Jorge Testero: “Siempre me apasionó la lectura”

Jorge Testero: “Siempre me apasionó la lectura”

Etiquetas: 
: Escritores, Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar
  • El periodista, editor y escritor argentino. Foto tomada de internet
    El periodista, editor y escritor argentino. Foto tomada de internet

Nacido en la ciudad de Rosario, Argentina, nuestro entrevistado nos recuerda una buena parte de la historia de América Latina, en especial, la de su hemisferio sur: la de los episodios más tristes, difíciles y abominables de los años sesenta y setenta del pasado siglo; aquella que muchos hoy tratan de borrar sin llegar a profundizar que: “Nunca de tanta oposición y desdicha, nació un pueblo más precoz, más generoso, más firme (…) ¡Solo perdura, y es para bien, la riqueza que se crea, y la libertad que se conquista, con las propias manos!” [1] Jorge Testero, escritor, periodista y editor argentino asume estos recuerdos pero siempre tratando no sólo de comunicarlos a través de su labor profesional, sino también al ser parte de un movimiento cultural que consolida y dignifica las raíces históricas y literarias de su pueblo y el optimismo futuro y latinoamericanista por el logro de un mundo mejor y más justo.

Jorge Testero, escritor, periodista y editor argentino…

Hace veinte años que resido en Buenos Aires donde laboro como editor de las producciones literarias del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini [2], y del cual fui su director anteriormente en la ciudad de Rosario. También formo parte del Movimiento Cooperativo Argentino.

En dicho centro dirijo como editor una colección titulada Desde la gente, proyecto de libros sobre Literatura latinoamericana y universal —libros pequeños, manejables—, que se apoya y distribuye entre los asociados a nuestro Movimiento Cooperativo. Este proyecto cultural, creado hace 25 años, tiene a su haber cerca de 300 títulos y en la actualidad es una de las empresas editoriales populares más importantes de la Argentina, con un estatus editorial sostenido económicamente por sus asociados- e independiente, excluido de apoyo alguno por parte del estado o de cualquier otra organización gubernamental.

Julio Cortázar para la Literatura hispanoamericana...

Cortázar es uno de los escritores de habla hispana más relevantes del siglo XX, con una escritura muy particular en sus cuentos, novelas y poesía, la que ha trascendido no sólo en mi país sino también internacionalmente. Aparte de su talento y capacidad escritural, la obra de Cortázar trasciende por su modo de ver el mundo, por sus aportes en el campo del humanismo, de la cultural en general —incluida la música—, además de haber sido un hombre comprometido con la necesidad de cambiar el mundo; fue un gran amigo de la Revolución cubana y de la Revolución nicaragüense…Hablo de alguien quien cumplió un rol muy importante al no situarse dentro de lo que algunos escritores califican como torre de marfil, sino que jugó un gran rol con un gran compromiso humano, además de dejar una obra que todavía aguarda ser más profundamente explorada. Es por ello que, para orgullo de los argentinos, uno de los más importantes concursos literarios que se realizan en La Habana lleve su nombre.

¿Cómo llega Cortázar a su vida?

Llega a mi vida a través de su obra y siendo yo muy joven, allá por la década de los sesenta, una época muy importante por sus innumerables hechos político-sociales: el asesinato de Ernesto Che Guevara, en Bolivia, la masacre ocurrida en la Universidad mexicana de Tlatelolco, los grandes sucesos sociales en París, al igual que los movimientos populares en la Argentina, entre otros. Aquel fue un momento en que las juventudes estaban muy politizadas, muy adentradas en la cultura latinoamericana, es cuando además surge el llamado boom de la literatura latinoamericana, del cual Cortázar descollaba.

Nosotros, jóvenes argentinos, tal vez con cierta ingenuidad, confrontábamos toda esta situación con Cortázar y con Borges. El primero, comprometido con la izquierda y vinculado a los grandes movimientos populares y cuestiones humanas más trascendentes y el segundo, quien vivía en un mundo irreal vinculado a la oligarquía, a la derecha argentina y con actitudes siempre reaccionarias. De esa forma llegamos a ser críticos de ambos y de una generación participante de todo movimiento social y político. Mi generación fue la más diezmada, pues perdimos a muchos compañeros durante las noches de la dictadura, producto de las torturas, asesinatos y llamadas desapariciones, algo que en mi país ya ha quedado como una cicatriz histórica.

De aquella época jamás olvido la falta de reconocimiento a la obra de Cortázar, tras su retorno a la Argentina durante el gobierno de Raúl Alfonsín. Fue bastante amargo para él, hasta su fallecimiento poco tiempo después. Sin embargo, quedó para nosotros ese gran ejemplo.

Sabemos del reconocimiento de Cuba y sus lectores a la obra de Cortázar, de la forma tan relevante en que es estudiado, leído y publicado acá. Esto constituye una alta gratificación para todos los argentinos seguidores de su vida y de su obra.

Ha sido un orgullo me invitaran a participar como jurado en este certamen dedicado a Julio Cortázar, quien tanto tiene que ver con nuestra historia y, en especial, con la de mi generación.

Por otra parte y, en relación con mi vida juvenil, quisiera agregar que, durante mi época de estudiante, se imponía más la actividad política que la continuación de una carrera académica. No obstante, posteriormente, llegué a ser profesor de literatura en la Universidad de Rosario, donde trabajé junto al excelente lingüista Nicolás Rosa, y donde conocí también a muchos de los más connotados profesores e intelectuales argentinos —como León Rosichner, filósofo y ensayista ya fallecido y muy comprometido con la historia argentina—; incursioné al mismo tiempo en el periodismo, fui director de varias revistas y del periódico Nuestra propuesta, órgano oficial del Partido Comunista de la Argentina. Mi carrera como editor del movimiento cooperativo —muy vinculado a las esferas periodística y literaria—, se inició cuando ocupaba el espacio de docente en la Universidad de Rosario.

Tiempo después me trasladé a Buenos Aires donde, tras la muerte de Floreal Gorini, director del Centro Cultural de la Cooperación, paso a ocupar dicho cargo como director-jefe de sus ediciones literarias hasta el momento actual. A la vez publico en muchas revistas con trabajos ensayísticos de análisis político y sociológico con vista a un proyecto emancipador de izquierda, y muy vinculado a la defensa de la Revolución cubana.

Para orgullo personal soy oriundo de la ciudad donde nació el Che, y donde su impronta es realmente muy grande. Fui coordinador de la Cátedra Libre Ernesto Che Guevara en la Universidad de Rosario en 1997, a treinta años de su asesinato en Bolivia. La primera vez que visité a Cuba fue durante un encuentro de cátedras libres de estudios sobre el Che, que sesionó durante una semana en la Casa de Altos Estudios don Fernando Ortiz, y donde conocí a un sinnúmero de intelectuales cubanos.

Influencia de la literatura argentina dentro y fuera de su país y, en lo fundamental, la realizada por jóvenes autores.

Existe un fenómeno en la Argentina de una cierta mutación de la literatura y cultura en general por muchas razones y, ante todo, producto de la presencia e imposición de un capitalismo globalizador cada vez más despiadado y ahora en mayor proporción por sus increíbles avances tecnológicos.

Si rememoramos, en mi país existieron en otras épocas entre 20 y 25 sellos editoriales históricos de connotada relevancia en el mundo (Losada, Planeta, MC…Esta última la primera que publicó Cien años de soledad, del colombiano Gabriel García Márquez)…Ahora, no queda ninguno. Todo está en manos de las multinacionales. Tan sólo quedan cuatro o cinco que corresponden a la concentración mundial de casas editoras alemanas, inglesas y españolas. Al mismo tiempo, existe un pequeño número de editoriales independientes regidas por jóvenes y a las que les cuesta bastante trabajo poder sobrevivir. De esta forma, el mercado del libro en la Argentina —al igual que en otros países—, está atenazado por una real crisis económica y por la de la evolución de la electrónica, el libro digital, los blogs… Sin embargo y pese a todo a esto, aún existe un gran respeto hacia el libro en la Argentina.

En el caso de nuestra editora, confeccionamos libros pequeños, manuables, en tiradas de cinco mil ejemplares y los enviamos a los domicilios de nuestros suscriptores que ya superan el número de tres mil. Los pagos los realizan a través de las cajas de crédito del Banco Cooperativo. En este trabajo ya llevamos 25 años y estamos seguros de que todo aquel que recibe nuestros libros en su hogar jamás lo rechaza. Igualmente, no todos los suscriptores son personas acostumbradas a la lectura o a visitar bibliotecas, pero sí son receptores de cada ejemplar. Al respecto soy de la opinión de que el hecho que se tenga libros en un hogar —se lean o no—, es fundamental en la formación y desarrollo intelectual de una persona y, en lo esencial, de un niño. En algún momento los ojearán o leerán algunas de sus páginas y esto es sumamente importante porque poco a poco irán descubriendo el mundo de la literatura.

Quiero puntualizar que en la Argentina las mejores tiradas de libros son las comprendidas hasta los tres mil ejemplares, y las generales son entre 500 o mil.

Por otra parte y, aunque hoy existe una literatura de autores jóvenes muy poderosa en mi país, no vamos a encontrar a un escritor de la talla o impacto cultural de figuras como lo fue el propio Cortázar, Borges…pero existen infinidad de escritores jóvenes quienes trabajan desde sus blogs, en revistas digitales y en publicaciones. Incluso, algunos de los que se apropian del género Poesía estuvieron presentes durante un reciente encuentro internacional de poetas celebrado en nuestro centro cultural. Existe una gran producción de libros de poesía. Y con esto quiero recalcar que la nueva generación argentina no se ha alejado de la literatura para nada. Continúa produciendo, existen excelentes trabajos de autores muy jóvenes, producciones saludables…Tengo la confianza de que alguno de estos jóvenes llegará a ser un futuro Cortázar. La historia es la que determina el lugar de un escritor.

Algo que sí resulta difícil es publicar, producto de los grandes conglomerados editoriales internacionales existentes en América Latina y en Buenos Aires, dueños de los diarios que acompañan suplementos literarios, de los programas de televisión donde se fomenta la lectura…Son quienes imponen su impronta, perfil editorial, son los decisorios  sobre quiénes serán los consagrados, a la vez que tratan de escamotear a los más comprometidos o críticos del mundo actual, tratando de impulsarlos a la escritura de una literatura justificativa. Resulta incomprensible —y hasta despiadado—,  justificar las injusticias, la exclusión social, la desocupación, la miseria, el abandono de ancianos y niños…, pero sí existen algunos que emplean en sus escrituras una mirada fatalista, una contra utopía, una arista, para señalar que siempre la pobreza ha existido, que este es el mundo donde vivimos y que hay que aceptarlo tal como es. Algo pernicioso sin lugar a dudas”.

¿Qué representa Cortázar para la joven generación argentina? ¿Se le conoce lo suficiente?

Ante todo a Cortázar no se le reconoce como debiera hacerse y como corresponde a un escritor de su talla, pero es que tampoco existe una exaltación de la cultura por parte de la política oficial del país, por parte de cada uno de sus gobiernos —tan siquiera ocurrió con Borges—; este reconocimiento o promoción siempre ha sido pobre, mediocre, insignificante. El interés mayor está encaminado ahora hacia el conocimiento y desarrollo de las altas tecnologías, la tecnocracia…de librarse de toda atención hacia los problemas sociales y humanos del país y de índole internacional y, mucho menos, de establecer compromisos sociales. Pese a ello sí existe una buena parte de nuestra juventud que lee a Cortázar, fenómeno que analizo como el germen de una futura posición que retomará su compromiso social como referente de aspiraciones juveniles.

Debo agregar que las actuales editoriales independientes están abocadas a las publicaciones de esos jóvenes, a su poesía y textos nuevos y variados, al igual que a reproducir y circular los textos de Cortázar —esto último, reitero, no con la justicia que merecen—, pero el hecho de que todo ello ocurra, además de la existencia de biógrafos que trabajan en su obra, de jóvenes que lo leen y críticos que le recuerdan y publican sus trabajos, es algo que considero trascendental. Igualmente, en países como Colombia, Venezuela y México existe un gran caudal de sus escritos…Y es que Cortázar va a revivir cuando retornen las luchas populares y reivindicativas, cuando realmente el movimiento popular se plante y exponga que esto no da más, y comience a analizar cómo transformar la realidad acorde al mundo y a las ideas de hoy, mas siempre recurriendo como raíz y baluarte al pensamiento de los clásicos.

Profesionalmente, ¿se considera un hombre realizado?

Seguro, y le explico con franqueza. En mi casa nunca hubo libros, era un hogar de trabajadores aunque pude tener acceso a los estudios. Personalmente, siempre me apasionó la lectura, visitaba una biblioteca popular cercana a mi casa hasta llegar a conformar una propia. En la Argentina existen muchas bibliotecas populares, gratuitas, ubicadas en los barrios; llegué a ser también el primer egresado universitario en mi familia. He tenido también la suerte de conocer a personas y escritores extraordinarios, con quienes he podido compartir criterios y opiniones diversas, incluso, he podido participar en la organización de algunas  ferias internacionales del libro en mi país, al igual que he podido visitar otras en el extranjero. He publicado en algunas revistas políticas relevantes al igual que he tenido acceso a espacios políticos significativos en mi país; he sido parte del movimiento intelectual Carta Abierta, surgido para apoyar las experiencias de los gobiernos anteriores Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Este grupo aún existe, hoy es una trinchera de lucha frente a esta situación política tan lamentable que todos conocen desde la llegada al poder de la administración de Macri, grupo poderoso que tiene a su lado a los medios de difusión más relevantes del país al igual que a los grupos corporativos y transnacionales, entre otros factores como es en lo fundamental el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos”.

Martí y Fidel para los argentinos en el momento actual…

Los argentinos conocimos a Martí a partir de la aparición de sus escritos en el diario La Nación, de Buenos Aires, cuando era su corresponsal en Estados Unidos, al igual que el conocimiento de su poesía que siempre tuvimos desde la escuela de enseñanza secundaria y este conocimiento vino a fortalecerse aún mucho más cuando me acerqué a Cuba y conocí a su principal seguidor, Fidel Castro.

Considero que entre todas las grandes cosas que hizo Fidel fue la de ubicar a Martí en el lugar que le correspondía y, no sólo en Cuba sino también en toda América Latina y en las naciones de habla hispana. Martí, como uno de los grandes pensadores del mundo y quien también tuvo la virtud de haber caído combatiendo por la independencia de este país. Sin lugar a dudas que Martí es una fuente inagotable de cuestiones que aún nos conmueven por su gran vigencia: belleza literaria, perspectiva histórica, política y social; su perspectiva de describir el mundo, al igual que avizoró y profundizó en una serie de fenómenos que han centrado la historia actual de la humanidad. Sí le considero haber sido un gran profeta, aparte de serlo como escritor de las letras hispanas. Toda la riqueza de este hombre es la que descubre Fidel y la que involucra en este pueblo, por su gran fuente de patriotismo, humanismo, de su mirada social progresista, democrática y participativa. Esta es una de las grandes fortalezas que hoy acompañan a la Patria cubana: el haber concebido a estos dos grandes hombres.

Siempre les digo a mis amigos: --Mirá, en Cuba no existe ningún monumento a Fidel Castro, pero sí a Martí…Si nosotros los argentinos, hubiésemos tenido un Martí, nuestra historia hubiese sido otra. Como muchos dicen, la historia de un país tiene y tendrá que ver siempre con su mito de origen. En nuestro caso, un pensador de la talla de Sarmiento, tuvo tantas manchas que le inhabilitan para incluirlo en el plano de un pensamiento humanista como el que tuvo Martí.

Sarmiento llegó a abrazar aquello que se conoce como Civilización contra Barbarie, hasta llegar a rechazar un sinnúmero de planteamientos populares que trascendieron a actitudes bastante crueles. Martí fue todo lo contrario; a partir de su perspectiva descubrió también quién era el enemigo principal de los pueblos latinoamericanos hasta llegar a ofrendar su vida en pleno combate y con sólo 42 años de edad.

Considero que para la América Latina contemporánea, el pensamiento revolucionario martiano debe ser el puntal, principal referente y elemento unificador de las culturas de este otro lado del mundo. En él estamos contenidos todos nosotros, los que hoy hablamos el idioma español al igual que sus diversas lenguas autóctonas; tiene que ver con todo lo vinculado a su escritura, fuente inagotable de humanismo, expresada en cada uno de sus textos. Martí es el escritor de la unidad latinoamericana.

Che en el pensamiento actual de los argentinos…

Durante un discurso de despedida de un embajador cubano en mi país —específicamente en los momentos en que Fidel se enferma—, este afirmó: Agradezco a la vida el haber sido contemporáneo a Fidel Castro. Digo lo mismo, agradezco a la vida haber sido contemporáneo de un hombre tan grande y de una visión tan profunda como él. Fidel nos convoca en muchos de sus planteamientos a cambiar el mundo, a modificar nuestra actitud ante la vida y como seres humanos. Algo que si no hacemos de inmediato o en los próximos años, vamos en camino hacia el holocausto. NO existe otra alternativa. Y esto lo avizoró Fidel con muchísima claridad; superó además el ser cubano, comunista, para llegar a ser el estadista más importante que tuvo todo el siglo XX y hasta la fecha. Aún no existe nadie que le supere en su pensamiento.

En relación con Ernesto Che Guevara y su impronta, podría decir lo mismo, no obstante haber partido antes que Fidel o ser truncada su vida. Cuando visito la ciudad de Rosario donde él nació —y de donde yo soy oriundo—, siempre ocupa un lugar especialísimo entre los jóvenes de allí. Al Che siempre se le ha tratado y se le trata de ocultar, minimizar, ensuciar…de todas las maneras posibles hacerlo desaparecer. Pese a todo ello emerge con toda su pureza cada minuto, cada hora, cada día…Y es que ÉL hizo lo que siempre pensó y afirmó. Fue realmente coherente en su pensamiento revolucionario, y demostrando en cada paso y hecho de su vida que el hombre puede ser honesto hasta su muerte y llegar a desprenderse de todo lo material —incluidos sus seres más queridos—, para otorgar su vida en aras de un mundo más justo y solidario. Mundo que vamos a lograr, gracias a hombres como ÉL. En la Argentina, es una persona muy amada y respetada por millones. En la ciudad de Rosario existe un movimiento de recuperación de todo lo relacionado acerca de su vida e ideas entregadas a los humildes. En su homenaje se construyó un monumento en un parque muy importante de esa ciudad, no obstante a que grupos de derecha recalcitrantes estuvieron reuniendo firmas para su demolición.

Ahora queremos trabajar en los escritos del Che —y nunca hablaré en pasado sobre él—, en su profundo pensamiento y acción de lucha para modificar y transformar al mundo, para defender y reivindicar al contexto social más importante: los humildes.

Las ideas del Che, no obstante el tiempo transcurrido, son valiosas herramientas con vista a la creación de un mundo mejor. El es un Hombre real y con un pensamiento de vigencia indiscutible en el que hay que profundizar con muchísima atención. La mayor suerte del Che es el haber conocido a Fidel. Esa conjunción de dos personalidades revolucionarias es indescriptible, a la vez que asumir que su jefe era Fidel y el haber sido reconocido como ciudadano de este maravilloso país, lo distinguen también. El recuerdo y enseñanzas de ambos son y serán inagotables.

Finalmente, agradezco al pueblo cubano a mis amigos acá, a la escritora y poetisa Basilia Papastamatíu, a mi amigo Ismael González, a Fernando Martínez Heredia intelectual y también amigo cubano, recientemente fallecido, muy vinculado a mi país y a vos también…Sí considero que aquí, en Cuba, en su pueblo y en su Revolución,  existe un fuego que nunca debe ni deberá apagarse. Un fuego que todos debemos atizar constantemente para que logre mantenerse; este fuego va a ser el vislumbre de un futuro mejor para el mundo. Hay que tener en cuenta que Cuba constituye un faro que necesariamente tiene que existir. Estamos conscientes de que estamos pasando por momentos muy difíciles, pero ni tormentas, ni huracanes, ni terremotos políticos hace claudicar a los revolucionarios cubanos. Todo ello me reanima no sólo en lo personal, sino también a mis amigos, a la generación de mis hijos, y hasta de mis nietos…Estoy seguro de que todos los latinoamericanos mantenemos el pensamiento de luchar por un futuro —más cercano que lejano—, mejor para el ser humano. Algo que hay que agradecer por sus enseñanzas, valentía y estoicismo al pueblo de Cuba y a su Revolución. Y es que en estos tiempos, más que nunca, debemos y tenemos que rememorar a José Martí cuando afirmó: “El porvenir tiene un largo pasado”.

Notas:

[1] José Martí. Discurso Madre América.19 de diciembre de 1889. Antología Mínima. P. 295. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1972.

[2] Floreal Gorini—Dirigente comunista y fundador del Movimiento Cooperativo Argentino. Diputado nacional. Fundador del centro cultural que hoy lleva su nombre. Falleció en el 2002.