Historias desdibujadas en Villa Manuela

Historias desdibujadas en Villa Manuela

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Plásticos, Galería Villa Manuela, dibujo
  • En múltiples trazos se hibrídan realidad, subjetividad, análisis, así como una increíble manera de hacer arte. Fotos: Héctor Navarro
    En múltiples trazos se hibrídan realidad, subjetividad, análisis, así como una increíble manera de hacer arte. Fotos: Héctor Navarro
  • En múltiples trazos se hibrídan realidad, subjetividad, análisis, así como una increíble manera de hacer arte. Fotos: Héctor Navarro
    En múltiples trazos se hibrídan realidad, subjetividad, análisis, así como una increíble manera de hacer arte. Fotos: Héctor Navarro
  • En múltiples trazos se hibrídan realidad, subjetividad, análisis, así como una increíble manera de hacer arte. Fotos: Héctor Navarro
    En múltiples trazos se hibrídan realidad, subjetividad, análisis, así como una increíble manera de hacer arte. Fotos: Héctor Navarro

Si es necesario volvamos al pasado donde el hombre permanecía en auténtico silencio y los grabados eran prueba de sus hazañas. La historia de vida de todo un pueblo. Una época diferente. La vida era más simple. En trazos se contaban leyendas, moralejas y es que el dibujo siempre ha sido una herramienta de comunicación, un reflejo de la realidad y la cotidianidad, así como del inconsciente. Como manifestación artística tiene técnica, forma y contenido dotando a cada pieza singularmente, donde los claros oscuros y los rasgos, ya sean gruesos o finos, detallan cada fenómeno o verdad que represente.

Prueba de lo anterior es la exposición Tradiciones Desdibujadas que se exhibe en la Galería Villa Manuela de la UNEAC durante los meses de mayo y junio. Una muestra colectiva de trece artistas cubanos. En el contexto insular lo más representativo —y lo que pretende Tradiciones…— no es develar qué se entiende por dibujo contemporáneo sino adentrarse en cómo una creación puede llegar a ser un boceto a partir de las técnicas usadas, dígase superficie, escala, composición, entre otras cuestiones. Actualmente disímiles artífices cubanos han cruzado la frontera realizando dibujos que parecen esculturas, incorporando impresiones o videos. Cada vez resulta más difícil catalogarlos cómo tal, lo cual constituye una prueba de que esta manifestación se hibrída con sus artes similares.

Antonio Espinosa en su serie Aguas Territoriales, 2016 asume este espacio como símbolo de conciencia. Un lugar que no entiende de fronteras creadas por el hombre, y las historias convergen y se revientan en cada ola que da al traste con las rocas. Ese olor infinito e inolvidable que desprende el salitre, ese silencio murmurador que susurra el sonido de quien contempla al sol, la luna y las nubes. Ese mar enfurecido de tormentas que tragan barcos y se muestra sin determinantes al hombre, donde el destino puede cambiar en un suspiro.

Otro de los razonamientos lanzados por la muestra es la pieza Alquimia de Ariamna Contino y Alex Hernández quienes mediante la lógica apelan a una verdad incuestionable. ¿Has pensado que un simple cambio puede transformar tu vida? ¿Qué pasa si eres capaz de convertir algo en oro? La respuesta está al alcance de todos y consiste en eso, un simple cambio.

Sucede que el diamante y el grafito poseen una característica en común: están constituidos exclusivamente por átomos de carbono puro unidos entre sí. La diferencia entre un compuesto que compramos en una papelería, no es más que la forma en que estos átomos se estructuran. Si fuésemos capaces de cambiar los enlaces del grafito y lograr otra composición, entonces la alquimia fuera una realidad. O tal vez es otra quimera disfrazada de posibilidad.

Daniel de la Torre comienza su muestra con un epigrama de Eli-Sama: Solo quien conozca la naturaleza de la ilusión, comprenderá la naturaleza de esta conciencia, pues especial relación guarda esta frase con su obra GN-01 Bravo-accesspath, la cual enfatiza en lo que surge después de haber cometido un error, específicamente en el campo tecnológico. Se representa una imagen (des)dibujada que desaparece en el momento mismo que surge, como un grito o un gemido que, por su corta duración, no deja de tener trascendencia. Quizás el secreto sea el placer de la ilusión. Bien afirmó Calderón de La Barca: la vida es un sueño.

Por su parte Duvier del Dago juega también con los sueños y el inconsciente en R.E.M simulando a una mujer dormida. ¿Qué sientes cuando lo haces tú? “La composición de la pieza se convierte en una imagen onírica:“el banco es abandonado por una persona que vuela en sus sueños”, según expresan las palabras del catálogo. El sueño permite experimentar sensaciones y colores únicos, tener la realidad deseada —aunque sea por instantes— y asistir a más de una revelación. Un poderoso acto. Con trazos finos y precisos se simboliza, mediante la subjetividad, este estado de quietud donde las interpretaciones del fenómeno varían según el espectador.

Por otra parte la representación de El artista y su taller, obra de William Pérez, no están exentas en esta muestra colectiva. Un lugar donde todo es medible, imaginable, sujeto a estudios, testigo de arduas faenas y debates de laborales. Un espacio que de por sí convida a la creación.

Esta exposición es un medidor para conocer lo que se está produciendo en la Isla, en materia de dibujo, con diferentes técnicas y fines. La Galería Villa Manuela es el escenario ideal. En múltiples trazos se hibrídan realidad, subjetividad, análisis, así como una increíble manera de hacer arte.