Homenaje a Laura Alonso en evento internacional de Psicoballet

Homenaje a Laura Alonso en evento internacional de Psicoballet

  • Laura Alonso. Foto Radio Progreso
    Laura Alonso. Foto Radio Progreso

La Grand Maître Laura Alonso, directora del Centro Prodanza de Cuba, por iniciativa de su progenitora, la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, miembro de honor del Consejo Internacional de la Danza (CID-UNESCO), y directora fundadora del Ballet Nacional de Cuba, Patrimonio Cultural de la Nación, se integró al Psicoballet, método de tratamiento psicoterapéutico, genuinamente cubano, que fusiona en cálido abrazo ciencia y arte, en función de la salud mental y habilitación o rehabilitación psicosocial a niños, adolescentes y jóvenes con necesidades educativas especiales, así como a pacientes con afecciones mentales de larga evolución y personas de la tercera edad que desean optimizar su calidad de vida.
La función desempeñada por la homenajeada en el campo del Psicoballet es valorada muy positivamente por la doctora Georgina Fariñas García, miembro activo de CID-UNESCO, la master en Ciencias Claudia Figueroa Velar, y demás miembros del equipo de trabajo del hoy Grupo UNESCO de Psicoballet, anexo a CID-UNESCO, ya que la también exbailarina de una de las mejores compañías del orbe danzario ocupó la dirección artística del Psicoballet, y con apoyo en su experiencia y amor a la danza, así como a la humanidad discapacitada, le imprimió a este método de tratamiento el enfoque estético-artístico que lo convertiría —por derecho propio— en un sólido sistema psicoterapéutico, que ha trascendido con creces— las fronteras geográficas insulares.
Ahora que he sido designado por la directora fundadora del Psicoballet para que lea el discurso de elogio a la Grand Maître Laura Alonso, mi archivo académico evoca el momento en que la conocí personalmente en el salón de actos del Hospital Psiquiátrico de La Habana, donde impartió una conferencia magistral acerca de los tabúes que, en los años 90 de la pasada centuria, aún subsistían —y todavía subsisten, pero con menor fuerza— en relación con la incorporación de los varones al estudio de la danza en general, y de la danza clásica en particular.
Esa bien documentada disertación, signada —básicamente— por la claridad conceptual y fluida exposición, convenció a la mayoría del auditorio de que los varones pueden dedicarse al estudio del arte danzario sin comprometer, en lo más mínimo, su identidad sexual, que no guarda la más mínima relación con la profesión escogida.
Después de ese primer encuentro seguimos viéndonos en los teatros, donde —como crítico y periodista cultural— iba a cubrir las funciones del Centro Prodanza de Cuba
En esta ocasión, estoy en la obligación ética de agradecer —desde lo más hondo de mi ser— la deferencia de la agasajada hacia mi humilde persona al proponerme, a través de uno de los estilistas del Centro Pro-Danza, que desempeñara la función de jefe de prensa y publicidad en su prestigiosa agrupación danzaria; amable invitación que decliné por mi edad algo avanzada, por problemas de salud que afronto desde hace varios años, y por ineludibles compromisos contraídos con los medios nacionales de prensa con los cuales colaboro.
Por todo ello, y por muchas razones más, que no caben en el estrecho contexto de esta breve intervención, habría que destacar el loable trabajo desarrollado por la Grand Maître Laura Alonso en el seno del Psicoballet, el cual hoy la honra como ella merece por su dedicación en cuerpo, mente y alma al engrandecimiento y perfeccionamiento de este aporte sui generis a la ciencia y la cultura cubanas.
*Miembro activo de CID-UNESCO