Italuba, percusión y mucho más

Italuba, percusión y mucho más

Entre los percusionistas cubanos, Horacio Hernández, El Negro, posee el mérito de haber representado con dignidad y espíritu innovador su linaje a lo largo y ancho del mundo. De vuelta a la raíz, a la matria, ha puesto a circular por vía digital, a tono con los tiempos que corren, el álbum Italuba XV: Se me perdió la maleta, producido por la casa Egrem.

Después de formar parte del grupo Proyecto, de Gonzalo Rubalcaba, y de iniciar una carrera internacional en Estados Unidos, donde intervino en numerosos conciertos y giras de luminarias del rock, el pop y el jazz –participó en discos ganadores del Grammy como Havana, del trompetista Roy Hargrove (1997); Supernatural, del guitarrista Carlos Santana (1999); No es lo mismo, del cantante español Alejandro Sanz (2003) y Listen Here, del pianista Eddie Palmieri (2005), y se adjudicó un Grammy propio en la categoría Jazz Latino en 2001, con Live at the Blue Note, junto al pianista Michel Camilo y el bajista Charlie Flores–, sin proponérselo concibió una formación a la medida de sus aspiraciones: Italuba.

El nombre resume el punto de partida: Italia y Cuba, el encuentro casual  de músicos cubanos en Italia, prolongado ya por 15 años. De ahí también la cifra romana xv en el pórtico del nuevo álbum, para honrar la permanencia del trabajo entre El Negro, el pianista Iván Bridón, el trompetista Amik Guerra, y el bajista Dany Noel. 

Once piezas contiene el nuevo fonograma, que se mueve en la órbita del jazz latino desde las más amplias márgenes de la contribución de Cuba y otras regiones afines al complejo musical originario de Estados Unidos, aunque reconociendo en las influencias del trabajo de creación colectiva la huella de Irakere.

La obra que encabeza el fonograma, Se me perdió la maleta, de acuerdo con El Negro, es una monumental y divertida descarga sobre una experiencia de los músicos de gira por el mundo ante los extravíos de equipajes e instrumentos en tantos aeropuertos.

En ese y los temas sucesivos, el percusionista suma a otros ilustres colegas, como Alex Acuña, Raúl Rekow, Jesús Díaz, Karl Perazzo, Tato Vizcaíno Jr., El Piraña, Giovanni Hidalgo, el Panga, y Luis Conte, sin olvidar a Enrique Lazaga, un veterano cubano especialista en sazonar con el güiro, como nadie, sones y danzones de su tierra.

Para la versión audiovisual, la casa productora encargó la puesta en imagen a una joven pero experimentada realizadora, Mildrey Ruiz, que ha acumulado recientes e importantes logros en este tipo de faena.

En plano confesional, El Negro Hernández, interrogado por el colega José Dos Santos, explicó que en estos tiempos «de encierro voluntario en mi apartamento habanero no he dejado de estudiar varias horas al día, preparar nuevos materiales y hacer aportes a distancia con otros músicos con los que he colaborado, entre estos Alfredo Rodríguez Salicio, Manuel Valera hijo y Changuito Quintana».

En el capítulo de los deseos, frustrados por la pandemia, quedó la cancelada gira por varios países de la mano del notable contrabajista estadounidense John Patitucci, quien por casi diez años acompañó al pianista y compositor Chick Corea.

Pero entusiasmado por el lanzamiento de XV, El Negro Hernández confía en «los  nuevos sueños sonoros que nos esperan».

(Tomado de Granma)