Homenaje a Beatriz Márquez en La Bella Cubana

Momentos significativos de la UNEAC en el 2016

Homenaje a Beatriz Márquez en La Bella Cubana

Etiquetas: 
Músicos, UNEAC, Beatriz Márquez, La Bella Cubana, sala Villena, Homenaje
  • Beatriz Márquez en La Bella Cubana. Fotos: Héctor Navarro
    Beatriz Márquez en La Bella Cubana. Fotos: Héctor Navarro
  • Beatriz Márquez en La Bella Cubana. Fotos: Héctor Navarro
    Beatriz Márquez en La Bella Cubana. Fotos: Héctor Navarro
  • Beatriz Márquez en La Bella Cubana. Fotos: Héctor Navarro
    Beatriz Márquez en La Bella Cubana. Fotos: Héctor Navarro

«En esta hermosa tarde veraniega, le damos la más cálida bienvenida a nuestra invitada de honor, la laureada cantante, compositora y poetisa Beatriz Márquez Castro, Premio Nacional de Música 2015, y una de las mejores intérpretes de la cancionística cubana contemporánea y fuera de nuestra geografía insular […]». Con esas sentidas palabras, la musicóloga Alicia Valdés Cantero, vicepresidenta de la Asociación de Música de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), recibió a La Musicalísima (su nombre artístico), en el espacio La Bella Cubana, que tiene como sede habitual la sala Martínez Villena de nuestra cincuentenaria institución. 

Dicho espacio persigue como objetivo priorizado agasajar a mujeres y hombres que han realizado aportes medulares al desarrollo del pentagrama sonoro caribeño y universal. Ese es, precisamente, el caso de tan ilustre personalidad de la música y la cultura cubanas.

La maestra Valdés Cantero reseñó la fecunda trayectoria artístico-profesional de Beatriz Márquez (La Habana, 1952), hija del prestigioso intérprete y compositor René Márquez (1914-1986). Desde pequeña, realizó estudios en el Conservatorio Amadeo Roldán con los maestros Manuel Ochoa y Carmen Collado, y los concluyó, en dirección coral, en la Escuela Nacional de Arte (ENA), con el profesor guatemalteco Oscar Vargas Romero.

Comenzó su carrera artística a finales de los años 60 de la pasada centuria, se incorporó a la agrupación musical Los Barbas, y cantó a dúo con el vocalista Miguel Chávez; unión que le abrió las puertas de la popularidad.

En 1971, con el espectáculo Ritmos de Cuba, visitó seis países del campo socialista este-europeo. A su regreso a la capital de la mayor isla de las Antillas, ofreció su primer recital —que repitió en 1974— en el Teatro Amadeo Roldán. En 1973, asistió como invitada al Festival Orfeo de Oro, efectuado en Bulgaria. Ese mismo año emprendió una gira por Rumania; y en 1975, obtuvo el primer triunfo fuera de Cuba, con su participación en el Festival de Sopot; después, formó parte de la revista Otoño Dorado, editada en la antigua Unión Soviética. En 1976, viajó a la República Popular de Angola con la orquesta de Elio Revé, y de allí se trasladó a Venezuela para participar en el Festival de la Divina Pastora.

La crítica especializada valora muy positivamente la prolífica labor discográfica desarrollada por Beatriz Márquez, y en la que: «[…] en seis placas [...] ha demostrado [un] coherente desarrollo profesional, con líneas y matices [peculiares] dentro de la llamada canción romántica, loa diferentes autores [que ha interpretado, y] que en las últimas muestras incluyen —con bastante frecuencia— composiciones [suyas], la evolutiva concepción orquestal, enriquecida con nuevas sonoridades y [la] propia madurez [técnico-] interpretativa […]».que ha alcanzado la talentosa artista.

No existe la más mínima duda de que la carismática vocalista es una genuina exponente de la canción romántica, el filin y el bolero. Ha incursionado con elegancia en esos géneros y popularizado temas de autores muy prolíficos: Marta Valdés, Juanito Márquez y Silvio Rodríguez, entre otros no menos importantes. Cultiva la canción y el bolero; géneros en los que se ha mantenido como una de sus más legítimas representantes en la Perla del Caribe.

Ha participado en varios concursos nacionales e internacionales. Es una cantante dotada de grandes facultades, afinación absoluta y buen concepto de la interpretación. En la actualidad, continúa con éxito su carrera artística, donde tiene en su haber varias composiciones de su autoría, y ha recibido disímiles premios y reconocimientos, tanto locales como foráneos.

La principal anfitriona de esa cita mensual con el fascinante mundo de las corcheas y las semicorcheas leyó testimonios remitidos para tan especial ocasión por profesores, colegas y compañeros de estudios de La Musicalísima, así como por algunos participantes en dicho homenaje.

Tanto unos como otros coincidieron en caracterizarla como una persona sencilla, humilde, romántica, con gran sensibilidad humana e inteligencia global y emocional; componentes cognitivo-afectivos que configuran la multifacética personalidad de Beatriz Márquez.

El Coro de Cámara Exaudi, que dirige la maestra María Felicia Pérez, el Quinteto Retro, que jerarquiza el maestro Raimundo Villaurrutia y el compositor Roberto Valera le obsequiaron a La Musicalísima los regalos espirituales que nunca faltan en ese espacio sabatino.

Beatriz Márquez, visiblemente emocionada, le agradeció a su amiga del alma, Alicia Valdés Cantero, el sincero homenaje de que había sido objeto, y declaró ante el auditorio estar en eterna deuda de gratitud con la conductora y directora de La Bella Cubana, ya que esa tarde —inolvidable desde todo punto de vista para la agasajada y para el público presente— ha quedado registrada, con letras indelebles, en su memoria poética.