La Bella Cubana celebra cumpleaños 60 de Eduardo Martín

La Bella Cubana celebra cumpleaños 60 de Eduardo Martín

Etiquetas: 
Músicos, La Bella Cubana, Eduardo Martín, Alicia Valdés
  • El guitarrista Martín Pérez agradeció el homenaje y especialmente, a la maestra Alicia Valdés. Fotos: Roberto Bello
    El guitarrista Martín Pérez agradeció el homenaje y especialmente, a la maestra Alicia Valdés. Fotos: Roberto Bello
  • El guitarrista Martín Pérez agradeció el homenaje y especialmente, a la maestra Alicia Valdés. Fotos: Roberto Bello
    El guitarrista Martín Pérez agradeció el homenaje y especialmente, a la maestra Alicia Valdés. Fotos: Roberto Bello
  • El guitarrista Martín Pérez agradeció el homenaje y especialmente, a la maestra Alicia Valdés.
    El guitarrista Martín Pérez agradeció el homenaje y especialmente, a la maestra Alicia Valdés.

«La Bella Cubana hace realidad el aforismo martiano “Honrar, honra” al homenajear al maestro Eduardo Martín Pérez por su cumpleaños 60 […]». Con esas emotivas palabras, la musicóloga Alicia Valdés Cantero, vicepresidenta de la Asociación de Música de la UNEAC, le dio la más calurosa bienvenida al guitarrista y compositor Eduardo Martín Pérez, quien fuera agasajado en ese espacio mensual, el cual tiene su sede habitual en la sala Martínez Villena de nuestra cincuentenaria institución.

Dicha actividad tiene como objetivo fundamental visibilizar la presencia, en el pentagrama sonoro insular, de hombres y mujeres que han realizado aportes sustanciales al desarrollo de la música cubana y universal.

Como es usual, la maestra Valdés reseñó la fecunda trayectoria artístico-profesional y docente-educativa de tan distinguida personalidad de la música y la cultura nacionales y fuera de nuestras fronteras geográficas.

Eduardo Martín Pérez (1956), Inició sus estudios en 1971 en la Escuela Vocacional de Música Fernando Carnicer, con el maestro Vicente Martínez, y los continuó en 1975 en la Escuela Nacional de Instructores de Arte, con el maestro Dagoberto Arguiz.

En 1978, ingresó a la Escuela Nacional de Arte (ENA), centro de donde egresó en 1980, y los concluyó en la capitalina Universidad de las Artes (ISA), donde tuvo maestros de la talla de Jesús Ortega (guitarra) y Alfredo Diez Nieto (polifonía), y alcanzó el título de Licenciado en Música, en 1985.

Recibió cursos de perfeccionamiento con los maestros Isaac Nicola, Leo Brouwer, Russell, Wolfang Lendle, Costas Cotsiolis, Ichiro Suzuki, Antonio Lauro y Alirio Díaz.

Se desempeñó como guitarrista acompañante del Coro Nacional de Cuba, dirigido por la maestra Digna Guerra; agrupación vocal con la que viajó a Nicaragua y Francia.

En 1987, fundó —junto con los maestros Rey Guerra, Carlos Alberto Lloró y Walfrido Domínguez— el cuarteto Guitarra 4, con el que ganó varios premios, mientras, en 1990, con Domínguez, creó el Dúo Confluencia y realizó grabaciones para la radio y la televisión cubanas y de varios países.

Algunas de sus obras forman parte de diseños curriculares en diferentes niveles de la enseñanza artística en Cuba, América del Norte y la península ibérica, y son incluidas en el repertorio obligado del Concurso y Festival Internacional de Guitarra de La Habana.

Fue presidente del Concurso Nacional de Composición de Música para Guitarra de Costa Rica, profesor del Conservatorio Guillermo M. Tomás y la Escuela Vocacional de Música Fernando Carnicer.

Ha realizado giras e impartido talleres y clases magistrales en Latinoamérica y Europa. Ha sido laureado con varios reconocimientos y distinciones, tanto en nuestro archipiélago, como en el exterior.

Con posterioridad, la maestra Valdés Cantero leyó varios testimonios enviados por discípulos, colegas y amigos de Eduardo Martín, mientras algunos participantes emitieron su criterio acerca de la exitosa carrera artístico-profesional y docente-educativa que lo identifica, en cualquier medio de comunicación o en el aula, donde los estudiantes descubrieran —a través del ejemplo de un maestro y ser humano excepcionales— los disímiles valores en que se estructura la personalidad de un músico integral.

Los regalos espirituales, que jamás faltan en ese encuentro vespertino, estuvieron a cargo —entre otros— del pianista Darío Martí, la trovadora Marta Campos y el guitarrista concertista Luis Manuel Molina.

Por último, el maestro Martín Pérez agradeció el homenaje que había sido objeto por parte de la entrañable colega y amiga del alma, Alicia Valdés Cantero, con quien, declaró, se encuentra en eterna deuda de gratitud.