consolidado por el paso por agrupaciones y cuartetos que hoy forman parte de la historia musical cubana, como el de Orlando de la Rosa y las famosas D´Aida, “la colocó en el zenit del mundo del disco y mostró la versatilidad de su arte”, dijo.

Citó varias canciones canonizadas por la intérprete como Llanto de Luna —en versión de jazz—, Veinte años, de María Teresa Vera, la ya citada Gracias a la vida o la estremecedora página de Alberto Vera, Amigas, reencuentro afectivo con otras dos grandes : Elena Burque y Moraima Secada.

Por eso, concluyó Barnet, el público la bautizó como lo que ella es: una Diva de su tiempo, porque Omara es Cuba.

Varios reconocimientos fueron entregados a la homenajeada por instituciones y personalidades del arte. La artista de la plástica Alicia Leal, concedió una obra suya nombrada La novia. Mientras, la UNEAC y el ICM entregaron ramos de flores, como también lo hicieran integrantes de La Colmenita.

La velada terminó con la interpretación de tres grandes de la escena cancionística cubana: Beatriz Márquez, la musicalísima; la soprano Bárbara Llanes y la maestra de coro Digna Guerra al piano.