Humanismo y estética en la obra literaria de Julio Travieso Serrano

Humanismo y estética en la obra literaria de Julio Travieso Serrano

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Escritores, narrativa, sociedad cubana, historia
  • Julio Travieso, escritor, profesor y traductor cubano.
    Julio Travieso, escritor, profesor y traductor cubano.

El escritor y narrador Julio Travieso Serrano vuelve a ser noticia para satisfacción del contexto cultural cubano e internacional. En esta oportunidad, con la nueva edición cubana de su novela El polvo y el Oro, publicada por Sed de Belleza, sello editorial de la Asociación Hermanos Saíz de Santa Clara, 2016.

En sus obras resulta significativo no solo el contexto histórico, literario y cultural reflejado en cada una de ellas, sino también la trama psicológica de sus personajes, que incitan al lector más avezado “a reflexionar, a meditar sobre un determinado asunto a través de la ficción”. Es la invitación de un autor cuya pluma trasciende por su singular humanismo y estética.

¿Considera usted  El polvo y el oro, su novela de mayor relevancia? De no ser así ¿Cuál de ellas y por qué?

Esa respuesta tendrán que darla los críticos y sobre todo el tiempo. Digamos que es la que ha tenido más difusión y ediciones —trece en total—. De ellas, cuatro en Cuba.

Lo que sí puedo decir es que fue la novela que más tiempo me llevó terminar: unos diez años. Sin embargo, no fue la más complicada para mí, algo que le corresponde a Yo soy el Enviado, obra con una trama que va del siglo I d.C hasta la actualidad. 

El polvo y el oro tuvo su primera edición cubana hace veinte años. Cuenta no solo la historia, a partir de 1860, del emigrante español Francisco Valle y sus descendientes —una familia blanca de la burguesía cubana a lo largo de seis generaciones—, sino también la propia historia de la Isla, desde los días de la dominación colonial hasta la Revolución de l959.

La redacción de esta novela me resultó muy laboriosa por la gran cantidad de información que debí manejar. Inicialmente estaba referida a la historia de una familia blanca de la burguesía, hasta percatarme poco tiempo después que le faltaba el elemento negro y así hice de ella una especie de simbiosis de la historia de dicha familia (seis generaciones de cubanos), a la vez que la historia de una alegre esclava, quien es violada y explotada. Negra que pide la destrucción de la familia blanca y la presencia del maleficio que llega a surgir tras su muerte. Así llegué a crear dos historias en un mismo contexto, además de incluir el elemento religioso de santería, propio de la cultura afrocubana.

Por tanto, la confección de El polvo y el oro fue sumamente laboriosa, muy reflexiva y detallosa. En mi caso, soy bastante puntilloso cuando escribo novelas históricas, donde procuro no violentar a los personajes. En este caso ha sido la novela de mi autoría que más ha gustado, a pesar de la inexistencia en nuestro país de encuestas sobre obras literarias preferidas por parte de la población. Problema este que constituiría un tema para otra conversación.

Sin embargo, la novela de mi autoría que más me agradó escribir fue El libro de Pegaso y la que más me ha divertido es El cuaderno de los disparates.

¿Ha pensado en incursionar en el ensayo?

Sí, por supuesto. Mucho me atrae. Soy un gran lector de ensayos, desde Montaigne hasta Foucault, pasando por otros muchos. Una frase de Montaigne se me ha quedado grabada: “Los pitagóricos creen que el bien es cierto y limitado, el mal infinito e incierto”. ¿Será así? En Yo soy el Enviado traté de responder a esa pregunta.

Son los ensayos los que han contribuido a cambiar el mundo. Para mí, en ellos hay una reflexión que lleva al lector a meditar sobre un determinado asunto. De hecho, mis libros invitan, a través de la ficción, a ese pensar. Quizás, en algún instante, no lejano, me adentraré en el ensayo.  

¿Cuándo tendremos en las librerías su último título El cuaderno de los disparates?

Como acabo de decir, es una obra que me divirtió, pero no es un divertimento. Se trata de una reflexión, en forma de burla, sobre nuestros males. El loco protagonista que, a veces no es tan loco, nos habla de frustraciones y desequilibrios internos de los seres humanos provocados por la civilización moderna. El matrimonio, los duelos, la historia, la literatura, el lenguaje, la eugenesia, la búsqueda de Cristo, son algunos de los temas que él toca y para los cuales propone “enloquecidos” proyectos. Volviendo a Montaigne, podemos decir de este orate “pudo vanagloriarse de haber llegado a la demencia por un exceso de juicio”.

El libro saldrá en Ciudad de México a principios del próximo año. Probablemente se publique en los Estados Unidos y España en 2017. En Cuba todavía no hay fechas. Quizás salga dentro de un año o un año y medio.