La danza es motivo diario de alegría

La danza es motivo diario de alegría

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Escénicos, premios, sala Villena, UNEAC, BNC, ballet cubano, Escuela Cubana de Ballet, Ballet Lizt Alfonso, Anette Delgado
  • Premio Lorna Burdsall a Anette Delgado, Miguel Iglesias y Lizt Alfonso en la UNEAC. Fotos: Héctor Navarro
    Premio Lorna Burdsall a Anette Delgado, Miguel Iglesias y Lizt Alfonso en la UNEAC. Fotos: Héctor Navarro
  • Premio Lorna Burdsall a Anette Delgado, Miguel Iglesias y Lizt Alfonso en la UNEAC. Fotos: Héctor Navarro
    Premio Lorna Burdsall a Anette Delgado, Miguel Iglesias y Lizt Alfonso en la UNEAC. Fotos: Héctor Navarro

La danza es también una vía de comunicación. Por siglos, mediante el movimiento corporal, se han mostrado sentimientos, intenciones y se han trasmitido disímiles mensajes. Hoy, la danza es una de las manifestaciones artísticas imprescindibles, más aún si se vive en Cuba. En las academias, en los teatros o simplemente en las casas, la danza es motivo diario de alegría, sin embargo mundialmente se ha seleccionado el 29 de abril, como Día Internacional de la Danza.

Esta fecha se ha convertido entonces en un buen pretexto para reconocer a aquellas personas que han dedicado su vida a desarrollar este arte y a expresarse a través de él. Con ese objetivo desde el año 2010 la Asociación de Artistas Escénicos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) entrega el Premio Lorna Burdsall, el cual lleva el nombre de esta destacada maestra y coreógrafa estadounidense que vivió en Cuba desde la década del 50 y quien mereció en el 2008 el Premio Nacional de Danza.

Este año, la sala Villena de la UNEAC fue el lugar seleccionado para la premiación, una celebración que contó con estudiantes de la Escuela Nacional de Ballet y de la Escuela Elemental de Danza Alejo Carpentier. Estos jóvenes talentos no solo fueron los intérpretes, sino que la mayoría de ellos bailaron sus propias coreografías.

La primera en recibir el reconocimiento fue Anette Delgado , primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba. Como estudiante Anette recibió varios premios en importantes concursos de ballet nacionales y extranjeros. Durante su carrera ha interpretado roles principales en obras clásicas como Giselle, por los cuales se ha ganado la admiración del público y de la crítica.

El próximo premio de la tarde le fue otorgado a Miguel Iglesias, director de la compañía Danza Contemporánea de Cuba, un hombre que fue presentado como una autoridad de la danza cubana. Miguel Iglesias fue parte del Ballet de la Televisión Cubana, del Ballet de Camaguey, donde llegó a ser primer bailarín hasta que pasó al Conjunto de Danza Nacional de Cuba, la compañía que hoy dirige, donde fue también primer bailarín. Una carrera entera como intérprete que supo después dedicar a la docencia de las nuevas generaciones que como él escogieron la danza.

Lizt Alfonso, bailarina, coreógrafa, profesora y directora artística fue el tercer y último premio de la tarde. Lizt, creadora de la compañía que lleva su nombre, fue declarada en el año 2011 embajadora cultural del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Entre sus muchos méritos destaca la creación del único concurso coreográfico de danza española que existe en Cuba y que se realiza anualmente. Su compañía se ha presentado en los más importantes escenarios del mundo y también ha sido premiada en múltiples ocasiones. Cada año Lizt y su equipo de trabajo reciben a niños y niñas en sus aulas, que llegan atraídos por la magia de la danza, por el particular estilo de las bailarinas de la compañía y por la disciplina que caracteriza a este equipo de profesionales que sabe conducir a los estudiantes que se esfuerzan hacia una carrera de éxito.

Anette Delgado, Miguel Iglesias y Lizt Alfonso tres bailarines con sus estilos, con sus maneras de entender e interpretar la danza, pero quienes tienen un punto en común, su dedicación por entero al baile, lo que los hace trabajar por la satisfacción y la felicidad del espectador.