Jornadas de música contemporánea en el Concierto de Primavera

Jornadas de música contemporánea en el Concierto de Primavera

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Músicos, Guantánamo, música de concierto
  • El evento cada año promueve la música de concierto en sus más distintos formatos instrumentales.
    El evento cada año promueve la música de concierto en sus más distintos formatos instrumentales.

Como cada año, la Sala de Conciertos Antonia Luisa Cabal, Tusy, de la provincia de Guantánamo propicia la celebración de la Temporada de Conciertos de Primavera, en esta ocasión celebró la XI edición, que auspicia la filial de Música de la UNEAC durante los días 21 al 23 de abril del presente año, espacio en el que confluyen diversas sonoridades y propuestas de la música contemporánea universal y cubana. La misma estuvo dedicada al aniversario 55 de la UNEAC, los 30 años de la AHS y el 90 cumpleaños de Fidel Castro Ruz. El evento ya es habitual en la provincia, cada año promueve la música de concierto en sus más distintos formatos instrumentales, entre ellos, los de pequeños formatos y la inserción de instrumentistas y compositores internacionales, que redimensiona la calidad y alcance del mismo. Disímiles fueron las propuestas que en cada una de sus jornadas, reunió fundamentalmente a jóvenes artistas y otros ya consagrados en la interpretación de música de concierto, al mostrar la asimilación de amplios repertorios que transitan desde el siglo XVII hasta lo contemporáneo, sobre todo de artistas cubanos.

La noche de apertura se reservó para los intérpretes guantanameros; cabe destacar la presencia del corno francés, como uno de los instrumentos que deleitó con el Concierto para corno en Re M de Franz Joseph Haydn, interpretado por el joven Guillermo Jesús Izaguirre y acompañado al piano por Lisandra Rodríguez, hecho trascendental en esta edición, ya que, no es usual la presencia de este aerófono de metal en los escenarios, precisamente por el déficit de intérpretes y la poca preparación para un evento de esta magnitud.De igual manera, la presentación del clarinetista-concertista Rubén Figueroa County, que entre otras obras interpretó Andante de la sinfonía patética de Peter Ilich Tchaikovsky; el consagrado dúo Fratelly a cargo del flautista-concertista Axel Rodríguez y la pianista acompañante Teresa Manzanares, quienes ejecutaron El pájaro de Estíinfalo, de Teresa Catalán; la pianista-concertista Lisandra Porto con la ejecución de la Balada no. 1 el sol m de Federico Chopin, que exigió de la intérprete una depuración de la técnica y notorio virtuosismo, para enmarcar la obra en época y estilo; y el cierre de la noche fue para el Conjunto Instrumentaly soprano lírica,Yoryana de Jesús Rodríguez, dirigidos por el guitarrista-concertista Brian Hui Romero, interpretando la obra Y los hombres del compositor italiano Adriano Galliussi, la que representa una vez más la incesante búsqueda y explotación de recursos tímbricos y el empleo de instrumentos percutidos como la botella, el muelle, el latón, por solo citar algunos, que ya forman parte de su set instrumental. La presencia de Galliussi es reiterada en los días de conciertos, siempre esperando el público un matiz novedoso en sus puestas. En esta ocasión la voz constituyó elmedio propicio para la expresión de un texto que, en idioma español, asumió una temática ecológica, sin perder de vista el uso de las técnicas dodecafónicas, aleatorias, que forman parte de su estilo creativo.

La jornada contigua a la de apertura, tuvo el lujo de presentar al trombonista-concertista camagüeyano Roger Meriño, quien no solo se adueño del escenario e hizo partícipes al público de sus interpretaciones —haciéndose acompañar por la pianista guantanamera Tatiana Mesías—, sino que llamó la atención de estos, al incorporar en un segundo momento del concierto, al Cuarteto Glissando. Integrado por estudiantes del Conservatorio José White, el cuarteto dirigido por el propio Meriño, surge como una actividad extraclase en la que se aplican los conocimientos adquiridos en la docencia desde el Nivel Elemental hasta el Medio Superior. ¡Insólita ejecución del trombón en el escenario guantanamero! Distingue el quehacer musical de este creador, al mostrar a través, de un selectivo repertorio el dominio exhaustivo de la técnica y maestría interpretativa. En este sentido, sobresale la obra Improvisación No. 1 para trombón solo de Enrique Crespo, en la cual recrea el trabajo con la bara del instrumento, recurso de compleja ejecución. Igualmente, denota la interpretación del cuarteto la Fuga en sol m de Juan Sebastian Bach, con énfasis en el trabajo de cámara y el empleo de recursos polifónicos que dibujan imágenes mediante el diseño musical del tema y el tratamiento secuencial e imitativo que definen el entramado epocal del barroco. Sobresalen dentro del repertorio ejecutado Humoreske de Antonin Dvorak, Rondó de Jean-Joseph Mouret, así como Sagua la Grande de Ariel Jorge Pérez Caballero, por solo citar algunas, que constituyen obras de peso en la interpretación de este formato, caracterizado por el balance y la homogeneidad sonora tanto en lo tímbrico como en lo interpretativo, según la opinión de su director.

La clausura del los conciertos estuvo a cargo del habanero Trío Lecuona, integrado por Lianne Vega piano, Alberto Rosas flauta y Alejandro Martínez violonchello y director, logrando este formato una sonoridad reveladora del acople cameral y el arduo trabajo que hacen estos jóvenes egresados de la Universidad de las Artes (ISA). Con un repertorio de alto nivel, escogieron para esta oportunidad dos obras del compositor Juan Piñera —quien a propósito está cumpliendo 65 años y los integrantes del trío quisieron homenajearle—, tituladas: Tres tríos Lesamianos, integrada por tres movimientos: 1mov: Los ángeles pactan con los demonios, 2do mov: Vuelven los demonios a pactar con los ángeles y 3er mov: Los ángeles y los demonios se esconden sonriendo, y Siete Dúos bie(a)nales. La primera de ellas, con un marcado carácter descriptivo de imágenes entre ángeles y demonios que la música apoya como si estuviera contando una historia, y es que el concierto fue más allá de la mera audición de las obras, sino que su director interactuó con el público al explicar algunas cuestiones técnico-musicales, lo que resultó de gran agrado para el oyente. La segunda, que muestra el protagonismo de los tres instrumentos en determinados momentos, tras un estilo composicional con pasajes recurrentes a la utilización de recursos contrapuntísticos y explotación timbrica, lo que obliga a sus ejecutantes a un perfecto dominio de su instrumento para lograr ese virtuosismo. Para culminar la noche la dicha fue para la obra La noche y el cuento de nunca..., de Ernesto Oliva, una obra que sugiere pasajes de calma y tranquilidad, y otros de extremada intranquilidad, en los que el ritmo es fundamental para recrear esas sensaciones, que de cierta manera refleja las inquietudes de su autor. Además, es un honor para Guantánamo que se escuchara en sus escenarios la obra de este joven, pero audaz compositor que ya es reconocido en la palestra nacional, como es el caso de Ernesto Oliva.

Sin dudas algunas, y en mutuo acuerdo, esta XI edición de la jornada de Conciertos de Primavera, logró aunar calidad y virtuosismo en sus presentaciones. La presencia de jóvenes fue importante, sobre todo de nuestra provincia, que también preservan esta tradición. Es decir, que contamos con una cantera de músicos con propósitos similares, solo falta la abundancia de espacios que, como este, convocan al quehacer musical.

El evento trascendió los marcos de la sala de concierto para llegar hasta la Escuela Profesional de Música, en la cual el Cuarteto Glissando, intercambió con estudiantes del Nivel Elemental y Medio, acerca de las posibilidades que brinda este instrumento en la música de concierto, además de mostrar su virtuosismo en el balcón de la UNEAC, lo que enriqueció el paisaje sonoro de una de las calles céntricas de nuestra ciudad.

Seguimos insistiendo en la necesidad de que la academia se involucre más en estos procesos, que nutren la trayectoria artística de sus educandos, en este sentido, tienen camino abierto para sus presentaciones, los estudiantes del Nivel Medio, que se supone, deben interactuar en estos espacios, y así, lograr experiencia y caudal interpretativo para sus —no muy futuras— proyecciones, se le exhorta además, la presencia como observadores de los conciertos, pues para ellos también va dirigido este evento y la asistencia fue insuficiente, tanto por parte de los profesores como de los alumnos.

Una vez más, el público se perdió de excelentes interpretaciones musicales, recordemos que los artistas trabajan para enaltecer el espíritu, en comunión con sus oyentes. En este sentido, la presencia de técnicos y especialistas del ramo fue escasa, sin señalar, que en la mayoría de las ocasiones, los públicos son los asiduos. Habría que trabajar aún más en la publicidad del evento, llegar a las instituciones y personas adecuadas, que puedan propiciar la afluencia de los públicos para los que se reservan estas actividades.

Como siempre, la UNEAC tiene el mérito de proponer y valorar la labor desarrollada por los artistas guantanameros. Sea este el medio más fervoroso para lograr de la música un lenguaje universal, fuera de requisitos y esquemas que lastran el gusto por el arte.