La edición 25 del Festival Mejunje Teatral

La edición 25 del Festival Mejunje Teatral

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Escénicos, Villa Clara, Mejunje
  • La compañía camagüeyana Teatro del Viento también participó en el Festival.
    La compañía camagüeyana Teatro del Viento también participó en el Festival.

Ocho días duró el 25 Festival Mejunje Teatral que acaba de concluir en la ciudad de Santa Clara. Esta edición destacó por la cantidad y calidad de las puestas en escena protagonizadas por jóvenes teatristas.

El Centro Cultural El Mejunje, institución organizadora del evento, junto con el Teatro La Caridad acogieron unas cuarenta obras destinadas tanto al público infantil como al adulto, basándose en diversas formas de hacer teatro incluyendo el uso de muñecos.

“Fueron días de intenso trabajo tanto para los artistas como para el equipo técnico del Mejunje y de las Artes Escénicas que dieron un apoyo excepcional, pues hubo días de seis puestas en escena”, aseguró Ramón Silverio, actor y director del Centro El Mejunje.

“Estoy satisfecho por muchas cosas pero lo que más me ha alegrado son las buenas obras presentadas por los jóvenes, quienes reflejaron inquietudes muy interesantes y auténticas de nuestra realidad tales como la patria, el proyecto de país y su destino como nación “.

Silverio se lamentó que propuestas tan interesantes desde el punto de vista conceptual y artístico no hayan sido apreciadas por los que trazan políticas, culturales y de otro tipo pues no asistieron a las funciones, contrario a lo que hizo el público general que acudió masivamente a pesar del frío de las noches.

El crítico de arte y escritor Frank Padrón presenció varias de las jornadas de este evento. “No exagero si digo que este festival está al mismo nivel de los grandes eventos de La Habana, como el Festival Internacional de Teatro y el Mayo Teatral, incluso han venido grupos y teatristas de otros países como Estados Unidos, Argentina e Italia y en un espíritu de confraternidad, algo que no se estila en otros espacios”.

El Mejunje Teatral destacó además por la logística que garantizó el Consejo de las Artes Escénicas, el sentido de pertenencia de los trabajadores del Mejunje y su equipo técnico, además del amplio público que acudió a todas las funciones del Festival.