La ética y la crítica, ¿enemigas?

37 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano

La ética y la crítica, ¿enemigas?

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cine, Radio y Televisión, Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, ética, crítica, FIPRESCI, Berta Caricate, Julio Gozatti, Jesús Cruz
  • Panel dedicado la Crítica en el 37 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Foto: Pepe Cárdenas.
    Panel dedicado la Crítica en el 37 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Foto: Pepe Cárdenas.
  • Los panelistas dialogaron sobre la labor de la crítica con especialistas, periodistas, cineastas y público en general.Foto: Pepe Cárdenas.
    Los panelistas dialogaron sobre la labor de la crítica con especialistas, periodistas, cineastas y público en general.Foto: Pepe Cárdenas.

Sobre el polémico dilema dialogaron diversos especialistas en el tradicional Día de la Crítica que ha reservado el Festival de Cine en La Habana desde el salón 1930 del Hotel Nacional.

En esta ocasión, miembros del jurado de la FIPRESCI –organización internacional que agrupa a estos trabajadores intelectuales de diversos países– dialogaron con especialistas, periodistas cinematográficos nacionales y público en general, sobre la añeja e ingrata pero esencial, labor de la crítica.

El crítico italiano Julio Gozatti, la profesora y crítica cubana Berta Caricate, y el guionista y profesor Jesús Cruz, de México, dieron sus puntos de vistas, moderados por el crítico y periodista cubano Mario Naito López.

Para el italiano, quien trabaja en varios sitios digitales de cine y crítica en su país natal, es fundamental definir al especialista, ¿quién es el crítico?, comenzaba su intervención, “ …hay muchos chicos que escriben en la Internet, no se sabe si son críticos o periodistas de espectáculos, siempre hablan bien, elogian a más no poder por la gratificación monetaria que reciben. Publican de manera fácil, después hay dificultad para saber quién es el verdadero crítico. Para mí la ética del crítico verdadero debe ser la clásica, tenemos que decir la verdad y algo más que no puede decir el director. Tenemos una responsabilidad con el público. Nos interesa cómo está hecha la película, no decir si está buena o no. Nuestra ética debe ser verdadera”, señaló.

Jesús Cruz, es guionista y escritor en México. Para él si no existiese la crítica que realizaron los críticos de la época en 1920 sobre los filmes mudos, no hubiera conocimiento sobre los mismos, “ …ayuda a la memoria. El reto de la crítica es dejar un testimonio válido. Es la visión más honesta de lo que hacemos de la película, así como el director construye, nosotros construimos o de-construimos la película para tratar de mover el pensamiento. En México sucede que en ocasiones la crítica viene de los amigos cercanos al director, es parcial y complaciente. En este sentido, la ética debe ser la visión más pura del crítico”, subrayó.

La profesora de Historia del Arte y crítica cubana, Berta Caricate, por su parte admitió lo difícil que es definir qué cosa es la ética, “cada uno tiene su cosmovisión, para mí pasa por la honestidad y por la pertinencia; yo trato de ser honesta, soy libre de escoger la obra y comentarla. Luego me planteo si es pertinente realizarla. Debe primar el respeto, detrás de una obra cinematográfica cualquiera hay un esfuerzo. Un juicio crítico es personal, es la visión de ese crítico, no tiene por qué ser la verdad última, hay que dejar espacio para otras realidades, otras clave importantes también. Lo más productivo es escuchar la visión de los demás”, dijo. Lamentó el divorcio entre crítico y creador.

Coincidieron los tres que el acto crítico no debe desplazar lo profesional y conducirse a otras zonas extra cinematográficas. Por ello, se debe condenar este acto, incluso, con legislaciones, para evitar el daño moral que acarrea. Al respecto el mexicano dijo que en su país “ha habido dos intentos de establecer leyes que tipifiquen el daño moral que acarrea una crítica mal intencionada, ley mordaza le llamaban”.

Los vínculos del crítico con los creadores, así como el conocimiento técnico, herramienta vital a la hora del ejercicio crítico, fueron aspectos valorados por varios especialistas que asistieron al encuentro.

Varias inquietudes de los asistentes fueron recepcionadas por el panel. Una de ellas, se refirió al espacio que deben tener, tanto el periodista cultural como el crítico, es posible para ambos. En buena cantidad de oportunidades el periodista por necesidad termina en crítico, especializándose en determinado tema. Otra se refirió al distanciamiento entre crítico y público, debido, en gran medida, a la especialización del primero. “Es importante un público diverso, no importa si es académico o no, escribo para una cocinera o para un doctor, lo importante es tener un público ávido de conocimiento e intercambio”, concluyó Berta al respecto.