Irene Rodríguez: Medalla Iberoamericana al mérito artístico

Entrevista

Irene Rodríguez: Medalla Iberoamericana al mérito artístico

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  • Irene Rodríguez  en el momento del reconocimiento. Foto: cortesía de la entrevistada
    Irene Rodríguez en el momento del reconocimiento. Foto: cortesía de la entrevistada

La multipremiada primera bailarina, actriz, maître y coreógrafa, Irene Rodríguez López, acaba de recibir, en acto solemne efectuado en el Aula Magna del Colegio Universitario de San Gerónimo, en el Centro Histórico de La Habana, la Medalla Iberoamericana que confieren la Fundación Honoris Causa y la Universidad de Guadalajara, México. Esa es la motivación fundamental que me incitó a establecer este ameno diálogo con la también directora de la compañía danzaria que lleva su nombre y miembro activo del Consejo Internacional de la Danza (CID-UNESCO).

¿Qué significa para usted haber recibido esta medalla por sus aportes al desarrollo de las danzas peninsulares en la Isla y fuera de nuestras fronteras geográficas?

Es un gran honor ostentar esta Medalla que me otorgara una prestigiosa universidad mexicana, y que —una vez más— se reconozca mi arte a escala internacional. Por otra parte, admiro y respeto mucho a la patria del Benemérito de las Américas, don Benito Juárez, porque es el país donde más giras artísticas he realizado al frente de mi agrupación danzaria. Así es que, deviene un gran privilegio para mí contar con este reconocimiento.

¿Podría describir el impacto emocional que le generó el discurso en el acto de investidura?

Fue uno de los momentos más conmovedores en el desarrollo de mi carrera artístico-profesional, escuchar tantos y tan bellos elogios dirigidos a mi humilde persona. Tanto fue así, que la emoción me bloqueó el pensamiento y solo me limité a dar las gracias por esa condecoración, que no solo me honra a mí, sino también a los integrantes de la compañía Irene Rodríguez, y a la cultura cubana, con la que estoy en eterna deuda de gratitud, por ser cubana ciento por ciento y por lo que ese «ajíaco» multi-étnico-cultural y espiritual representa para mí.

Usted ha sido objeto de merecidas distinciones, por la labor artístico-profesional al frente de la agrupación danzaria que jerarquiza. ¿Cuál de ellos le ha dejado marcada impronta y por qué?

El Premio en el VIII Certamen Iberoamericano de Coreografía CID’2012 ha sido el lauro que con mayor emoción he recibido […], ya que significó muchos premios en uno solo. En primer lugar, el hecho de que me fuera otorgado de manos de mi admirada y querida prima ballerina assoluta Alicia Alonso, miembro de Honor de CID-UNESCO, y que fuera ella misma quien me llamara y me diera la feliz noticia.

En segundo lugar, es un premio de coreografía que lo han recibido grandes coreógrafos del mundo y era la primera vez que esa arista de mi carrera era reconocida mi labor coreográfica y no solo como bailarina. Pero, además, es un premio otorgado por España, y que en la península ibérica se reconociera la labor de una coreógrafa cubana que desarrolla su propio estilo por encima de otras compañías hispanas, fue muy estimulante para mí […] pero —a la vez— me compromete con creces.

En el contexto de la ceremonia solemne acaecieron vivencias que quedaron registradas para siempre en su memoria; ¿podría relatar alguna de ellas?

Fue un honor compartir ese lauro con figuras insulares de la talla excepcional de Omara Portuondo, Ana Fidelia Quirot, Javier Sotomayor, Reynaldo Taladrid, Isaac Delgado y Carlos Alberto Cremata (Tin), director de la emblemática agrupación La Colmenita. La verdad constituyó un verdadero privilegio ser parte de un acto solemne en la Universidad de San Gerónimo, y estar sentada nada más y nada menos que junto a tan relevantes personalidades de la cultura cubana y universal.