Guido López-Gavilán: “el Festival ha ayudado al desarrollo de la música de concierto”

XXIX Festival de La Habana de Música Contemporánea

Guido López-Gavilán: “el Festival ha ayudado al desarrollo de la música de concierto”

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  • El maestro Guido López-Gavilán junto a la Orquesta Sinfónica Nacional.
    El maestro Guido López-Gavilán junto a la Orquesta Sinfónica Nacional.

El Festival de La Habana de Música Contemporánea es uno de los eventos culturales más antiguos de nuestro país, con sus veintinueve ediciones hasta el momento.El maestro Guido López Gavilán es una de las personas que por más tiempo ha estado al frente de una cita de este tipo.

Algo más de dos décadas lleva presidiendo el Comité Organizador, récord en el que han incidido, además de su talento y liderazgo en la Asociación de Músicos de la UNEAC, su carisma y gentileza, de las cuales hizo gala nuevamente a lo largo de esta entrevista.

¿Cuáles piensa usted que son las características fundamentales del XXIX Festival de La Habana de Música Contemporánea?

Este año tenemos una amplísima versión del Festival de La Habana, en vísperas del número treinta, que será el año que viene. Veremos qué podemos crear de nuevo y resaltante para la edición de 2017.

Pero este año, vinieron representaciones de distintos continentes: Asia, América, Europa, y por supuesto, África, que siempre está presente entre nosotros.También desde el lunes sesiona, en la sala Martínez Villena, el Coloquio La nostalgia del futuro.

Empezaremos todas las mañanas con encuentros teóricos en los que se pueda reflexionar, donde se puedan intercambiar criterios, donde se exponen músicas y es una posibilidad de acercarnos más a los visitantes y que ellos conozcan, además, lo que se está haciendo en Cuba.

Por otra parte, tenemos una programación de conciertos muy amplia. Siempre habrá, por lo general, dos o tres conciertos en el día; los cuales recorren la tarde y la noche, en muchos casos.

Quisiera resaltar que este año se suma por las noches, a la programación del Festival de La Habana, el Museo Nacional de Bellas Artes.

En materia de música, este Festival es quizás el más antiguo de Cuba.

Comenzó en 1984. Lo que ocurre es que se celebró en años anteriores con otros nombres.

Antes del 84 ya había un embrión, con un festival de música de los países socialistas, que organizaba la UNEAC y también con las Jornadas de Música Cubana.

O sea, que como Festival de La Habana comenzó en el año 1984 y estamos celebrando la veintinueve edición con ese nombre, pero son más los que se han realizado.

¿A qué piensa usted que obedezca la permanencia de este Festival?

Gracias al esfuerzo personal de muchos de los integrantes del Comité Organizador. Gracias al apoyo de la UNEAC, del Instituto Cubano de la Música y del Instituto Superior de Arte.

El otro día comentábamos que la gran mayoría de los participantes en el Festival, tanto compositores, como instrumentista y musicólogos, provienen del ISA. Muchos de ellos son estudiantes, otros son profesores, otros son graduados y es una muestra del trabajo, que en materia de música, viene haciendo este centro desde hace ya 40 años.

Pienso que es un papel protagónico el que toma el Instituto Superior de Arte en este Festival.

¿Cree que los resultados obtenidos en el Festival han avalado también su permanencia?

Por supuesto. El Festival ha ayudado muchísimo al desarrollo de la música de concierto. Sobre todo, a la creación, que es la razón de ser del evento.

Sabemos que este no es un Festival para llamar a grandes cantidades de público, sino para centrar la atención en la creación, en los nuevos planteamientos, en lo que se está haciendo en estos momentos en Cuba y fuera de ella.

En él tratamos de mantener vivos aquellos grandes creadores, no solo en nuestro país, sino en el desarrollo de la música en el mundo. Mantener vivos a esos grandes y, al mismo tiempo, mostrar los nuevos, los que se están formando.

Creo que el poder presentar a los jóvenes, aún estudiantes, es una faceta fundamental del Festival. Vemos a veces a uno que está en primer año de Composición y ya está mostrando, que viene por ahí una figura, que va a tener mucho que decir en la cultura de nuestro país.

Precisamente en la tarde de este lunes invitamos a un grupo de jóvenes a presentar su trabajo en la sala Martínez Villena.

¿Es del criterio que, fuera de este Festival, la música contemporánea cubana le falta espacio para su promoción?

En parte coincido en que esta música merece mayor divulgación, mayor apoyo.

Pero, precisamente, una de las razones de ser del Festival ha sido el abrir otros espacios y muchos de los intérpretes que participan en él dejan, en su repertorio, obras que han estrenado dentro del evento o que compusieron a propósito del mismo.

Al mismo tiempo, puedo decir que se ha ganado espacio. No todo el que deseamos, pero se ha ganado espacio. En nuestros conjuntos de cámara existen obras de compositores cubanos. En nuestros coros, solistas.

Donde más se siente la falta y, obviamente, resulta más complicado es en el repertorio sinfónico. Hay muchas obras sinfónicas, algunas que no se han podido tocar. Incluso, de figuras como Alfredo Diez Nieto.

Es un terreno difícil por la programación; por la complejidad de una obra sinfónica; por todo lo que lleva. Pero, en general, se ha ganado mucho y tenemos que continuar ganando en la difusión de la música actual.

En su calidad de compositor hará el estreno de su primera ópera de cámara.

Sí. La compuse en homenaje a Alejandro García Caturla, coincidiendo con los 110 años de su nacimiento. Participan en ella tres cantantes y la Orquesta de Cámara Música Eterna.

Caturla es el personaje principal que dialoga con la vida, con la muerte, con su asesino.

Es la primera vez que incursiono en algo de este tipo. Es una ópera que, al mismo tiempo, no lo es, porque es concierto, es cantata, es representación. Es una mezcla de géneros que espero cumpla su cometido.

¿Lo inspiró la admiración por el Caturla compositor o lo dramático de su vida?

Ambas cosas y más, porque creo que Caturla es una persona emblemática para nuestra cultura.

No solamente en el ámbito musical, en el ámbito artístico, en el ámbito estético por los planteamientos que hizo; sino también en su posición ética.Su verticalidad ante la verdad, ante la justicia, ante lo que se debe hacer éticamente en esta vida.

Me decía al inicio de la entrevista que desea que la edición número 30 resulte destacable. ¿Tienen ya algo previsto?

Deseamos reunir más compositores de América Latina. Existe una agrupación que se llama Colegio de Compositores Latinoamericanos a la cual estamos vinculados algunos de nosotros, y queremos tener una representación fuerte de esa organización, que reúne lo más notable de la composición en nuestro continente.

Veremos todo lo que se puede hacer para una edición tan significativa como la número 30, que será más o menos, en esta misma fecha.